{"id":18620,"date":"2015-12-18T12:48:12","date_gmt":"2015-12-18T11:48:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=18620"},"modified":"2015-12-18T12:48:12","modified_gmt":"2015-12-18T11:48:12","slug":"el-bar-de-las-grandes-esperanzas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/el-bar-de-las-grandes-esperanzas\/","title":{"rendered":"El bar de las grandes esperanzas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>\u201c\u00cdbamos para todo lo que necesit\u00e1bamos. Cuando ten\u00edamos sed, claro, y cuando ten\u00edamos hambre, y cuando est\u00e1bamos muertos de cansancio. \u00cdbamos cuando est\u00e1bamos contentos, a celebrar, y cuando est\u00e1bamos tristes, a quedarnos callados. \u00cdbamos despu\u00e9s de una boda, de un funeral, en busca de algo que nos calmara los nervios, y siempre antes, para armarnos de valor tomando un trago. \u00cdbamos cuando no sab\u00edamos qu\u00e9 necesit\u00e1bamos, con la esperanza de que alguien nos lo dijera. \u00cdbamos a buscar amor, o sexo, o l\u00edos, o a alguien que estuviera desaparecido, porque tarde o temprano todo el mundo se pasaba por all\u00ed. \u00cdbamos sobre todo, cuando quer\u00edamos que nos encontraran\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-18621\" src=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-195x300.jpg\" alt=\"El bar de las grandes esperanzas\" width=\"195\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-195x300.jpg 195w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 195px) 100vw, 195px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sirvan las primeras p\u00e1ginas del pr\u00f3logo de \u201cEl bar de las grandes esperanzas\u201d, de J.R. Moehringer para explicar el porqu\u00e9 me abalanc\u00e9 sobre este libro, en cuanto lo tuve en mis manos y empec\u00e9 a hojearlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que, como ustedes seguramente saben (o deber\u00edan saber) yo pas\u00e9 dos a\u00f1os de mi vida escribiendo un libro sobre bares. Sobre los bares m\u00e1s famosos de la historia del cine. Y sobre los no tan famosos, pero bares que a m\u00ed me gustaron cuando los conoc\u00ed a trav\u00e9s de la pantalla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Escrib\u00ed <strong><span style=\"color: #ff00ff;\"><a href=\"http:\/\/www.cafebarcinema.com\/\" target=\"_blank\">\u201cCaf\u00e9-Bar Cinema\u201d<\/a><\/span><\/strong> porque a m\u00ed, por supuesto, adem\u00e1s del cine, tambi\u00e9n me encantan los bares. Y los caf\u00e9s. Y los clubes. Y los garitos. A los de verdad, me refiero. Y cuando le\u00ed ese primer p\u00e1rrafo, sent\u00ed que JR me estaba dedicando su libro a m\u00ed, personalmente. A m\u00ed, y a nadie m\u00e1s que a m\u00ed. \u00a1Y la gente de la hosteler\u00eda, como escrib\u00eda <span style=\"color: #ff00ff;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/%C2%A1arribe-la-gente-de-la-hosteleria\/\" target=\"_blank\">aqu\u00ed<\/a><\/strong><\/span>!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-JR-Moehringer.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-18623\" src=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-JR-Moehringer-300x169.jpg\" alt=\"El bar de las grandes esperanzas JR Moehringer\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-JR-Moehringer-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-JR-Moehringer-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-JR-Moehringer-644x362.jpg 644w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-JR-Moehringer.jpg 1180w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comprender\u00e1n, pues, que la lectura del extraordinario libro, publicado en Espa\u00f1a por la delicada editorial Duomo, haya sido una de esas lecturas especiales, diferentes y muy, muy sentidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de las cerca de 500 p\u00e1ginas de \u201cEl bar de las grandes esperanzas\u201d vamos a conocer a su autor, a ese J.R. Moehringer que escribe en primera persona porque va a contarnos su vida. Una vida nada sencilla, por cierto. Una vida que comienza en la Costa Este de los Estados Unidos, esa Costa Este que Scott Fitzgerald tan bien retratara en \u201cEl Gran Gatsby\u201d. Y la referencia no es casual, como JR nos cuenta en el mismo pr\u00f3logo: el Bar de las Grandes Esperanzas estaba situado precisamente en la gatsbyniana ciudad de Manhasset, en el estado de Nueva York.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-fragmento.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-18624\" src=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-fragmento-300x148.jpg\" alt=\"El bar de las grandes esperanzas fragmento\" width=\"300\" height=\"148\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-fragmento-300x148.jpg 300w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-fragmento.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida de JR es una vida a contracorriente que, en el bar, siempre encontraba una isla en la que sentirse a salvo. A salvo de las tormentas, las riadas y los vaivenes de su existencia. A salvo de las decepciones y las frustraciones. A salvo de los miedos, las dudas, las zozobras y los titubeos. El bar. Al principio, era el Dickens. Despu\u00e9s de transform\u00f3 en el Publicans. Pero era, siempre, el bar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese bar en el que te encuentras como en casa. O, como tantas veces he defendido\u2026 \u00a1mucho mejor que en casa! El bar en el que te conocen por tu nombre y te saludan al llegar. En que no tienes que pedir porque siempre saben lo que vas a tomar. El bar en el que el camarero sabe cuando darte palique y cuando callar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El bar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El bar como concepto, como filosof\u00eda, como estado mental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Como escribe el autor: \u201cMucho antes de servirme copas, el bar me sirvi\u00f3 de salvaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El momento en que el autor y protagonista entra por primera vez en el local y siente la fascinaci\u00f3n reverencial de haber irrumpido en un espacio m\u00edtico; ejerce en el lector un inevitable efecto Magdalena-de-Proust que le lleva a dejar la lectura, entornar los ojos y pensar en su primera vez. La primera vez que entr\u00f3 solo a un bar. La primera cerveza que pidi\u00f3, los primeros amigos con los que la comparti\u00f3, la primera borrachera\u2026 Por eso dec\u00eda antes que ten\u00eda la sensaci\u00f3n de que el autor lo hab\u00eda escrito para m\u00ed: es la misma sensaci\u00f3n que tendr\u00e1n todos los lectores\u2026 que guarden una buena relaci\u00f3n con alg\u00fan bar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-autor.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-18625\" src=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-autor-300x143.jpg\" alt=\"El bar de las grandes esperanzas autor\" width=\"300\" height=\"143\" srcset=\"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-autor-300x143.jpg 300w, https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/El-bar-de-las-grandes-esperanzas-autor.jpg 631w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la mano de JR y del Dickens \/ Publicans, recorreremos la infancia y la juventud del autor, su zozobra a la hora de ir a la Universidad, sus dudas cuando entra en el New York Times, etc\u00e9tera. Disfrutaremos de la tierna relaci\u00f3n con su madre, la contradictoria relaci\u00f3n con su padre, la id\u00f3latra que mantiene con su t\u00edo Charlie, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, adem\u00e1s, como un extra para los amantes de todo lo relacionado con el proceso creativo, es un placer descubrir c\u00f3mo Moehringer convierte el bar, las conversaciones, historias, peleas, borracheras y bravatas en material literario de primer orden. Porque no podemos olvidar que en el Publicans hab\u00eda, sobre todo, grandes contadores de historias. Y de mentiras. Pero vienen a ser lo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El o\u00eddo para reflejar en su libro dichas conversaciones, haci\u00e9ndolas cercanas, cre\u00edbles e interesantes a todo tipo de lectores es lo que convierte a \u201cEl bar de las grandes esperanzas\u201d es uno de los grandes libros del a\u00f1o. Un libro de no ficci\u00f3n que atesora las mejores virtudes de la historia\u2026 y de la fabulaci\u00f3n como herramienta para contarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas Lens<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/Jesus_Lens\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-18076 alignleft\" src=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2015\/06\/Twitter-Lens.jpg\" alt=\"Twitter Lens\" width=\"196\" height=\"47\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00cdbamos para todo lo que necesit\u00e1bamos. 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