{"id":15,"date":"2008-02-04T09:22:00","date_gmt":"2008-02-04T08:22:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=15"},"modified":"2008-02-04T09:22:00","modified_gmt":"2008-02-04T08:22:00","slug":"%c2%a1no-todo-esta-en-internet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/%c2%a1no-todo-esta-en-internet\/","title":{"rendered":"\u00a1NO TODO EST\u00c1 EN INTERNET!"},"content":{"rendered":"<div align=\"justify\">Gracias a Dios, me atrever\u00eda a a\u00f1adir. Y tengo la prueba palpable. Hace unos a\u00f1os, cuando mi hermano y yo nos planteamos la necesidad de podar nuestros olivos, despu\u00e9s de haberles despojado de su oleico tesoro, acudimos a la nueva Biblia del conocimiento universal.<br \/><img decoding=\"async\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5163037911119373842\" style=\"DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center\" alt=\"\" src=\"http:\/\/bp1.blogger.com\/_r6VY1mvj3jk\/R6bLoA4lJhI\/AAAAAAAAAHA\/EQpbF1wxfWE\/s320\/_8.jpg\" border=\"0\" \/><br \/>Jose se baj\u00f3 un breve manual de c\u00f3mo podar los \u00e1rboles. La cosa era que recibieran la luz del sol, que circulara el aire entre sus ramas y algunas otras cuestiones entre lo arb\u00f3reo y lo aparentemente m\u00edstico.<br \/><img decoding=\"async\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5163037915414341154\" style=\"DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center\" alt=\"\" src=\"http:\/\/bp2.blogger.com\/_r6VY1mvj3jk\/R6bLoQ4lJiI\/AAAAAAAAAHI\/Z1cz2WGoAZY\/s320\/_11.jpg\" border=\"0\" \/><br \/>Hachas, sierras, ampollas, heriditas y peque\u00f1os desgarrones varios nos acompa\u00f1aron en nuestra poda de unos \u00e1rboles que, los pobres, no agradecieron la limpia como hab\u00edamos previsto. De hecho, ya no los sulfatamos, ni abonamos, ni arreglamos m\u00e1s.<\/p>\n<p>Hasta este a\u00f1o. Gilda, por un lado, los ha tratado con cari\u00f1o. De hecho, el aceite que este a\u00f1o hemos sacado de los olivos se lo tenemos que agradecer a su mimo e inter\u00e9s. Pero es que, adem\u00e1s, hemos vuelto a ir a podarlos. El s\u00e1bado pasado. S\u00f3lo que esta vez nos acompa\u00f1aron Enrique, Fina y, sobre todo, el t\u00edo Rafael.<br \/><img decoding=\"async\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5163037915414341170\" style=\"DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center\" alt=\"\" src=\"http:\/\/bp2.blogger.com\/_r6VY1mvj3jk\/R6bLoQ4lJjI\/AAAAAAAAAHQ\/zztXSptLx-g\/s320\/_12.jpg\" border=\"0\" \/><br \/>No es que quiera quitar m\u00e9rito a la jart\u00e1 de trabajar que tanto Enrique y Fina como Sacai y Mamen se dieron. Pero lo del t\u00edo Rafael fue como para quitarse el sombrero. Por la cantidad y la calidad del trabajo. Sin tregua, su motosierra empez\u00f3 a despojar a los olivos de las muchas ramas que les ten\u00edan constre\u00f1idos, entristecidos y empobrecidos. Trabajaba tan r\u00e1pido que a los dem\u00e1s no nos daba tiempo a llevar el ram\u00f3n al quemadero y, honrando a la Candelaria, prenderle ese fuego purificador que es propio de estas fechas.<\/p>\n<p>Las llamas alcanzaban los diez, doce metros de altura en un d\u00eda sin aire, precioso, ideal para quemar rastrojos. No s\u00e9 la de kilos de le\u00f1a que hemos hecho y la de ram\u00f3n que hemos quemado. A mitad de ma\u00f1ana, Sacai, Mamen y Fina cortaron embutido fresco de una matanza de hace apenas una semana. Cerveza fr\u00eda, sol y chacinas.<br \/><img decoding=\"async\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5163037919709308482\" style=\"DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center\" alt=\"\" src=\"http:\/\/bp3.blogger.com\/_r6VY1mvj3jk\/R6bLog4lJkI\/AAAAAAAAAHY\/bHoGePSGtM4\/s320\/_023.jpg\" border=\"0\" \/><br \/>Y vuelta al tajo. Lo mejor de Rafael no es lo mucho y bien que trabaja. Tampoco el enorme conocimiento y experiencia que tiene en el cuidado y cultivo de los olivos. No. Lo mejor que tiene Rafael es el profundo amor que siente por los \u00e1rboles. De hecho, se indign\u00f3 al ver el lamentable estado de nuestros olivos. Estaba encendido y cabreado de ver el poco cuidado que les hab\u00edamos dispensado en estos a\u00f1os. Los miraba, los acariciaba y casi parec\u00eda susurrarles que no se preocuparan, que la poda iba a salir bien y que, despu\u00e9s, se encontrar\u00edan mucho mejor. Realmente, resultaba emocionante ver la implicaci\u00f3n del t\u00edo Rafael con los olivos. Una relaci\u00f3n casi paterno-filial, en la que no se sabe qui\u00e9n ejerce de padre y qui\u00e9n de hijo.<br \/><img decoding=\"async\" id=\"BLOGGER_PHOTO_ID_5163037919709308498\" style=\"DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center\" alt=\"\" src=\"http:\/\/bp3.blogger.com\/_r6VY1mvj3jk\/R6bLog4lJlI\/AAAAAAAAAHg\/OGj-6VL82J0\/s320\/_25.JPG\" border=\"0\" \/><br \/>Una deliciosa ma\u00f1ana de trabajo en el campo que culminamos en el Ventorillo, dando buena cuenta de unos buenos filetes de carne roja a la brasa y unos tomates ali\u00f1aos, antes de volvernos para casa con la satisfacci\u00f3n del deber cumplido, el agradecimiento a todos los que nos han echado una esencial mano en esto de la poda y, sobre todo, con la admiraci\u00f3n y reconocimiento por la talla humana y espiritual de un t\u00edo Rafael que, estoy convencido, ha hecho que nuestros olivos rejuvenezcan un pu\u00f1ado de a\u00f1os. Y no s\u00f3lo por la poda. Ni mucho menos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas Lens Espinosa de los Monteros.<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gracias a Dios, me atrever\u00eda a a\u00f1adir. Y tengo la prueba palpable. Hace unos a\u00f1os, cuando mi hermano y yo nos planteamos la necesidad de podar nuestros olivos, despu\u00e9s de haberles despojado de su oleico tesoro, acudimos a la nueva Biblia del conocimiento universal.Jose se baj\u00f3 un breve manual de c\u00f3mo podar los \u00e1rboles. 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