{"id":11194,"date":"2012-04-16T18:12:19","date_gmt":"2012-04-16T17:12:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/?p=11194"},"modified":"2012-04-16T18:14:14","modified_gmt":"2012-04-16T17:14:14","slug":"el-viaje-a-budapest","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/el-viaje-a-budapest\/","title":{"rendered":"El viaje a Budapest"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Lo le\u00ed, de dos sentadas, antes de salir de viaje, pero decid\u00ed dejar pasar unas semanas antes de rese\u00f1arlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfLes gusta a ustedes mancharse de tinta los dedos de las manos, cuando leen el peri\u00f3dico? A m\u00ed s\u00ed. Es una sensaci\u00f3n agradable. La tinta fresca es sin\u00f3nimo de actualidad, por mucho que los peri\u00f3dicos, en los tiempos de Internet, sean algo siempre obsoleto y desfasado, a\u00fan reci\u00e9n salidos de la imprenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras devorar \u201cEl viaje a Budapest\u201d me fui de viaje para comprobar si, a la vuelta, mis dedos estaban limpios o segu\u00edan impregnados del olor que su lectura les hab\u00eda dejado impresos. Porque, igual que los peri\u00f3dicos manchan, la novela de Daniel Barredo huele. Y, cuando la lees, te impregna de su olor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfY saben qu\u00e9 les digo? Que no. Que el olor no ha desaparecido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/0000008.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11196\" title=\"El viaje a Budapest\" src=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/wp-content\/uploads\/2012\/04\/0000008.jpg\" alt=\"\" width=\"153\" height=\"250\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo s\u00e9, querido lector. Efectivamente, estoy soslayando la cuesti\u00f3n. Porque yo, al contrario que Daniel, soy un tipo pudoroso. Pacato incluso. Y por eso me resisto a hablarles de ello. Del olor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfRecuerdan ustedes <a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/2012\/03\/el-viaje-a-budapest-previa\/\" target=\"_blank\">esta entrada<\/a>? Pues lean, lean, para empezar a hacerse una idea de lo que hablamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">O, si no tienes ganas de clickear\u2026 \u00a1atento!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u201cMe puse de rodillas y empec\u00e9 a lamer aquel co\u00f1o monstruoso. Varias veces tuve que detener la tarea por culpa de un atasco de pelos; se notaba que el espagueti no trillaba a su mujer con frecuencia. Cuando acab\u00e9 el trabajito le ense\u00f1\u00e9 mi rey de bastos y se la meti\u00f3 en la boca tanto rato que me dio tiempo a recitar mis cinco sonetos preferidos de Miguel Hern\u00e1ndez. Aprovech\u00e9 un descuido y ech\u00e9 unos goterones de leche sobre su vestido rojo. Se enfad\u00f3 y murmur\u00f3 algo sobre su marido. No dije nada; me tumb\u00e9 en la cama y me qued\u00e9 dormido antes de su portazo.\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo s\u00e9. Lo s\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esto es lo que hay.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, \u00a1confiesa! \u00bfA que, si tuvieras ahora mismo el libro en tu poder, te lanzar\u00edas a seguir leyendo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque s\u00ed. Es verdad. La novela de Daniel Barredo, Premio Andaluc\u00eda Joven de Narrativa 2011, rezuma humores y deja mancha. Y eso no es nada f\u00e1cil de conseguir. Sobre todo, porque los humores permanecen y las manchas son indelebles. Es m\u00e1s, con el tiempo, se hacen a\u00fan m\u00e1s grandes, m\u00e1s intensas, m\u00e1s poderosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl viaje a Budapest\u201d es una novela fresca, valiente y libre. Anticonvencional y a contracorriente. De hecho, el autor no tiene empacho alguno en escribirla en primera persona y, adem\u00e1s, en bautizar a su protagonista con el nombre de\u2026 \u00a1Daniel Barredo!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Bukowski, al menos, se invent\u00f3 a un alter ego, Chinaski. Pero Daniel no lo hace y as\u00ed, el realismo sucio, h\u00famedo, agresivo y salvaje de su novela resulta a\u00fan m\u00e1s adherente y perdurable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Contar de qu\u00e9 va \u201cEl viaje a Budapest\u201d no s\u00e9 si tiene mucho sentido. Yo lo definir\u00eda como un inmejorable ejemplo de todas esas perlas de Sabidur\u00eda de Sobrecito de Az\u00facar que hemos le\u00eddo estos a\u00f1os acerca de la capacidad de adaptaci\u00f3n del ser humano a las circunstancias cambiantes de una vida incierta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque el protagonista de la novela, adem\u00e1s de follar desaforadamente, tiene un pu\u00f1ado de licenciaturas en distintas disciplinas. Es un joven, aunque sobradamente preparado que, adem\u00e1s, ni se droga ni apenas bebe e, incluso, se machaca en el gimnasio. \u00a1Mens sana in corpore sano!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo que una mente sana en un cuerpo de revista, adem\u00e1s, tiene que comer. Y pagar un alquiler. Y eso cuesta dinero. Y las licenciaturas, los M\u00e1ster y un cuerpo Danone no sirven para pagar facturas en esa especie de arcadia feliz en que viv\u00edamos hasta que todo el tinglado se fue al carajo, el verano de 2008. Y ahora, much\u00edsimo menos. As\u00ed que\u2026 \u00a1hay que ingeni\u00e1rselas para comer! Y si hay que putear, se putea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Y de eso va \u201cEl viaje a Budapest\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ahora vas y la compras. Y la lees.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">No.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Paso de pasarte mi ejemplar de \u201cEl viaje a Budapest\u201d. Y no solo porque est\u00e1 dedicado por Daniel y no quiero arriesgarme a perderlo, sino porque, de los 15 euros que cuesta, al menos un euro y medio ir\u00e1n a la buchaca de su autor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Y se lo merece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Vaya si se lo merece!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas Lens<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ahora, veamos si los anteriores 16 de abril publicamos algo menos salvaje. \u00a1Seguro que s\u00ed! <a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/2008\/04\/16\/\">2008<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/2009\/04\/16\/\">2009<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/2010\/04\/16\/\">2010<\/a> y <a href=\"http:\/\/www.granadablogs.com\/pateandoelmundo\/2011\/04\/16\/\">2011<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo le\u00ed, de dos sentadas, antes de salir de viaje, pero decid\u00ed dejar pasar unas semanas antes de rese\u00f1arlo. \u00bfLes gusta a ustedes mancharse de tinta los dedos de las manos, cuando leen el peri\u00f3dico? 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