¡CIBERFACHAS AL ABORDAJE!

A veces, el mundo virtual te da sorpresas. Como la de, en una entrada sobre deportes, recibir un comentario que dice: “Menuda mierda de Blog, colega”. Y el caso es que, por una vez, en vez de ser un comentario Anónimo, viene firmado por un individuo que se hace llamar Cambiaelmundo.

Y, cosas de la vida, podemos acceder a su perfil, sus blogs y demás.

Y resulta ser un ultracatólico que, en sus múltiples bitácoras, va de intelectual, comprometido, amoroso y defensor de la Iglesia, Dios, Cristo, las curias, los Papas, etc.

Ciberfachas: ¿Quién maneja los hilos?

Enhorabuena.

Con sujetos como tú, efectivamente, el mundo va a cambiar, pero a peor. Me encantan estos fascistas que van predicando el amor al prójimo, la intelectualidad, el estudio y la formación y luego entran en otra bitácora y filosofan profundamente diciendo “Menuda mierda de Blog, colega”.

Mira. No había hecho este año todavía la Declaración de la Renta. Gracias por recordarme, Alberto Tarifa Valentín-Gamazo, colega, dónde no voy a poner la X.
Por cierto, los muchos Blogs que salen a través de tu perfil, están muy bien currados. No comulgo con sus contenidos, pero denotan trabajo, estudio y dedicación. Lo que demuestra, colega, que no son tuyos, sino plagios repetidos y rebotados en la web desde la FAES y similares ¿verdad?

En fin, que gracias por entrar en esta Bitácora y por demostrar que sí. Que los fachas existís, que estáis ahí, siempre amenazantes, siempre escrutadores, siempre crispando.

Gracias por reafirmarme en mis ideas.

Gracias por tus mierdas, colega.

Y enhorabuena por definirte, describirte y presentarte como eres.

Jesús Lens.

Etiquetas: , , ,

LIGA ACB & ESPARRAGO RUN: DE LA DECEPCIÓN AL FELIZ KATXONDEO

Aunque algo apuntamos hace unos días, no quise hablar de ello más extensamente para que no se me acusara de ser un madridista dolido por la eliminación de su equipo en la ACB. La liga de baloncesto ¿profesional? de este nuestro país.

Pero como anoche cayó la Penya, el equipo más espectacular del año y el gran favorito para hacerse con el título –miren la encuesta de la MG (Margen Derecha) de esta bitácora, por ejemplo –ya podemos hablar desde un punto de vista neutral, como aficionado al baloncesto y no como seguidor de un equipo concreto.

El caso es que la liga ACB comienza allá por el mes de octubre. Y junto a equipos del potencial del Real Madrid, Barça o TAU, hay una enorme cantidad de conjuntos pequeños, entre ellos el CB Granada, que juegan una competición distinta: la de no descender. Así, el año baloncestístico, la conocida como Temporada Regular, va aconteciendo sin muchas emociones. Los equipos de Murcia, Fuenlabrada, León, Menorca y alrededores van perdiendo sus partidos con los grandes, aunque de vez en cuando den una sorpresa que, en realidad, da lo mismo. Porque donde se gana la Liga ACB es en los Play offs o eliminatorias por el título.

Para tener a favor el factor cancha, quedar lo más arriba posible en la clasificación es importante. Pero nada más. De hecho, el factor cancha es más importante cuánto más largas son las series de play off. Porque, como este año de ha puesto de manifiesto, en las ridículas series al mejor de tres partidos, un error hace que estés eliminado.

No se trata de sostener que las victorias de Unicaja y Barcelona sobre Real Madrid y Joventut hayan sido injustas. Ni mucho menos. De lo que se trata es de criticar un sistema competitivo en el que se escamotea la competición. Un error, y a la calle.

Para eso ya tenemos la Copa del Rey. O la Final Four de la Euroliga. Un error, y a casita. En la ACB se habían implantado las series al mejor de cinco partidos. Un error, por tanto, era salvable. Pero la ACB no cree en su producto. La televisión no cree en el básket ACB y, este año, han decidido quitarse de en medio la Liga de baloncesto lo más rápidamente posible para centrarse en la Eurocopa de fútbol y el las Olimpiadas de Pekín.

En la NBA, las series son al mejor de siete partidos. Ello hace que puedas ver duelos fascinantes durante, al menos, cuatro noches. La prensa española aprovecha para hacer reportajes sobre Tim Duncan, sobre Gasol, sobre entrenadores como Popovic o Jackson, etcétera. Las eliminatorias de la Liga ACB, sin embargo, apenas merecen un recuadro de un cuarto de página. Porque antes de empezar, ya han terminado.


Para estos play offs, no hacía falta una temporada regular (mediocre) como la que hemos tenido. Señores de la ACB, si ustedes no creen su producto, nosotros tampoco. Lo sentimos.


Así que, vayamos con la parte lúdica y festiva del deporte popular: el Espárrago Run, la carrera del Circuito de Fondo de la Diputación que me ha permitido sacar pecho frente a mi Sacai, que se vino a ver la prueba y se encontró con la agradable situación de que su Patón favorito llegaba excelentemente colocado en la carrera, batiendo incluso a su Alter Ego, José Antonio Flores, para escándalo de todos los concurrentes.

Fue bonito llegar bien colocado, recoger la bolsa del corredor y ver cómo, por detrás de mí, la cola era interminable. Sentirse ganador, campeón, figura, etcétera, etcétera. Pero no mantuve la impostura demasiado tiempo, no fuera a ser que mi Sacai se creyera, de verdad, que mi evolución como corredor me había hecho pasar, en seis meses, de ser un trotón del furgón de cola a ser la máquina que arrastra a los vagones del tren.

Lo que pasó es que un garrafal error de la organización, que no había señalizado bien el recorrido, metió a un extenso grupo de corredores por un patatal infumable de un kilómetro y medio extra de recorrido que, a los afortunados trotones de mitad de pelotón, nos fue felizmente eliminado de nuestro peregrinar de once kilómetros y medio.

O sea, que no es que hiciera uno trampas para quedar bien parado delante de su chica, recortando kilómetros o haciendo fullerías por el estilo. Es que los elementos se conjuraron para hacer real la célebre máxima bíblica de que los últimos serán los primeros y, por una vez, me presenté en la línea de meta mucho antes de lo que, por justicia atlética, me hubiera correspondido.

No sé qué harán ahora con las clasificaciones y los tiempos. No sé qué pasaría con los trofeos de las mujeres. No sé cómo resolvería todo el entuerto porque, ante la ausencia de un mínimo consenso bírrico, Sacai y yo salimos huyendo del frío de Huétor Tájar y nos vinimos a una Granada desolada por el Corpus, para cenar una fondue en la Bella Dona, donde nos pasó una cosa con el postre, el camarero y el dueño del restaurante que les voy a contar a ver qué les parece, recabando su opinión y parecer.


Pero será en otro momento. Que vamos para las mil palabras, ustedes están hartos de leer y yo me voy a ir a correr un rato. En plan campeón. ¡Viva el Espárrago Run!

Fotos de la cámara del Compae, hechas por él y su esposa Meli, sacadas de Diario de un Corredor.

Jesús Lens Espinosa de los Monteros.

GOZO DEL SÁBADO TARDE

Hoy es un gran día.

Por varias razones.

Porque es sábado.

Porque las horas pasan lentas y tranquilas, leyendo perezosamente en el sofá.


Porque dentro de un rato nos iremos a Huétor Tájar, a participar en la Carrera del Espárrago del Circuito de Fondo de la Diputación, aunque estemos somnolientos y en absoluto concienciados para ello.

Porque hoy, por fin, termina la idiocia mediática chikilicuatrera.

Porque tenemos tiempo para leer. Y libros para devorar.

Porque cada vez más gente lee más y en tiempos de crisis, el mercado editorial crece.


Porque hemos visto a los Lakers apalizar a San Antonio.

Porque ya hemos visto la cuarta entrega de Indiana Jones y algunas de sus poderosas imágenes aún dan vueltas en nuestro cerebro.

Porque mañana todavía es domingo.

50.000

Ya hemos llegado a las 50.000. Cincuenta mil visitas. O descargas. De Febrero aquí. No está mal. Por supuesto, no somos nadie en comparación con otras bitácoras, pero tampoco está mal. Unas 435 visitas diarias, de media, teniendo en cuenta que los fines de semana se internetea poco… unas 500 los días de diario.

Mola.

Vamos a meter unos pildorazos cortos en esta entrada de las 50.000.

RECOMENDACIÓN: Compren hoy el periódico Público. Regalan un peliculón: “El cielo protector” de Bernardo Bertolucci. A continuación, unos minutos de la película.

DUDA: ¿Se ha reblandecido Carlos Boyero desde su desembarco en El País? Porque sus críticas de este Festival de Cannes están siendo esencialmente buenas. Las de “El mundo”, sin embargo, son mayoritariamente malas y crueles. Y sin gracia. Ni chispa. Rezuman mala leche. Cuando veamos Indiana (esta tarde) y las nuevas pelis de Allen, Eastwood, Meirelles o Soderbergh podremos opinar sobre la hipotética chochez boyeriana.

CRÍTICA: Si la mismísima ACB no cree en su producto, ¿cómo quieren que crea el público? Después de una larguísima temporada chupándonos partidos del Fuenlabrada, Murcia, Valladolid o León, cuando termina esa temporada más mediocre que regular y llegan los Play-off… éstos parecen estorbar. Ridículas series al mejor de tres partidos que finiquitan la temporada en un pis pas. Adiós al Real Madrid en dos días. Y al Gerona de Gasol en tres. Ahora la Penya tropieza en casa en las semifinales y…

En la NBA, las series son al mejor de siete partidos. Desde el principio. Te puedes recrear en los duelos de Gasol contra Duncan, como mínimo, durante cuatro noches. Y disfrutar de Garnett contra Rashid Wallace. En España (ya sabemos que la ACB no se aproxima a la NBA ni de lejos) nos escamotean los duelos directos entre los mejores equipos. Como si estorbaran. ¡Qué absurdo! ¡Qué ridículo!

DUDA: Enric González, uno de los bastiones de El País, habla en su columna de televisión de hoy sobre The Wire. ¿Alguien sabe cómo hacer para verla desde el pricipio sin azuzar mulas y bichos por el estilo?

Lens… ¡vamos por las Cien Mil!!!!

PD.- Si alguien lo recuerda, había comprometido un detalle para quiénes repararan en este momento… Andrés ya se ha hecho atesorador de uno. ¿Alguien más?

.

PD II.- No dejen de leer la columna de hoy de IDEAL, sobre “La búsqueda de la verdad”. Y opinen. Gracias.

LA BÚSQUEDA DE LA VERDAD


La columna de hoy de IDEAL parte de una excelente velada, el sábado pasado, con un grupo de personas intelectualmente inquietas, siempre a la búsqueda de la verdad.

Esta entrada está dedicada especialmente a Andrés Sopeña, uno de mis mejores profesores de Derecho. En vez de exigirte memorizar temas y artículos, te invitaba a pensar y reflexionar. Ahí es nada.

En el nunca suficientemente valorado Museo Arqueológico de Granada se está celebrando un atractivo ciclo de conferencias que, bajo la denominación genérica de “Arqueología. Donde ciencia y aventura van de la mano”, concitó el pasado sábado a varias decenas de personas que asistieron a una vibrante charla protagonizada por José Luis Serrano y Andrés Sopeña, quiénes, con la excusa de hablar acerca de las figuras del detective y el arqueólogo, hicieron lo que mejor saben: dar rienda suelta a su proverbial enciclopedismo y espolear las neuronas de los asistentes, a través de una charla interactiva, animada y productiva.

De las muchas cosas que se dijeron en la misma, me quedo con una: las profesiones de arqueólogo y detective no son tan diferentes entre sí. A fin de cuentas, ambas disciplinas tratan de lo mismo: la búsqueda de la verdad.

La verdad. Ahí es nada. ¿Qué es la verdad? De hecho, ¿podemos asegurar que existe una verdad, única e indubitada? Sopeña y Serrano son fervientes defensores del no. No hay verdades inmutables. Todo depende del momento, de las circunstancias, de la cultura, de la percepción, de la tradición. ¿Existe la historia como ciencia? No. La historia que nos llega, por muy revestida de cientificismo que nos sea presentada, no es sino una narración interesada de unos hechos probables del pasado.

Sin embargo, personajes como Grissom o House, en sus exitosas series televisivas, abogan por el triunfo de una ciencia pura en la que el factor humano, la etiología y la psicología no tienen cabida. Una ciencia a la que, aplicando las más prusianas técnicas detectivescas holmesianas, no se le podría poner jamás ni un pero. Una ciencia que lo mismo sirve para descubrir al culpable de un crimen que para salvar una vida humana.


Personalmente, me alineo con Sopeña y Serrano, siguiendo la famosa tesis einsteniana de que todo es relativo. La objetividad no existe y la neutralidad es una falacia. Por seguir con el tema de los detectives, diríamos que los defensores de las tesis cientificistas se concentran en el famoso “quién lo hizo”. A través de mecanismos inductivos y deductivos, analizando fríamente las pruebas de cada caso, los sagaces investigadores determinan quién es el culpable, se le detiene, juzga y condena y la vida sigue.

Otra tradición negro-literaria-criminal, sin embargo, se preocupa del porqué de las cosas. Buscar al “quién” no es sino un camino para descubrir las circunstancias, los motivos y los condicionantes que rodean la comisión de un delito, escarbando en las heces, la miseria y los claroscuros de una sociedad compleja, violenta y contradictoria. Ése es el género negro que nos gusta y que reivindicamos. Una literatura en que los detectives buscan la parte de verdad que se oculta bajo la superficie de la realidad más aparente, lo que siempre resulta tan difícil como excitante.

Jesús Lens Espinosa de los Monteros.

Etiquetas: , , , , ,