La cultura errática de la Junta

Puede ser un efecto secundario de la inhalación masiva de incienso o del aturdimiento provocado por el ruido de cornetas y tambores, pero ahora mismo no soy capaz de averiguar el punto en que se encuentran las relaciones entre la consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, la OCG y el festival Cines del Sur.

Primero, una pregunta, ¿de quién fue la brillante idea de fusionar las delegaciones de Fomento y Cultura, en aras de a saber qué ahorro u optimización de recursos? Guillermo Quero llevaba Cultura, Turismo y Deportes. Que ya es llevar, pero que podía tener un cierto sentido orgánico. Ahora bien: ¿Cultura y Fomento?

Para ser exactos, a Antonio Granados le ha tocado en prenda gestionar Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Cultura, nada menos. Como si a un costalero le encomiendan llevar sobre un hombro al Cristo de los Gitanos y, sobre el otro, a la Virgen de las Angustias.

Es normal, por tanto, que ante los conflictos abiertos en torno a la Orquesta Ciudad de Granada y a Cines del Sur, no haya una postura clara sobre qué ocurre, por qué y qué soluciones son posibles.

¿Será este el último cartel de Cines del Sur?

¿Por qué vuelve a cuestionarse Cines del Sur? ¿Es una circunstancia meramente económica o hay algo más? He escrito tantas veces sobre las bondades de un festival que nos permite asomarnos a las cinematografías de otros continentes, de países diferentes a los habituales, que me siendo instalado en el Día de la Marmota, en un deja vu constante.

Analicemos territorialmente la cuestión cinéfilo-festivalera en Andalucía: Festival de Cine Europeo de Sevilla, Iberoamericano de Huelva, Africano de Tarifa, Español de Málaga… ¿y se cuestiona, otra vez, Cines del Sur en Granada? No entiendo nada.

PP y Cs deben recordar que la Cultura, en Granada, es un recurso económico de primer orden y una fuente de ingresos para la sociedad en su conjunto. Que nuestro PIB se apoya, además de en el turismo y en el ladrillo, en la industria cultural.

Hace falta que la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía demuestre que Granada le importa. De momento y en estos meses, su política está siendo confusa, errática, poco clara y en absoluto convincente.

Jesús Lens

Hoy toca Lagartija

Si ayer fue un jueves literario por antonomasia, hoy va a ser un viernes muy musical, que tenemos en el Paseo del Salón con Lagartija Nick, precedidos de Red Passenger, en el primer concierto del ciclo Distrito Sonoro patrocinado por Cervezas Alhambra.

No podía haber una mejor manera de arrancar este ciclo, ya felizmente consolidado en la escena musical granadina, que con Lagartija Nick, el grupo más interesante, versátil y abierto de mente de los muchos que hay en Granada.

He aprovechado toda esta semana para repasar algunos de sus discos. Sobre todo, dos de ellos: el más reciente, ‘Crimen, sabotaje y creación’ y, en especial, ese auténtico muro de sonido, esa barbaridad sónica que es ‘Val del Omar’.

¡Qué grandes visionarios son los hermanos Arias! Nada de lo humano les resulta ajeno y sus pulsiones creativas han estado abiertas igual a la ciencia y a la tecnología, a la vanguardia más radical, a los Multiversos y a la energía ilimitada que a las músicas más apegadas a la tierra, como tuvimos ocasión de comprobar el pasado año, en el mágico Sulayr de Pampaneira. (Lo contamos AQUÍ)

Los Arias están en la base, también, de algunos de los proyectos musicales más excitantes escuchados en los últimos años en Granada. Del famoso ‘Omega’, del que tanto hemos escrito, a los más recientes ‘Mater Lux’ y ‘Los cielos cabizbajos’, de los que todavía tenemos mucho que hablar y escuchar y en los que también está involucrado Jorge Rodríguez Morata.

Échenle un vistazo a los ‘Diario(s) de artista’ de Jesús Arias, publicado por el Centro de Cultura Contemporánea de la UGR. Se trata de un libro prodigioso repleto de información, datos, notas y fotografías que documentan el proceso creativo de las tres obras anteriormente citadas. Un lujazo.

Y, por supuesto, pásense hoy por el Salón. Qué placer, poder disfrutar de la mejor música de forma gratuita en las calles y plazas de Granada. Con Distrito Sonoro, el Ayuntamiento ha acertado de pleno: una inmejorable muestra de las bondades de la colaboración público-privada.

Ojalá más empresas se involucraran tanto y tan bien con el sector cultural de nuestra tierra como Cervezas Alhambra, presente en buena parte de las iniciativas culturales con más enjundia de Granada, tal y como contamos AQUÍ.

Jesús Lens

¿Y si fuese la cerveza?

Lo dijo el alcalde de Granada, a modo de broma, en la presentación de una nueva edición de Distrito Sonoro, la renovada propuesta musical de Cervezas Alhambra para las calles y plazas de Granada que abren los imprescindibles Lagartija Nick el próximo sábado 6 de abril.

No les voy a contar el programa, que encontrarán toda la información en las páginas de Cultura, bien detallado por esa Musipedia con patas -y con gorra- que es nuestro querido Juan Jesús García.

Quiero volver a las palabras de Paco Cuenca: ¿y si fuera cosa de la cerveza, Alhambra, por supuesto; el altísimo nivel musical de Granada, la impresionante nómina de excelentes músicos que atesora?

Y quien dice músicos, dice dibujantes. ¿Han visto ustedes la que se montó el pasado miércoles en La Madraza, para la presentación del libro ‘Rueda de reconocimiento. La huella del noir en el cómic granadino’, producido por la UGR y el festival Granada Noir? Fuimos la envidia de toda la España amante de los tebeos, créanme.

Pero es que, si hablamos de escritores, lo petamos de la misma forma. No hay más que mirar la propuesta para la celebración del próximo Día Mundial de la Poesía, el 21 de marzo, cuando las librerías de toda la ciudad serán tomadas por decenas de poetas granadinos de diferentes estilos, escuelas y corrientes.

Cuando hablamos de escritores, dibujantes, músicos o artistas granadinos no nos referimos a su DNI, ADN o RH. Eso se lo dejamos a los nacionalistas más rancios, casposos y provincianos. ¡Ni siquiera analizamos su nivel de mala follá en sangre, una propiedad tan mensurable como el colesterol o los triglicéridos!

Uno no es de donde nace. Es de donde pace. Para Antonio Arias, la vena creativa de Granada es cosa del agua. El agua que brota en la Sierra de Huétor, que fluye de la fuente de Aynadamar, que baja de las blancas cumbres de Sierra Nevada.

El agua con la que se fabrica esa cerveza que, dorada, verde o roja, está en el centro de mil y un proyectos que surgen, se afinan, se discuten y se rematan en los bares de nuestra tierra, auténticos laboratorios de ideas en los que fermenta nuestra creatividad artística.

Jesús Lens

Demo y Tritio Magnético

¿A que suena a nueva película de la Marvel, protagonizada por dos superhéroes del futuro? Aunque no descartamos su adaptación al cine, Demo y Tritio Magnético son las dos piezas musicales recién compuestas por David Montañés y Juan Cruz-Guevara que se estrenarán mundialmente el próximo viernes, en el Teatro CajaGranada, en uno de los momentos más esperados del festival Gravite.

Escribo, emocionado, tras asistir al monumental ensayo de ayer domingo. ¡Increíble ver sobre el escenario a todas las personas que van a participar en un concierto que será único, mágico, especial e irrepetible! Un viaje musical que conectará el pasado medieval de la Granada nazarí con el futuro acelerador de partículas. ¡Ahí es nada!

Máxima atención a la nómina de involucrados en el proyecto: Coro Manuel de Falla de la UGR y Ensemble de la Orquesta de la UGR; Aziz Samsaoui tocando el qanum y la cítara; Oussama Samsaoui al rabel y fídula; el multipercusionista Álvaro Blas y el propio David Montañés, al piano y los sintetizadores.

Ensayo en el Teatro CajaGranada

Un desafío monumental en el que también participa Acento Comunicación con las imágenes que se proyectarán durante el concierto, el periodista Enrique Árbol como narrador y voz en off, el profesor de la UGR Javier Praena, que ha escrito los textos científicos que se escucharán desde el escenario y, por si fuera poco, Antonio Arias pondrá su sapiencia, arte y magisterio al servicio de un proyecto surgido de la prodigiosa, cósmica e inabarcable capacidad creativa de Jorge Rodríguez Morata.

Allá por noviembre, Jorge y yo quedamos en el Bar Ávila para tomar unas cañas y hablar sobre Gravite. No tardamos ni un chispo en sintonizar y entendernos. Hace unas semanas, Jorge nos citó en la Facultad de Ciencias. Nos encerró en un aula y nos puso en manos de Javier Praena, quien nos explicó con todo lujo de detalles qué es, cómo funciona y qué utilidades tiene un acelerador de partículas. Nos quedamos con la boca abierta. Tanto que la charla está incorporada al programa de Gravite, patrocinado por Bankia. Será el jueves 31 de enero, en una apasionante sesión que también contará con la participación del catedrático de la UGR Eduardo Ros.

Es fascinante cómo el acelerador de partículas ha inspirado la imaginación y el genio compositor de David y Juan. Van ustedes a flipar con sus Demo y Tritio Magnético.

Jesús Lens

El ruido y la furia

Cuando vimos aquella batería sobre el escenario sabíamos que iba a ocurrir algo grande. Muy grande. Y así fue. ¡Lo que tuvo que soportar el miércoles por la noche el Teatro Isabel la Católica! Impresionante el nivel de decibelios provocados por un auténtico vendaval: Bill Evans & Randy Brecker, con Simon Phillips.

Una banda All Star para celebrar el 15 aniversario de Soulbop arrasó el Isabel la Católica gracias a unos vientos más abrasadores que el célebre Simún sahariano. Adjetivos como descomunal, brutal y tal y tal se nos quedan cortos. El saxo de Evans, ataviado de blanco impoluto, como si fuera a jugar la final de Wimbledon; repartía el juego con generosidad y la trompeta de Brecker devolvía los mandobles sin inmutarse, impertérrito.

Mientras, Simon Phillips le daba caña a la batería y ponía a prueba los cimientos de nuestro Teatro municipal en una jornada histórica, otra más, propiciada por un Festival de Jazz que cumple la friolera de 39 ediciones.

Hay que darle la enhorabuena a Mariche Huertas. Se estrena como directora en una edición caracterizada por una fuerte presencia femenina en el programa central del Festival. Abrió Melissa Aldana con su jazz más brillantemente académico del Berkeley College neoyorkino y volvió una clásica como Eliane Elías, dejando aromas atlánticos y tropicales, entre la bossa nova y la cadenciosa música brasileña.

Pero fue otro concierto incendiario el que más me sacudió: el James Carter Organ Trío se vació de tal manera que, al final de su actuación, músicos y público convinimos tácitamente en que un bis era impensable, después de aquel despliegue de energía en el que Carter hizo una brutal demostración práctica de qué es y cómo se ejecuta la respiración circular, tocando el saxo sin darse tregua.

Lo mejor de nuestro Festival de Jazz -hago hincapié en el posesivo plural, en primera persona, que a nadie de le olvide- es que abre la mente y permite disfrutar en nuestra tierra de la mejor música que se está haciendo en el mundo. Un lujo accesible que no podemos ni debemos olvidar.

Y un detallazo de esta 39 edición: ya hemos escuchado el que será uno de los grandes discos del 2019. Hablamos del trabajo que Soulbop editará -presumiblemente- con ocasión de su 15 aniversario. Ojalá sea en directo y recoja el vendaval desatado en sus abrasadores directos.

Jesús Lens