EL CASO DE LAS DOS CIUDADES

Me da que esta reseña de “El caso de las dos ciudades”, de Qiu Xiaolong, publicado por Almuzara, os va a sorprender.

Dejo el comienzo:

Nunca he sido capaz de practicar eso de la relajación, la respiración abdominal en ocho tiempos, el yoga o la meditación. Alguna vez que me he acercado a esas disciplinas, desde lejos y con mucho pudor, he acabado en un bar, tomando una caña y pidiendo tapa de panceta.

Y, sin embargo, tiene que ser algo muy grande, eso de sentir paz espiritual y demás zarandajas que nos suenan a chino mandarino y oriental. Porque, cada vez que siento algo de ansiedad, angustia o agobio, me voy a mi biblioteca, cojo una de las novelas de Qiu Xiaolong, me tumbo a leer y las pulsaciones bajan, la respiración se serena y, en pocas palabras, me siento mejor.

Y otro parrafillo de enmedio, más zen:

Disfruto leyendo proverbios de la ancestral cultura china: “Habrá un camino por el que los carros puedan alcanzar las montañas” o “A veces no decir expresa mucho más que el mero decir”.

El resto AQUÍ, que nos encanta tener webs y blogs, hermanos de sangre, en los que publicar nuestros desvaríos. Venga. Pinchen y que comience la Balacera…

Jesús “Bullets” Lens

UN TAL HOURGLASS

El síndrome de Hourglass, dicen que se llama.

 

Esta vez no pregunto, como con la R, que os íbais a mosquear mogollón, ¿verdad Tron?

 

Y lo curioso es que, por lo general, el más dañado por el Hourglass, colateralmente hablando, es el ratón que te acompaña a la derecha. Si no eres zurdo, claro.

 

En serio, ¿quién no se ha visto alguna vez gritándole a su ordenador?

 

¿Quién no le ha dado un tantarantán al monitor?

 

¿Quién no ha hundido alguna vez sus dedazos en el teclado, de forma iracunda y con tanta saña que ha tardado dos o tres días en recuperar la sensibilidad en las falanges, lo que le ha complicado enormemente actividades básicas del ser humano como la de sacarse pelotillas de la nariz?

 

En serio, si os parece, nombramos como el Hombre de la Semana a este tipo. Porque todos hemos sido él, alguna vez en nuestra vida.

 

Jesús “Hourglass” Lens.