Don Emilio prohíbe a un menor que vaya a una churrería porque faltaba a clase para desayunar

Foto: Alfredo Aguilar.

Hola, soy Carlos Morán, el compañero de blog de don Emilio. Recientemente, el juez ha prohibido a un menor que vaya a una churrería tras constatar que faltaba a clase para desayunar. La limitación solo afecta a los días lectivos, claro. Los fines de semana puede entrar en el establecimiento y hartarse de churros.

El juez, con su habitual ingenio, ha resuelto un problema a medio camino entre la ciencia penal y la gastronomía. El chaval en cuestión empezó a ausentarse con cierta frecuencia del centro educativo y cuando le preguntaron la razón dijo que era porque estaba desayunando en la churrería.  Se ve que le gustaban tanto los churros que perdía la noción del tiempo y se le olvidaba ir al instituto.

Si no cumple con el mandato judicial, podría acabar encerrado. Y en los correccionales igual no ponen churros para desayunar.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.