{"id":1207,"date":"2009-12-22T19:00:46","date_gmt":"2009-12-22T17:00:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/?p=1207"},"modified":"2009-12-22T20:08:30","modified_gmt":"2009-12-22T18:08:30","slug":"cayetano-anibal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/2009\/12\/cayetano-anibal\/","title":{"rendered":"CAYETANO AN\u00cdBAL"},"content":{"rendered":"<p>Mediados los a\u00f1os ochenta la obra de Cayetano An\u00edbal (Sevilla, 1927) se vio sacudida por un vendaval de libertad y celebraci\u00f3n de la vida que la convulsion\u00f3 integralmente y de cuya resaca se sigue nutriendo. Resulta extra\u00f1o que una transformaci\u00f3n tan profunda se produjera en un artista que andaba ya por los sesenta y que tra\u00eda un bagaje formal bien definido desde mucho tiempo atr\u00e1s. A simple vista parecieran los efectos de un episodio de esos que te devuelven a la euforia de la juventud o el descreimiento de la segunda inocencia. Para salir de dudas le ped\u00ed al propio Cayetano que me explicara en primera persona c\u00f3mo y por qu\u00e9 tuvo lugar semejante transformaci\u00f3n. La respuesta fue tan sencilla como concluyente: en el proceso de estampaci\u00f3n de sus grabados hab\u00eda sustituido las planchas de zinc por otras de policarbonato con las que pod\u00eda copiar por transparencia los dibujos originales y a\u00f1adir nuevas tintas, vi\u00e9ndose de inmediato c\u00f3mo ser\u00eda el resultado final. Con \u00e9ste procedimiento los grabados se fueron llenando de color al tiempo que el trazo sobre la plancha se hizo m\u00e1s natural y despreocupado, permitiendo la erosi\u00f3n y el rayado de la superficie con renovada libertad. As\u00ed fue, contaba Cayetano, c\u00f3mo un recurso t\u00e9cnico propici\u00f3 el cambio en la forma y en el fondo de su obra. Nada m\u00e1s y nada menos.<\/p>\n<p>Los grabados que sal\u00edan del nuevo taller se parec\u00edan vivamente a los bocetos, mientras que los dibujos se acostumbraban a ser m\u00e1s ligeros, como si quisieran seguir siendo bocetos contagiados por los grabados. Este proceso de interrelaci\u00f3n, de ida y vuelta entre el grabado y la pintura se extendi\u00f3 como un b\u00e1lsamo ben\u00e9fico por toda su producci\u00f3n art\u00edstica. El buril en la mano de Cayetano An\u00edbal surca desde entonces la superficie de la plancha con renovada confianza. La erosiona, la hace m\u00e1s pict\u00f3rica \u2013los agentes abrasivos se pueden aplicar con pincel\u2013 y todo el potencial de l\u00ednea y color del dibujo original queda como referencia debajo del policarbonato transparente. Despu\u00e9s, los dibujos aprendieron a ser m\u00e1s libres y se acomodaron org\u00e1nicamente a los preceptos del grabado haci\u00e9ndose menos solemnes y m\u00e1s coloristas.<\/p>\n<p>El discurso de Cayetano est\u00e1 compuesto por referentes iconogr\u00e1ficos que nos hablan de la vida privada y del espacio p\u00fablico: una mujer y una ventana,  una pareja que se abraza con el rumor de la calle al fondo; un suelo de damero que es un tablero de ajedrez en el que se juega la partida m\u00e1s apasionada; alguien que mira tras la puerta; un arco, un \u00e1rbol, un sol, una luna; los pasos en la noche del amante esperado; un hombre solitario observa la noche estrellada sentado frente a la ventana desde la que Gaia nos ofrece sus frutos. Estas son las piezas con las que el artista compone el puzzle de su relato. Esta es la voz melanc\u00f3lica y sabia de Cayetano An\u00edbal habl\u00e1ndonos de su amor por el arte y de su pasi\u00f3n por la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mediados los a\u00f1os ochenta la obra de Cayetano An\u00edbal (Sevilla, 1927) se vio sacudida por un vendaval de libertad y celebraci\u00f3n de la vida que la convulsion\u00f3 integralmente y de cuya resaca se sigue nutriendo. Resulta extra\u00f1o que una transformaci\u00f3n tan profunda se produjera en un artista que andaba ya por los sesenta y que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1207","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1207"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1209,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207\/revisions\/1209"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}