{"id":1146,"date":"2009-11-11T01:56:27","date_gmt":"2009-11-10T23:56:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/?p=1146"},"modified":"2009-11-11T01:56:27","modified_gmt":"2009-11-10T23:56:27","slug":"roberto-matta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/2009\/11\/roberto-matta\/","title":{"rendered":"ROBERTO MATTA"},"content":{"rendered":"<p>11 de noviembre de 2009<br \/>\nEl once del once de mil novecientos once nac\u00eda en Santiago de Chile Roberto Matta Echaurren, artista imprescindible en la historia del arte del Siglo XX.<br \/>\nDeb\u00eda de ser al comienzo del verano de 1987, cuando Teresa Alberti me pidi\u00f3 que recogiera en el aeropuerto a Germana Ferrari y Roberto Matta, y que les acompa\u00f1ara durante el tiempo que estuvieran en Granada. \u2013\u00bfC\u00f3mo los reconocer\u00e9? le pregunt\u00e9, \u2013\u201cno te preocupes, los conocer\u00edas entre un mill\u00f3n\u201d. Con esta idea me presente en el aeropuerto, y en efecto, abri\u00e9ndose paso entre los pasajeros del vuelo de Madrid apareci\u00f3 un tipo con sombrero de fieltro, chaleco de lana, chaqueta de pa\u00f1o y gabardina, acompa\u00f1ado de una elegante se\u00f1ora de rojo que le segu\u00eda a \u00e9l del mismo modo que \u00e9l, como dijo Rafael Alberti, segu\u00eda a su bast\u00f3n.<br \/>\n\u2013 \u00bfRoberto Matta?, pregunt\u00e9.<br \/>\n\u2013 S\u00ed, pero no. Ll\u00e1meme Otrebor, que es mi nombre en las ant\u00edpodas, contest\u00f3.<br \/>\nDurante el trayecto a Granada, habl\u00f3 sin tregua del color del cielo, de la altura de las monta\u00f1as, de Iparretarak, de Lorca, y del precio de la gasolina, describiendo un delirante crucigrama de palabras que cambiaban continuamente  de sentido.  Despu\u00e9s, en la cena, pidi\u00f3 de primero el postre, de segundo un Campari y de tercero un primero. Aquel hombre parec\u00eda decidido a vivir literalmente en las ant\u00edpodas.<br \/>\nA la ma\u00f1ana siguiente visitamos la casa de Lorca en Fuente Vaqueros, y una vez all\u00ed, Matta se acerc\u00f3 al piano, y cogiendo dos membrillos empez\u00f3 a golpear el teclado con la vehemencia de un ni\u00f1o mal educado, mientras contaba c\u00f3mo conoci\u00f3 a Federico en la casa que sus t\u00edos Beb\u00e9 y Carlos Morla ten\u00edan en Madrid, y de la arrebatadora personalidad del poeta. Sobre la una del medio d\u00eda, Germana sugiri\u00f3 que regres\u00e1ramos al hotel, porque Matta ten\u00eda la irrenunciable costumbre de dormir la siesta antes del almuerzo. A saber: siesta, postre de primero, Campari de segundo, primero de tercero\u2026<br \/>\nMatta viv\u00eda y deslumbraba, viv\u00eda y hablaba sin un antes y un despu\u00e9s, saltando de Bret\u00f3n a Duchamp, de Pollock a Picasso, de Tanguy a Mir\u00f3, de \u201cCorbu\u201d (Le Corbusier) a Walt Disney como si fueran los vecinos de al lado de una extraordinaria residencia de genios. Matta viv\u00eda y pintaba agitando un cosmos ca\u00f3tico, liquido y et\u00e9reo, surcado por signos org\u00e1nicos y geom\u00e9tricos que emergen del fondo de las veladuras como de las  profundidades de un mar espeso y nocturno. Sedimentaci\u00f3n de sentimientos traducidos en prevocablos hundi\u00e9ndose en milenios de pintura. Murmullo del automatismo ps\u00edquico vehiculado por la mano, por el brazo, por el cuerpo del artista. Recuerdo sus \u00faltimos cuadros en la Galer\u00eda Almirante, el rastro de sus pisadas cruzando indecisas la superficie del lienzo como la huella de su vida misma; invent\u00e1ndose a cada paso para negarse despu\u00e9s, para volver a empezar por el final o por el principio, porque daba lo mismo, porque todo era vivir reconstruyendo y transformando el mundo a su alrededor como un tsunami de esos oc\u00e9anos espesos y nocturnos que a veces parecen sus cuadros<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>11 de noviembre de 2009 El once del once de mil novecientos once nac\u00eda en Santiago de Chile Roberto Matta Echaurren, artista imprescindible en la historia del arte del Siglo XX. Deb\u00eda de ser al comienzo del verano de 1987, cuando Teresa Alberti me pidi\u00f3 que recogiera en el aeropuerto a Germana Ferrari y Roberto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1146","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1146"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1146\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3406,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1146\/revisions\/3406"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.granadablogs.com\/juanvida\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}