Blackhat -Amenaza en la red-

Cuando el título de una película necesita unos paréntesis o un guion que expliquen su sentido original… malo.

 Blackhat

Lo más reciente del prestigioso -pero cada vez menos trascendente -director Michael Mann se titula Blackhat, un término que hace referencia a los hacker que piratean a través de Internet con fines ilícitos y generalmente crematísticos. Pero como en España, lo del pirateo cibernético está bastante bien visto y mejor aceptado, el distribuidor ha decidido vestir el original con un supuestamente enigmático Amenaza en la red, que debería servir como gancho comercial, al ampliar el espectro de posibilidades argumentales de cara al espectador.

Me parece muy bien que un director clásico (eufemismo de mayor) como Mann se inspire en la ciberdelincuencia y en el género negro más rabiosamente actual para proporcionarnos una nueva muestra de virtuosismo formal y poderío visual.

Igualmente me parece muy acertada la elección de las grandes urbes del exótico Oriente como marco geográfico para el desarrollo de la historia. Muy impresionantes las megaciudades chinas de Sichuan, Hong Kong y Macao, Yakarta y la breve escala en Chicago. Le pegan, a Mann, esas ciudades, con sus gigantescos rascacielos y sus epatantes skylines nocturnos. Y las brumas del amanecer. Y el contraste con los mercados populares y las casuchas de madera que bullen de vida, las 24 horas del día, pegadas a los novísimos y vanguardistas edificios de acero y cristal.

Hasta ahí, todo en orden.

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Jesús Lens

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Prisioneros

A ver. Que quede claro. “Prisioneros” no es una película de Hugh Jackman. Es una película de Denis Villeneuve, protagonizada por el susodicho Jackman y por Jake Gyllenhaal, Viola Davis y Maria Bello en sus roles principales.

 Prisioneros poster

¿Por qué digo esto?

Porque hay espectadores que entran a ver “Prisioneros”, que es una joya y una película prodigiosa, una de las mejores del año, sin duda; pensando que va a ser un filme de acción y aventuras protagonizada por el oficialmente Hombre Más Sexy del Mundo. Y cuando se enfrentan a los 146 tensos e intensos minutos de un drama con trasfondo de thriller pueden sentirse sobrepasados. Máxime porque Hugh luce durante toda la película con el ceño fruncido y el rostro tapizado por una espesa barba.

Dicho lo cual, volvamos al primer párrafo. Y a un nombre: Denis Villeneuve. ¿Quién es Denis Villeneuve? ¿De dónde ha salido este tipo y cómo es que Hollywood lo ha puesto al frente de un proyecto tan potente como “Prisioneros”?

La respuesta es una palabra. Una sola palabra: “Incendies”.

¿Cómo? ¿Qué no sabes de lo que hablo? Pues, en ese caso, tienes una laguna cinéfila del tamaño del Lago Titicaca y ya estás tardando en llenarla. Porque “Incendies” es una de las películas mejor diseñadas y rematadas de los últimos años.

Así, no es de extrañar que “Prisioneros” sea tan buena. Una película que parte de una trágica situación clásica: la desaparición de dos niñas pequeñas, mientras juegan, en uno de esos lugares aparentemente tranquilos e inocuos de la América trabajadora en la que la gente, religiosa y honrada, vive en grandes casas de madera, viste con camisas de cuadros y disfruta comiendo asado y tarta de manzana con sus vecinos.

 Prisioneros jackman bello

¿Quién se ha llevado a las niñas? Comienza la caza del hombre. Porque, desde el principio, hay un sospechoso. Y el padre de una de las niñas, interpretado por Jackman, presiona al policía encargado del caso, un impecable Jake Gyllenhaal, para que le saque la verdad. La verdad… de dónde está su hija.

Y por ahí va la tensión de la película, en la contradicción entre la (des)confianza en las instituciones y ese individualismo a ultranza que tan del gusto norteamericano resulta. Y en la obsesión por descubrir la verdad. Como método para encontrar a las niñas. O no.

El guion, prodigioso y cadencioso, avanza al ritmo preciso para mostrar todas las aristas y las contradicciones de una situación que lleva hasta el límite la capacidad de aguante de todo ser humano, sea padre, policía o sospechoso. Una fotografía oscura y tenebrosa. Un diseño de producción impecable (la lluvia, el frío, el bosque, el vecindario, la carretera, las casas, etcétera). Unos actores en estado de gracia. Un montaje perfecto que, sin trampas, conduce al espectador hasta un final que… bueno. Un final del que no se puede (ni se debe) decir una palabra.

 Prisioneros actores

Si te gustan las películas fáciles, no vayas a ver “Prisioneros”. Si te gustan las narraciones sencillitas, las tramas mascadas, los personajes previsibles y los guiones simplones; no vayas a ver “Prisioneros”. Si te gustan los actores guapos que lucen palmito en pantalla, en plan guay y enrollado; no vayas a ver “Prisioneros”.

Ahora bien: si quieres ver una de las grandes películas del año, una de esas películas que dejan huella; no dejes de ir a ver “Prisioneros”.

 Prisioneros cartel

Jesús Lens

En Twitter: @Jesus_Lens