Primeras impresiones de mi libro sobre el Western

Venga. No te hagas el remolón, el despistado o, directamente, el tontaco. ¡Sí! Tengo un libro nuevo en el mercado. Digital. Se titula “Muerte, asesinato y funeral del western” y lo puedes comprar, desde 1 euro, a través de este enlace.

Murte, asesinato y funeral del western

¿Oído cocina?

Pues mira, mira lo que dice un cinéfilo compulsivo como Fran Ortiz en su fantástico y recomendable Blog, una vez leído el libro:  “Muerte, asesinato y funeral del western: El cine del oeste, a debate”.

E incluye párrafos como este: les recomiendo que no lo dejen pasar; y les aseguro que, como hice yo, lo leerán con rapidez y de una sentada… aunque les dará en qué pensar después.

Abandonad toda esperanza

Sí. Fran es amigo y, además, el coautor de nuestro primer, querido y amado libro, “Hasta donde el cine nos lleve”. Pero, inmodestamente, creo que tiene razón. Se lee rápido, es ameno y, si te gusta el western -incluso si no te gusta- da que pensar.

¡Gracias Fran!

Y si pinchas en este Podcast, en el momento 1.16.00 de programa, con la sintonía de El Padrino, comienzo mi charla semanal de cine en la emisora La Voz de Granada. Y unos minutos después, en el 1.25.30, mi querida Encarni Torres y yo nos ponemos a largar sobre el libro. Sobre este “Muerte, asesinato y funeral del western” que ya está tardando en descargar. ¡Por 1 euro, oiga!

A ver si te gusta la charla…

Jesús Lens

Twitter Lens

 

 

“Cineasta Blanco, Corazón Negro” conquista el corazón de De Viajes

¿Te acuerdas de que tengo un corazoncito en forma de libro y en ByN? ¡Ay, la memoria, qué precaria es a veces…!

😉

Cineasta Blanco Corazón Negro portada baja

Bueno, pues que sepas que “Cineasta Blanco, Corazón Negro” ha encontrado un hueco muy especial en una librería que también lo es: la madrileña De Viaje.

¡Qué gozada de reseña, en el Blog de la librería! Pincha y lee. ¡Vas a flipar!

A veces, como estos días, en los que vivo en un caos y un sindiós de conceptos, palabras, frases y párrafos que se me desmandan, se escapan y se van por su cuenta, sin encontrar su ubicación definitiva; me pregunto por el sentido que tiene esto de juntar letras.

Sin embargo, cuando leo reseñas como la de Miguel Briongos, todo encaja.

Noto cómo se me eriza el vello y cómo un pequeño escalofrío me recorre la espalda. ¡Sí! ¡Por esto era! ¡Para esto escribo! ¡Para provocar esas sensaciones en un lector, además, experimentado y serio como Miguel! Un lector profesional. Muy profesional. Que quienes hemos visitado “De Viajes” sabemos que se trata de una de las mejores librerías que existen en España.

Cineasta Blanco Corazón Negro contraportada

Así que, ahora, estoy tan contento, viendo todas las palabras que corren por la mesa de mi despacho, libres y locas. Anárquicas y anarquistas. A su aire. Y me quedo aquí sentado, mirándolas, sabiendo que más pronto que tarde terminarán encajando y cuadrando en un texto que tendrá un cierto sentido.

¡Justo eso es lo que siento ahora, gracias a esas otras hermosas palabras tejidas por Miguel!

Un abrazo compañero. Te debo una visita.

Y a ti, querido lector, una recomendación: pásate por De Viaje. Físicamente o a través de la web. ¡Fliparás!

Librería De Viaje

Por cierto, ¿te he dicho que tengo un corazoncito, entre blanco y negro, en forma de libro? ¿Quieres un ejemplar?

😉

Jesús Lens
En Twitter: @Jesus_Lens

Todo por la pasta

No sé si será bueno o no, pero una de las cosas que ha traído la crisis es que todo el mundo necesita pasta. Parné. Money. Cash. Dinero. El rukiki, o sea, del que hablamos en este artículo de IDEAL, hace ya años, cuando la crisis solo había comenzado y algunos, hasta la negaban.

¡Abajo las máscaras! ¡Fuera complejos! ¡La verdad desnuda!

Todo por la pasta

Yo, tú, él, ella, ello, nosotros, vosotros y ellos… ¡todos necesitamos hacer caja! Y punto. Con mayor o menor urgencia, en mayor o menos cantidad… ¡que levante la mano quién pueda decir que no necesita un poco más de guita!

Cuando éramos ricos, cuando España era un milagro, cuando vivían por encima de nuestras posibilidades; podíamos permitirnos el gusto de hacer muchas cosas gratis. O, dicho más finamente, por amor al arte. Pero ya no.

Teniendo en cuenta que los días siguen teniendo 24 horas y que por cada hora de trabajo se paga cada vez menos dinero, todos empezamos a pensar en rentabilizar actividades que, hasta ahora, no lo eran.

Como decía en primer párrafo, no sé si eso es bueno o no, pero todos empezamos a tener una mente cada vez más comercial.

O será que ha calado el mantra de “saca al empresario que llevas dentro” con que el gobierno, la prensa, las editoriales y todos los gurús y analistas de la cosa económica nos llevan martilleando desde que la crisis comenzó su andadura, allá por final de 2007. ¡Todos a emprender! ¡Ay, el cambio de paradigma! ¡Ay, el nuevo modelo productivo!

A quienes nos dedicamos a esto de aporrear teclas, al ver las cláusulas del contrato fantasma que la analista fantasma de la Fundación IDEAS tenía suscrito, se nos han abierto las carnes. ¡Esa muchacha cobraba cerca de medio euro cada vez que le daba… hasta a la barra espaciadora!

El padrino

La crisis, los llamados al emprendimiento, los recortes en sueldos, salarios y prestaciones, los incrementos de precio en todos los productos y servicios… todo nos lleva a necesitar ganar más dinero. Antes, todos queríamos ganar más. Ahora, diversificar las fuentes de ingresos empieza a ser una cuestión prioritaria, como apunto en este artículo: Predistribución. Que no se trata de hacernos rico ni de llevarnos la panoja por la patilla, sino de tratar de mantener un status quo que, los de arriba, hace mucho tiempo que superaron y dejaron ridículamente atrás.

Para quienes nos creemos creativos y confiamos en la Antifragilidad, esto de empezar a generar ingresos por cuenta de lo que escribimos, es todo un desafío. ¡Ganar dinero con estas ocurrencias! Años y años de bloguear gratis, por ejemplo. ¿Cómo sacarle rendimiento? ¿Y a los cuentos y a los relatos? ¿Y a las ideas, ocurrencias y sucedidos? ¿Y a ese Facebook, con cerca de 5.000 “amigos”? ¿Y a los 2.000 seguidores del Twitter?

Ahora mismo, está todo por hacer. Pero cuesta. Cuesta cambiar el chip. Cuesta tratar de vender tu propio producto. Cuesta venderte a ti mismo. Vender tus ideas. Comercializar tus palabras.

Cuesta.

Y, sin embargo, hay que hacerlo.

Pero este afán recaudatorio y comercial también tiene dos contrapartidas. La primera: que cada euro, cuenta. ¡Qué importante vuelve a ser 1 euro! Con engañifa aquella de pasar del Todo a Cien a Todo a Un Euro, nos olvidamos de lo mucho que cuesta ganar cada uno de ellos.

1 euro

Ahora, además, estoy personalmente más dispuesto que nunca a pagar por disfrutar de las cosas que me gustan y me interesan. Por los conciertos. Por las películas. Por las exposiciones. Por una camiseta. Por una chapa. Por un disco. Por un libro. Por una estampa. Por una revista. Por una suscripción. Por un cartel. Por un posavasos. ¡Elogio de la Creatividad!

Ahora que empiezo a valorar mi propio trabajo, también valoro mucho más el trabajo ajeno.

Por eso publicaba este artículo, en IDEAL, hace unos meses: Nadie lo hará por ti (pero no estarás solo)

Colaboración, cooperación, coproducción, coordinación. ¡También lo apuntabámos, hablando del Coworking!

Retroalimentación. Pago. En efectivo o en especie. Cobrar. Ganar. Ingresar. Vender.

No sé cómo lo ves tú y qué opinas, pero yo empiezo a estar convencido. Sería por eso que hice este Cuaderno, que incluye un avance de “Cineasta Blanco, Corazón Negro”, con sus fotos a todo color; y un cuento publicado bajo de etiqueta cBc, esto es, Café-Bar Cinema, mi anterior libro, que puedes comprar, rebajado de precio, AQUÍ.

África en el cine

Y que está a la venta.

Ya sabes:

1 x 3

3 x 5

5 x 10

Si ingresas la cantidad que quieras en la cuenta 0487 3147 11 200014979, yo te mando el/los Cuadernos correspondientes y luego tendrás descuento cuando compres el libro. ¡Además de compartir esas Alhambras fresquitas que ya nos están esperando! Y es que el texto ya está terminado, las fotos seleccionadas y el proceso de maquetación en marcha.

Como no me canso de repetir… ¡seguimos!

Jesús Lens, todo un pesetero 😉

A ver, los 29 de enero de 2009, 2010, 2011 y 2012; qué blogueamos.