La Banda Noir y su primer concierto

Cuando empezamos a preparar la primera edición de Granada Noir, Festival multidisciplinar con el género negro como protagonista, una cosa estaba clara: tenía que haber jazz.

Porque un Festival sin música es menos Festival. O, al menos, mucho menos completo y divertido que uno bien cargado de ritmo, corcheas y pentagramas.

Y tenía que ser jazz, por supuesto.

La música negra por antonomasia y el cine negro vienen conviviendo en pantalla prácticamente desde los orígenes del sonoro. Y es lógico que sea así, más allá de por lo puramente cromático y estético: ambos géneros comparten la misma atmósfera inquietante, sugerente e intrigante. Los matices y los claroscuros. La textura. El ambiente.

El brillo de los metales, iluminados por los focos sobre un escenario, refulge como el de una pistola iluminada por una farola, en un oscuro callejón.

La cadencia del contrabajo es la pulsión del gángster que se siente acorralado y la batería es pura violencia desatada; disparos que hieren el silencio de la noche.

La trompeta y el saxo, en fin, como lamentos profundos e insondables de los desheredados de la fortuna a los que la mala suerte no deja de perseguir.

Sí. El jazz y el género negro están hechos el uno para el otro y constituyen uno de esos maridajes sinestésicos que no se terminan nunca.

(Sigue leyendo en la web de Granada Noir la historia de este primer concierto…)

Jesús Lens

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Tumbaron a Monk en la Plaza de las Culturas

Fue el primer jueves de julio. Allá llegaron estos salvajes de Poniente, dispuestos a tumbar a Monk en la Plaza de las Culturas de CajaGRANADA.

Y damos fe de que lo consiguieron.

¿A que sí, amigos de Ool Ya Koo?

Como muestra, dos temas, que grabé desde el lateral, tirado en el suelo y apoyado en la pared, que llegamos justicos de tiempo y ya no quedaba ni una silla libre.

¡Larga vida a Thelonious!

Y si queréis el disco original, buscad el puestecillo que los músicos andaluces de jazz andan llevando de Festival en Festival, en un modelo de autogestión del que pronto hablaremos.

Jesús Lens

 

El Inframundo de Aurignac

Como ya se me acaban los adjetivos calificativos y laudatorios hacia Ernesto Aurignac, casi mejor dejar que hable su música, ¿verdad? Dos vídeos captados en directo, en el Magic, en los miércoles de jazz con que nos deleita la Asociación Ool Ya Koo. Arrancamos con la Música del Inframundo:

 

Y rematamos con la reinterpretación de un clásico por todos conocido:

 

¿Es o no es sublime, lo que el Inframundo puede producir?

 

Pues ya sabes: si pudiste ir y no fuiste… ¡tú te lo perdiste! 😉

 

Jesús Lens

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Ernesto Aurignac y la música del inframundo

Estaba trabajando esta tarde en “Nube Negra”, un proyecto del que muy pronto tendrás noticia, cuando me llega una invitación del Facebook.

Son Ool Ya Koo y el Club Magic que, por supuesto, no cierran por Semana Santa.

 Ernesto Aurignac y el Inframundo musical mañagueño

Así que, este miércoles… ¡hay jazz! De hecho, ya lo advertíamos en esta entrada, en la que tenemos un par de vídeos de “Speak No Evil” en los que podéis escuchar a Julián Sánchez, que nos acompañará el miércoles.

Pero es que la invitación no tiene desperdicio:

“Ernesto Aurignac nos presenta un nuevo proyecto con música original inspirado en los sonidos del inframundo.

 

La formación es un octeto y está formada por jóvenes y grandes músicos, integrantes de la Asociación de Jazz de Málaga (AJM), que harán de este concierto una experiencia interestelar y cósmica. Este será el estreno del proyecto y después de una serie de conciertos más, grabarán su primer disco.

 

En esta formación se encuentra gran parte de lo más notable y representativo de los músicos de jazz malagueños.

 

Ernesto Aurignac: saxo alto y compositor

Fernando Brox: flauta

Enrique Oliver: saxo tenor

Julián Sánchez: trompeta

Arturo Serra: vibráfono

José Carra: piano

Markus Schneider: contrabajo

José Luis Gómez: batería

Yo sé que unos estáis fuera, en el extranjero y más allá. Y sé que otros… bueno. No se me ocurre ninguna razón, salvo de la hospitalización, por la que no puedas estar en el Magic, el miércoles, si te encuentras a menos de 150 kms. de Granada.

A estas alturas, ¿tengo que explicarte quién es Ernesto Aurignac? El Charlie Parker español (Colin Bertholet dixit) es inclasificable e inconmensurable. Aquí, una entradilla sobre alguno de sus conciertos. Y aquí, un corte con su música.

Pero es que el grupo incluye a José Carra, de cuyo “Ewig” escribimos esto. Y a un Arturo Serra al que podéis escuchar (y ver) aquí. A Polaco, el batería, también lo tenemos fichado en algunos cortes. Y a Markus ya lo hemos escuchado otras muchas veces.

Vale. Lo de Octeto suena casi, casi a perversión. Pero la música del Inframundo y las Experiencias Interestelares y Cósmicas es lo que tienen.

Jesús Lens

Speak no Evil

Ustedes, con buen criterio, podrían pensar que yo, los miércoles, me lo paso de puta madre: a eso de las 20 horas, me visto de corto y me voy a pachanguear con los colegas, jugando al baloncesto. Después, con mi Cuate y con Reyes, nos vamos a los aledaños de la Plaza de Toros y, sea en La Maestranza, en el Brasilia o en algún otro de los bares cercanos, nos tomamos esas Alhambras Especiales que tan bien quedan en las fotos, acompañando a los callos, a los rejos y a la morcilla.

Y después, a eso de las 22.30, enfilamos hacia el Club Magic, sede musical de Ool Ya Koo, la Asociación de Jazz de Granada. Allí, todos los miércoles hay jazz.

 Lens y Cuate en Magic Matisse

Y claro, en el mejor ambiente posible, en el ambiente jazzero por excelencia, como es un Club, disfrutamos y vibramos con los mejores músicos españoles del momento. Y con algunos foráneos. Pero es que, pertenecer a una asociación como Ool Ya Koo, además de permitirte disfrutar del mejor jazz posible, cada semana, por la módica cantidad de 10 euros, también te permite aprender. Y ya se sabe que, cuanto más conoces y profundizas en el aprendizaje de una disciplina, más la disfrutas.

Speak no evil

Esta semana, por ejemplo, pudimos disfrutar, en vivo, del concierto de “Speak no Evil”, un extraordinario combo formado por Juan Galiardo al piano, Stik Cook (el ideoso de este homenaje) a la batería, Sergio Albacete a los saxos, Julián Sánchez a la trompeta y el gran Guillermo Morente al contrabajo. Y es precisamente Guillermo quien nos cuenta el porqué de este combo, concierto y homenaje al cincuenta cumpleaños de un disco capital en la historia del jazz: “Speak no evil”, de Wayne Shorter:

“La idea surgió hablando con Stik hace un año, nos pusimos manos a la obra y configuramos un grupo acorde a la tarea que íbamos a acometer, así salió la formación que presentamos mañana. Algunos, entre los que me incluyo, ya habíamos tocado parte de este repertorio, aunque no dentro de un homenaje completo a Shorter, y ahora hemos vuelto a trabajar los temas”.

Y, de seguido, nos adjunta una corta, pero clarividente biografía de Shorter, en la que destaca muchos de los hitos que lo han convertido en leyenda, en alguien imprescindible en la historia de la música:

Wayne Shorter (Newark, 1933), tocó el clarinete, pasándose al saxo tenor hacia el final de su adolescencia. Estudió música en la Universidad de New York a mediados de la década de 1950 antes de prestar servicio durante dos años en el ejército norteamericano. En sus días de estudiante había tocado con varias bandas, incluyendo la que dirigía Horace Silver, y al ser dado de baja del ejército conoció a John Coltrane y juntos desarrollaron muchos enfoques teóricos sobre la música. En 1959 ingresó en los «Jazz Messengers» del baterista Art Blakey, permaneciendo con esa escuela de jazz hasta 1963. Con Blakey grabó más de veinte álbumes ganándose un merecido prestigio. 1959 fue también el año en el que grabó su primer disco a su nombre, el espléndido «Blues a la Carte» (Affinity, 1959).

Una etapa esencial de su carrera artística fue cuando en 1964 ingresó en el quinteto de Miles Davis, en el que estuvo hasta 1970. Allí coincidió con músicos de altísimo nivel como Herbie Hancock, Ron Carter y Tony Williams. Las contribuciones de Shorter fueron muy importantes para el quinteto de Davis, el cual experimentó una expansión en los parámetros jazzisticos muy innovadores, comparables con los cambios acontecidos por el bebop en los años cuarenta. La influencia de Shorter a su maestro dio frutos en 1968 con la publicación de «Miles in the Sky» y «Filles de Kilimanjaro», que incorporaban elementos a su banda tan comunes en el rock como el teclado, la guitarra y el bajo eléctrico. Al año siguiente, Shorter participaría en el álbum considerado fundacional del jazz eléctrico, también, cómo no, liderado por Miles Davis, el extraordinario «In a Silent Way» (Columbia, 1969).

Wayne Shorter - Speak No Evil - Back

Fruto de esa extraordinaria colaboración con Miles, el selecto sello «Blue Note», le abrió las puertas y comenzó una relación musical entre ambos extraordinariamente fructífera para el jazz. El debut de Shorter en ese sello fue en 1964, y no pudo ser más extraordinario. El saxofonista, debutó con toda una obra maestra absoluta del jazz de todos los tiempos. «Speak No Evil» fue el fruto de una logradísima originalidad, de una capacidad creativa magistral y el disco pasó muy pronto a formar parte de la mejor historia de esta música. A ese disco le siguieron varios más entre 1965 y 1970 de pareja calidad. En 1970 Wayne Shorter, cubriría otra importantísima etapa en su carrera profesional, cuando formó junto al teclista Joe Zawinul (con el que coincidió en su etapa con Miles) el grupo Weather Report. Este grupo se encargaría de formar un nuevo sonido de jazz-rock, atrayendo a una gran audiencia. Consecuencia de todo esto es la venta en 1978 de más de un millón de copias de su disco «Heavy Weather», que obtuvo cinco nominaciones a los premios Grammy.

Los años con Zawinul ampliaron aún más el ámbito de Shorter, destacando su apreciación de las formas más libres y dando rienda suelta a su deleite por el exotismo musical. Si bien el grupo «Weather Reporte» sentó las bases para muchas bandas de jazz fusión que siguieron, fundamentalmente por el paso de Jaco Pastorius por el mismo, su mayor virtud fue la capacidad del grupo para absorber la calidad individual de sus componentes en beneficio del colectivo. Shorter ha sido un innovador importante que ha ejercido gran influencia sobre los músicos de hard bop y de jazz fusión y hoy, todavía en activo y con la capacidad creativa intacta, sigue siendo uno de los músicos más imaginativos dentro del jazz, buscando constantemente nuevos horizontes pero, gracias a sus amplios conocimientos musicales, conservando lazos identificables con el pasado. En este sentido es encomiable la aparición en este tercer milenio de varios y magníficos trabajos que confirman que la fuente creativa de este extraordinario músico no está todavía agotada.

¿Qué te parece? ¿Interesante? Pues todo esto es lo que te estás perdiendo por no ser socio de Ool Ya Koo y no venir los miércoles a los conciertos del Club Magic. Que sí. Que es verdad que los miércoles lo pasamos de coña marinera. Pero que también aprendemos un huevo. Y parte del otro. Así que… ¡mismamente tú!

Los dos cortes de vídeo muestran a “Speak no evil”, en vivo, en el Club Magic. ¡Gracias, amigos, por conciertos como este!

Y sí. Este miércoles será Santo, pero como todos los miércoles… ¡hay jazz! Y no veas el conciertazo. Pero de eso ya hablamos mañana. O pasado.

😉

Jesús Lens

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