Cinco Guerreros en BMN-CajaGRANADA

El Festival de Música y Danza estrena en la Sede Central de CajaGRANADA una obra que es simbiosis de pintura, arquitectura y música, producida especialmente para esta ocasión

 

El martes 24 de junio, a las 21.30 horas, la Sede Central de CajaGRANADA acogerá un estreno mundial muy especial, en el marco de la celebración del Festival de Música y Danza de Granada, que este año está dedicado a la figura de José Guerrero.

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Participando de esta histórica celebración, en el patio de la Sede Central de la entidad ahorrista granadina se podrá disfrutar de “Cinco Guerreros”, un maridaje inédito que combina la extraordinaria arquitectura del edificio, radicalmente contemporánea, pero que homenajea al renacimiento clásico de la Catedral; la pintura de José Guerrero y de uno de sus coetáneos, Mark Rothko y la música del compositor neoyorquino Morton Feldman, titulada The Rothko Chapel.

Y todo ello gracias a las proyecciones de las imágenes de la obra de Guerrero, en videocreación de Poldo Pomés y al trabajo de fusión realizado por el pianista granadino Sebastián Mariné, que contará para la interpretación de “Cinco Guerreros” con el Taller Atlántico Contemporáneo (TAC) y el Coro Numen Ensemble.

El concepto

Los cuadros de Rothko producen un sentimiento místico. Poseen el magnetismo de lo superior. Las imágenes que se proyectarán en la vídeocreación de Poldo Pomés, llevan al espectador a espacios en que la experiencia es a la vez sensual y espiritual.

The Rothko Chapel, del compositor neoyorquino Morton Feldman, es la obra que vamos a escuchar el 24 de junio, inspirada en ese edificio octogonal concebido como espacio aconfesional, que alberga los 14 últimos lienzos del genial pintor norteamericano Mark Rothko (1903-1970)., especialmente concebidos para ese espacio.

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Crecientes horizontales, de José Guerrero,
muy influenciada por la Capilla de Rothko

Figura trascendental del expresionismo abstracto, Rothko encontró un alter ego musical en Morton Feldman. Ambos prestan una gran atención a la materia prima de sus respectivas disciplinas, el color y el sonido. El interés de Feldman por el sonido en sí mismo, sin artificios, da lugar a una obra absolutamente hipnótica y fascinante, características que se verán potenciadas por la extraordinaria acústica del atrio de CajaGRANADA.

Estreno absoluto

El Festival ha querido recrear esta simbiosis entre pintura, arquitectura y música, encargando al pianista y compositor granadino Sebastián Mariné una obra sobre la pintura de José Guerrero (quien conoció a Rothko en Nueva York y recibió su influencia), que ha titulado Cinco Guerreros.

La obra supone un sincero homenaje de un compositor granadino a un admirado pintor también granadino en el centenario de su nacimiento, en el que no faltan el espíritu americano y el andaluz, como hizo Guerrero en su pintura. Cada uno de los cinco movimientos de la obra está inspirado en un cuadro del Centro José Guerrero de Granada: Oferta en rojo (1988),  Crecientes horizontales (1973),  Solitarios 1972, Black ascending (1962-63), y Autorretrato (1950).

 Guerrero oferta en rojo

Guerrero y Rothko. Nueva York años 50

Dos grandes artistas en uno de los momentos de mayor efervescencia artística que se ha conocido.

«El último día de una exposición es como una retirada militar: te retiras con tus cosas y te metes en la trinchera, que es el estudio, y otra vez a luchar». Fue el consejo que en su día le dio Mark Rothko a José Guerrero, conversación entre pintores de una época irrepetible.

El puente musical que ha tendido entre ambos artistas la formación gallega Taller Atlántico Contemporáneo (TAC), el Coro Numen Ensemble, bajo la dirección de Diego García Rodríguez, va a ser uno de los momentos más plásticos y vivaces del Festival interpretando tales obras musicales junto a la visualización de proyecciones.

Rothko Chapel
Rothko Chapel

Sebastián Mariné, nacido en Granada en 1957, estudió Piano, Composición  y Dirección de Orquesta en el Conservatorio Superior de Música de Madrid, donde obtuvo Matrículas de Honor en todos los cursos y Premio Fin de Carrera en Piano. Al mismo tiempo, se licenció en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es profesor en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y, desde su fundación en 1991, Profesor de Armonía Aplicada en la Escuela Superior de Música Reina Sofía.

Videocreación

 La creación videográfica que acompaña este concierto, a cargo de Poldo Pomés a partir de la obra de ambos pintores, permitirá al espectador establecer, a su propio modo, esos vínculos sinestésicos entre música y pintura, tiempo y color, y sonido y textura, que los compositores trataron de reflejar.

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                    Black Ascending, una de las obras de Guerrero
que irán en la vídeoproyección

Taller Atlántico Contemporáneo (TAC)

El TAC inició su andadura en marzo de 2010 en la Praza do Obradoiro de Santiago de Compostela con la obra Eine Brise de Mauricio Kagel, para 111 ciclistas. Otro proyecto multidisciplinar «Os Seráns do TAC» marcó un hito en la historia de la música culta en Galicia haciendo a la formación merecedora del Premio de la Crítica de Galicia por el mejor proyecto artístico de 2012. En 2013 reciben el Primer Premio en la categoría de Música clásica y contemporánea en los Primeiros Premios Galegos da Música. Han actuado en el ciclo «Fronteras» del Auditorio Nacional de Madrid y en el Festival de Música Religiosa de Cuenca. El TAC es un grupo estable, de formación abierta y tiene como director artístico a Diego García Rodríguez.

El coro de cámara Numen Ensemble fue creado en 2011, y sus miembros cuentan con una sólida formación vocal y una dilatada experiencia en el ámbito coral. Uno de sus principales objetivos es el de la difusión de obras menos conocidas pero de gran calidad, por medio de atractivos programas. Su director actual es Héctor Eliel Márquez.

Información y puntos de venta:

Obra: Cinco Guerreros

Lugar: Sede Central de CajaGRANADA. Avda. Fernando de los Ríos, 6.

Fecha: 24/06/2014

Hora: 21.30 horas

Venta de entradas: Taquilla del Corral del Carbón y desde una hora antes en el propio lugar del espectáculo

Precio: 8 euros

Jesús Lens

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No son fotografías, son historias

Hoy, en IDEAL, mi columna no va tanto de fotografías como de las historias que seas capaz de construir a través de ellas.

Traten de ir uno de estos martes, a las siete de la tarde, al Centro José Guerrero que, en pleno casco histórico de Granada, ofrece una estimulante perspectiva del arte más rabiosamente contemporáneo, además de mostrar realidades que están, en apariencia, a miles de kilómetros, a años luz de aquí.

 William Christenberry bar

No dejen de ir antes de que, el 23 de marzo, termine la excepcional muestra de William Christenberry, un artista, pintor y fotógrafo estadounidense cuya obra supone todo un revulsivo y un estímulo creativo de primer orden. Y les sugiero que vayan un martes a las siete porque a esa hora comienza la visita guiada a una exposición que, no por casualidad, se titula “No son fotografías, son historias”. Historias. Relatos. Ver. Observar. Pensar. Imaginar. Suponer. Y contar.

 William Christenberry Café

A todo ello nos invita el guía que, paso a paso, nos adentra en el universo retratado, representado, capturado y coleccionado por un Christenberry que, nacido en el Sur Profundo de los Estados Unidos, en la Alabama de 1936, vivió la segregación entre blancos y negros y conoció de primera mano al siniestro Ku Klux Klan, a cuya nefasta influencia dedica la impresionante The Klan Room que se encuentra el visitante nada más cruzar la puerta del Centro José Guerrero.

 William Christenberry gas

La visita guiada a esta exposición no se limita a contar y explicar las fotografías que cuelgan de las paredes o las instalaciones que jalonan el recorrido. Yendo más allá, nos invita a sumergirnos en las imágenes captadas por el fotógrafo y a ponernos en su piel, a tratar de ver la realidad tal y como él lo hacía, intentando desentrañar los misterios que se ocultan en las instantáneas. Porque cada fotografía, efectivamente, alberga una historia. Y las historias sirven para componer un relato.

 William Christenberry

No es fácil guiar y conducir a un grupo heterogéneo de personas en un subyugante viaje por el contradictorio, complejo, duro y, hasta cierto punto, anacrónico Deep South estadounidense; haciéndoles partícipes y protagonistas del periplo, invitándoles a aventurarse por territorios desconocidos y a expresar en alta voz lo que las imágenes sugieren.

 William Christenberry Jesús

No es fácil romper ese hielo que nos atenaza cuando visitamos un museo, esa especie de miedo reverencial que sentimos al pasear entre las piezas expuestas, susurrando al compañero, sin alzar la voz, como si estuviéramos en una catacumba. Pero este guía, excepcional, lo consigue.

Por ejemplo, ¿qué ves aquí?
Por ejemplo, ¿qué ves aquí?

En cualquier caso y si no le cuadra el horario, pásense por el Guerrero en cualquier otro momento y no duden en lanzarse, sin manguitos, a un fascinante y denso océano repleto de imágenes. Y no lean, en primera instancia, la información que acompaña a las distintas series de fotografías. Jueguen con su imaginación. Miren, observen, piensen; avancen y retrocedan. Y dialoguen. ¡Hablen con ellas!

Porque, efectivamente, no son (solo) fotografías. Son historias. Y están esperándoles para ser descubiertas.

Jesús Lens

Firma Twitter

Si el Guerrero hablara…

¡Lo mucho que tendría que contar, el Guerrero, si hablara! Bueno, el Guerrero y, también, el Miró, el Chillida o el Barceló que Rajoy tiene en su despacho y en las salas aledañas de la Moncloa.

Hace unos días, cuando Oli Rehn estuvo departiendo con Rajoy para recordarle que el rescate de España está preparado, listo y a la espera del ¡ya!, vimos unas fotografías de su encuentro en las que ambos mandatarios aparecían sentados en unos sillones inmaculadamente blancos, vestidos con traje y corbata oscuros sobre camisa… blanca. El único destello de color en esa imagen era el de un cuadro abstracto que combinaba vivos azules con naranjas abrasadores y toques de amarillo.

Parece mentira, pero Europa ha vuelto sobre sus pasos y se encuentra inmersa en aquel neorrealismo italiano de mitad del siglo XX que, a través de un demoledor y descriptivo blanco y negro, narraba la miseria, la pobreza, el dolor y la desesperación de la sociedad. Las fotografías del NYT, tan criticadas, reflejan a la perfección la grisura, la negritud de la deriva a la que la severa austeridad teutona nos está conduciendo.

Una grisura que apreciamos en las barbas de Rajoy, en sus trajes y en sus discursos y alocuciones. Discursos y alocuciones que, en realidad, solo nos podrían contar el Guerrero que cuelga de las paredes de su despacho ya que el gallego, de puertas para fuera, hace mutis por el foro. “Serie Sur con Rojo”, es el título de un cuadro que, además del rojo sangre, combina distintas tonalidades de azul y morado y que se erigen es los únicos rastros de color en las instantáneas que nos llegan de Moncloa.

¿De qué hablará, en la intimidad, Rajoy con Rehn, con Merkell y con Hollande? ¿Qué se contarán el presidente y sus ministros y asesores? Los ciudadanos no lo sabemos. Los cuadros, sí. Estoy pensando, una tarde de estas, subir a la planta más alta de nuestro Centro José Guerrero, en la que se expone la colección permanente de la obra del pintor granadino, y sentarme frente a su monumental “La brecha de Víznar”, por ejemplo, para tratar de ponerme en el lugar de Rajoy durante unos instantes.

No tiene que ser fácil, desde luego. No tiene que ser fácil para el Guerrero de la Moncloa ver cómo ese hombre, el presidente que cavila, piensa, pregunta y discute frente a él, termina tomando decisiones tan sangrantes como la de recortar el presupuesto de Cultura en un 20%, nada menos.

Y no deja de ser sintomático que el ejecutivo la haya emprendido a machetazos, hachazos y tijeretazos con la única disciplina que le aporta un rayo de luz y una explosión de color a su ajado aspecto triste, desmejorado y macilento. Habrá que fijarse de aquí en adelante, pero es muy probable que los Guerrero, Chillida y Miró luzcan menos brillantes y más apagados, a partir de ahora, en las fotos de Rajoy. Como si destiñeran.

Jesús Lens

A VUELTAS CON EL GUERRERO

Vamos con la columna de IDEAL, esperando que aportéis alguna luz, si fuera posible…

Si la semana pasada nos tocaba volver sobre el despropósito del Estadio de la Juventud, hoy es necesario hablar, de nuevo, sobre el Centro José Guerrero. Es curioso. Hace año y medio terminaba un artículo en estas mismas páginas de la siguiente forma: “Me siento incapaz de saber quién tiene la razón en este pleito artístico, pero sería una auténtica pena que Granada perdiera la custodia del legado de Guerrero, uno de sus artistas universales”.

Hoy, cuando ya se ha oficializado que los cuadros de Guerrero se dirigen a un almacén de Madrid (ya veremos por cuánto tiempo) sigo sumido en la confusión, la incredulidad y el desconcierto. Por un lado, me maravilla cómo la Familia Guerrero ha despachado en un puñado de días las ofertas de la Diputación de Granada, del Ayuntamiento y de CajaGRANADA con una majestuosa elegancia y una florida prosa, directamente proporcionales a su cerrazón negociadora.

Por otra parte, sabido es que los políticos no soportan cualquier autonomía en la gestión que escape a su directo control y supervisión por lo que la Diputada de Cultura tenía que estar necesariamente bajo sospecha tras su errática gestión de la crisis. Habla entonces sobre unas cartas amenazantes que la obligan a guardar silencio sobre la negociación con la Familia y la cosa toma tintes dramáticamente surrealistas.

Y quedan los intelectuales. Esos genios, escritores, artistas, galeristas y técnicos que no dudan, desde Madrid, en alabar la grandeza del Centro Guerrero, en criticar todo lo criticable a las instituciones locales y en denunciar “una reacción paleta y provinciana” ante la crisis. Y en defender a Yolanda Romero, claro.

Conste que todas las referencias profesionales de la ex directora del Centro José Guerrero son excepcionales. Conste igualmente que el mismo, en pleno centro de la ciudad y contando con un unánime apoyo no sólo institucional y local, sino también de la crítica de los grandes medios de comunicación españoles, estaba permanente y sistemáticamente vacío. Y eso que la entrada costaba la nada desdeñable cantidad de … 1 euro.

Daban igual las siempre elogiosas reseñas del Babelia, El Cultural, ABCD o Culturas. Ni un alma. Silencio absoluto. Y vale que los granadinos seamos unos provincianos, paletos y catetos incapaces de apreciar los diamantes, tallados o en bruto, delante de nuestras narices, pero ¿y esas hordas de viajeros y turistas ilustrados que visitan Granada? ¿Por qué no se agolpaban en las puertas del Guerrero, impacientes y expectantes?

Cuando este asunto reventó, hace ya muchos meses, se decía que los Guerreros acabarían en el Reina Sofía. Una leyenda urbana, por supuesto, ya que van directamente a un oscuro almacén. De momento. ¿La culpa? Entre todos los echaron y ellos solos se marcharon. ¿El futuro? Está por ver en qué termina la implacable y soberbia negociación de la Familia, repleta de aprioris absolutamente inasumibles, por mucho que venda de cara al exterior.

Jesús Lens Espinosa de los Monteros.

BLANCO Y NEGRO

La columna de hoy de IDEAL, en clave cultural.

 

A veces, ver las cosas en blanco y negro parece un síntoma de maniqueísmo, simpleza o radicalidad. En colores, se supone que la vida es más compleja y más plena, más llena de matices.

 

Y, sin embargo, cuando ves las fotografías de los grandes maestros del blanco y negro, te das cuenta de que no. De que, muchas veces, no hay como la sinceridad y la falta de artificio para mostrar la auténtica realidad de las cosas y las personas tal y como son. La vida, en una palabra.

 

 

Coinciden estos días en Granada dos exposiciones de fotografía en blanco y negro de autores y temática muy diferentes. En la Plaza de las Culturas del Centro Cultural de CajaGRANADA, el colombiano Ruven Afanador presenta “Mil besos” y en el Centro José Guerrero, la mexicana Graciela Iturbide muestra una amplia y completa colección de su obra, desde sus orígenes a la más reciente.

 

Aunque podríamos hablar largo y tendido de ambas exposiciones, me gustaría resaltar uno de los aspectos que más me llamaron la atención de ambas: la radical individualidad que muestran buena parte de las personas retratadas por los dos artistas.

 

 

Las de Afanador, dedicadas al mundo del flamenco y bajo el genérico nombre de “Mil besos”, saca a las modelos de los escenarios típicos del mundo del cante y del baile para  vestirlas (o desvestirlas), maquillarlas, peinarlas y aderezarlas de una forma tan llamativa como singular, sugerente e impactante. Pocas veces el negro y el blanco han contrastado con tanta virulencia, encontrando en los enormes paneles en formato XXL el mejor vehículo para transmitir impresiones y sensaciones.            

 

Y por eso, de las muchas series de Iturbide, me quedo con las del desierto de Sonora en que, para cumplir un encargo etnográfico, aprovechó para retratar a las personas en su entorno natural, pero con sus gafas de sol, sus aparatos de música o sus camisas de diseño. Minorías étnicas que viven de acuerdo con la tradición, pero perfectamente adaptadas a los tiempos que corren. Personas que, perteneciendo a un grupo, están perfectamente individualizadas, mostrándose altivas, dignas y orgullosas.

 

 

Por lo mismo, me encanta un collage en que gitanos de Almería conviven con un maestro geómetra de Madagascar o unas mujeres de la India cuyo origen y procedencia es difícilmente reconocible si no se lee la leyenda que acompaña a cada foto. Porque el mundo es muy grande, pero en cada rincón del mismo, la vida de las personas tiene un denominador común: ganarse la vida… y divertirse.

 

 

Exposiciones de un Blanco y Negro que, en su versión más radical o mostrando una infinita y sugerente gama de grises –esos amenazadores pájaros de Iturbide, sombra ominosa sobre el cementerio- ponen el acento en la visión de los seres humanos como eje central de una forma sincera y comprometida de entender el mundo de la fotografía.

 

Jesús Lens Espinosa de los Monteros