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Tag Archive for 'Cine'

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Póster Star Wars Episodio VII

Será un fake, pero me gusta mucho este cartel, que empieza a animar el cotarro. Si ayer era el mismísimo Yoda quien se llevaba un chasco, al tratar de hacer un #Embarrados, hoy es @ruyelcid (yo que tú, le seguía. Es un tipo bastante sospechoso) quién, a través de su atractivo y currado “(…) Sin dar la luz” nos avanza este adelanto del Episodio VII de Star Wars, que ya sabemos va a dirigir JJ Abrams, como bien adelantó JE Cabrero a través de su imprescindible y adictivo Salto de Eje.

Star Wars Episodio VII

¿Os gusta esa estética al estilo de “El planeta de los simios”?

 

Luego, no será el cartel original. Pero, para ir haciendo boca, mola.

 

@jesus_lens

 

PD.- Lo bueno de que ahora toque el Episocio VII es que, cuando llegue el momento, bastará con repasar del IV al VI, obviando los tres “primeros”… 

Todo por la pasta

No sé si será bueno o no, pero una de las cosas que ha traído la crisis es que todo el mundo necesita pasta. Parné. Money. Cash. Dinero. El rukiki, o sea, del que hablamos en este artículo de IDEAL, hace ya años, cuando la crisis solo había comenzado y algunos, hasta la negaban.

¡Abajo las máscaras! ¡Fuera complejos! ¡La verdad desnuda!

Todo por la pasta

Yo, tú, él, ella, ello, nosotros, vosotros y ellos… ¡todos necesitamos hacer caja! Y punto. Con mayor o menor urgencia, en mayor o menos cantidad… ¡que levante la mano quién pueda decir que no necesita un poco más de guita!

Cuando éramos ricos, cuando España era un milagro, cuando vivían por encima de nuestras posibilidades; podíamos permitirnos el gusto de hacer muchas cosas gratis. O, dicho más finamente, por amor al arte. Pero ya no.

Teniendo en cuenta que los días siguen teniendo 24 horas y que por cada hora de trabajo se paga cada vez menos dinero, todos empezamos a pensar en rentabilizar actividades que, hasta ahora, no lo eran.

Como decía en primer párrafo, no sé si eso es bueno o no, pero todos empezamos a tener una mente cada vez más comercial.

O será que ha calado el mantra de “saca al empresario que llevas dentro” con que el gobierno, la prensa, las editoriales y todos los gurús y analistas de la cosa económica nos llevan martilleando desde que la crisis comenzó su andadura, allá por final de 2007. ¡Todos a emprender! ¡Ay, el cambio de paradigma! ¡Ay, el nuevo modelo productivo!

A quienes nos dedicamos a esto de aporrear teclas, al ver las cláusulas del contrato fantasma que la analista fantasma de la Fundación IDEAS tenía suscrito, se nos han abierto las carnes. ¡Esa muchacha cobraba cerca de medio euro cada vez que le daba… hasta a la barra espaciadora!

El padrino

La crisis, los llamados al emprendimiento, los recortes en sueldos, salarios y prestaciones, los incrementos de precio en todos los productos y servicios… todo nos lleva a necesitar ganar más dinero. Antes, todos queríamos ganar más. Ahora, diversificar las fuentes de ingresos empieza a ser una cuestión prioritaria, como apunto en este artículo: Predistribución. Que no se trata de hacernos rico ni de llevarnos la panoja por la patilla, sino de tratar de mantener un status quo que, los de arriba, hace mucho tiempo que superaron y dejaron ridículamente atrás.

Para quienes nos creemos creativos y confiamos en la Antifragilidad, esto de empezar a generar ingresos por cuenta de lo que escribimos, es todo un desafío. ¡Ganar dinero con estas ocurrencias! Años y años de bloguear gratis, por ejemplo. ¿Cómo sacarle rendimiento? ¿Y a los cuentos y a los relatos? ¿Y a las ideas, ocurrencias y sucedidos? ¿Y a ese Facebook, con cerca de 5.000 “amigos”? ¿Y a los 2.000 seguidores del Twitter?

Ahora mismo, está todo por hacer. Pero cuesta. Cuesta cambiar el chip. Cuesta tratar de vender tu propio producto. Cuesta venderte a ti mismo. Vender tus ideas. Comercializar tus palabras.

Cuesta.

Y, sin embargo, hay que hacerlo.

Pero este afán recaudatorio y comercial también tiene dos contrapartidas. La primera: que cada euro, cuenta. ¡Qué importante vuelve a ser 1 euro! Con engañifa aquella de pasar del Todo a Cien a Todo a Un Euro, nos olvidamos de lo mucho que cuesta ganar cada uno de ellos.

1 euro

Ahora, además, estoy personalmente más dispuesto que nunca a pagar por disfrutar de las cosas que me gustan y me interesan. Por los conciertos. Por las películas. Por las exposiciones. Por una camiseta. Por una chapa. Por un disco. Por un libro. Por una estampa. Por una revista. Por una suscripción. Por un cartel. Por un posavasos. ¡Elogio de la Creatividad!

Ahora que empiezo a valorar mi propio trabajo, también valoro mucho más el trabajo ajeno.

Por eso publicaba este artículo, en IDEAL, hace unos meses: Nadie lo hará por ti (pero no estarás solo)

Colaboración, cooperación, coproducción, coordinación. ¡También lo apuntabámos, hablando del Coworking!

Retroalimentación. Pago. En efectivo o en especie. Cobrar. Ganar. Ingresar. Vender.

No sé cómo lo ves tú y qué opinas, pero yo empiezo a estar convencido. Sería por eso que hice este Cuaderno, que incluye un avance de “Cineasta Blanco, Corazón Negro”, con sus fotos a todo color; y un cuento publicado bajo de etiqueta cBc, esto es, Café-Bar Cinema, mi anterior libro, que puedes comprar, rebajado de precio, AQUÍ.

África en el cine

Y que está a la venta.

Ya sabes:

1 x 3

3 x 5

5 x 10

Si ingresas la cantidad que quieras en la cuenta 0487 3147 11 200014979, yo te mando el/los Cuadernos correspondientes y luego tendrás descuento cuando compres el libro. ¡Además de compartir esas Alhambras fresquitas que ya nos están esperando! Y es que el texto ya está terminado, las fotos seleccionadas y el proceso de maquetación en marcha.

Como no me canso de repetir… ¡seguimos!

Jesús Lens, todo un pesetero ;-)

A ver, los 29 de enero de 2009, 2010, 2011 y 2012; qué blogueamos.

Argo, ¿favorita para los Oscar?

Más premios le han dado a “Argo” estos días. Y aún está en cartel. Yo que tú, no me la perdería. Y más reseñas de las películas nominadas a los Óscar: “Lincoln”, “The Master”, “La noche más oscura” o “Django desencadenado”.

Al que vuelva a decir que el cine es algo intrascendente, que no sirve para nada, que no es sino un mero entretenimiento; de mi parte y con todo cariño, le puedes espetar un sonoro y contundente… ¡Argoderse!

Fui a verla un lunes, a las 21 horas, a Multicines Centro. Y, por alguna razón, volví a sentir ese regustillo único y especial que supone ver una película en el cine. ¡Me encanta!

Evidentemente, en la sala no había nadie. Una pareja, no más. Por discreción, me senté bien lejos de ellos. ¿Sería por sitio?

 Argo

“Argo” comienza narrando unos hechos que a mí siempre me han parecido fascinantes: la caída del Sha de Persia, la llegada al poder del Imam Jomeini, la toma de la embajada de los Estados Unidos en Teherán y la crisis de los rehenes, que se prolongó meses y meses. Toda esta parte está rodada con un estilo documental que, al final de la película, comprobaremos cuán realista era.

Pero la trama de “Argo” se basa en una historia paralela: unos cuantos norteamericanos se escaparon de la embajada de su país y se refugiaron, de forma clandestina, en la de Canadá. Estando en una situación muy precaria e insostenible, la CIA decide que hay que sacarlos de Irán. Rápido. Y sea como sea. Para conseguirlo, ponen a sus mejores hombres a pensar y discurrir ideas que se presentan más como tormento que como tormenta.

 Argo

El resto es historia. Una historia fascinante, que puede parecer cómica, surrealista, absurda y subnormal. Pero que no lo es. Es decir, sí que lo es. Pero…

Sin entrar en detalles: la CIA decide que uno de sus hombres se haga pasar por productor de cine y vaya a Teherán, como si estuviera buscando exteriores para la filmación de una película de ciencia ficción, para ayudar a salir a los seis refugiados.

¡Toma ya!

La operación pasa por los filtros correspondientes y se pone en marcha. Toda esta parte de la película nos sirve para conocer un poco mejor cómo funciona la industria del cine. Por ejemplo, el magistral personaje de John Goodman suelta perlas como esta: “Hasta un mono podría aprender a ser director”, para defender la importancia del papel del productor. Y del guionista, claro.

 Argo

O el siguiente diálogo, analizando la situación:

- Dice el refrán: “Lo que empieza en farsa termina en tragedia”

- No, es al revés

- ¿Quién dijo eso exactamente?

- Marx

- ¿Groucho dijo eso?

El humor y la tensión dramática van de la mano cuando, por fin, el personaje interpretado por Ben Affleck entre en Teherán y comience a poner en marcha la ejecución del descabellado plan.

 Argo

Ben Affleck. ¡Qué tipazo! Vale. Como actor, va mejorando. Pero como director y guionista, empieza a tener una filmografía a sus espaldas de mucho peso. Y mérito. No solo empezó por ganar el Oscar a los 25 años por el libreto de “El indomable Will Hunting”, sino que ha escrito y dirigido dos historias profundamente negras, criminales y estupendas como “Adiós, pequeña adiós” y “The Town. Ciudad de ladrones”.

Y “Argo” no le desmerece.

Terminé retorcido en mi butaca, con una cierta dosis de ansiedad, por saber cómo terminaría la película. Uno de esos títulos que te reconcilian con el buen cine y que yo, desde luego, no me perdería.

Jesús Lens

A ver los 28 de enero de 2009, 2010, 2011 y 2012

Cinéfilos contra la esclavitud

Hoy escribe José Enrique Cabrero, en su imprescindible columna de cine de IDEAL, sobre “El Tema”. Efectivamente, tanto Spielberg como Tarantino tienen una mirada propia, que siempre aplican a sus películas, con independencia del argumento. La del primero, es la mirada del niño. La del segunda, la mirada de la violencia. Y no dejéis de leer la estopa que Fran Ortiz, mi Frankie coautor, me mete hoy en el periódico de Villena, en su columna de cine. Estopa… con cariño.

Pero volvamos a las miradas. Dos miradas presumible y radicalmente distintas para un mismo tema: la esclavitud.

Dos películas largas, además.

Dos películas que se estrenan el mismo día.

Dos películas para las que proponemos una Visión en Conjunto, en una mista tarde. Un tour de force cinéfilo de muchos quilates.

Por eso lo haremos el sábado, que estaremos más descansados.

Lincoln

A las 17 horas, y siempre en los cines Neptuno, veremos “Lincoln”. Después nos tomaremos un café, un Red Bull, una Pepsi o cualquier tipo de reconstituyente, seguramente en el Rembrandt para, a las 20.15, afrontar “Django desencadenado”.

Eso nos permitirá, hacia las 23 horas, estar disfrutando de unas Cervezas Alhambra bien fresquitas, en “El Secreto del Buen Hacer”.

Aunque el cine se ha puesto muy caro, ver dos películas en la misma tarde, en realidad, es una importante medida de ahorro. Por un lado, a las 17 horas no se pueden comer palomitas, cortezas ni marranadas varias.

Y, al salir del cine, siempre caen unas birras…

Teniendo en cuenta que estas dos películas son de visión obligatoria en sala grande y en pantalla gigante, al concentrar su visionado en una sola tarde, lo que hacemos es diluir, rebajar y dividir entre dos los gastos inherentes al acto de ir al cine… y comentarlo después, al calor de la cerveza y la amistad.

Django desencadenado

Porque, sobre todo, de lo que se trata es de ir al cine. De disfrutar de la cultura y de hacer una buena fiesta a su alrededor, juntando a la buena gente que goza viendo, comentando y hablando de cine. Y, siempre, al amparo de nuestras Alhambras Especiales y de los croquetones de ibéricos del Secreto, que ya empiezan a hacerse famosos en la Red.

Llegar al concierto del Rembrandt, con The Replicants y su homenaje a Tina Turner, ya será empresa para los muy, muy valientes y osados.

Pero la clave, la esencia, es el cine. Siempre el cine.

Hace unos días, comentando los Globos de Oro, decíamos que la gran triunfadora había sido la CIA. Y aprovecho para agradecer a José Enrique Cabrero su referencia en su columna de IDEAL, con ese maravilloso apelativo de Cuate.

El sábado 19, es día de reivindicar la lucha contra la esclavitud.

No. No es plan para melifluos. Es un reto cinéfilo de primer orden. Pero… ¿y lo que nos gusta?

¿Te atreves? ¿Nos vemos?

Jesús Lens

En las entrañas de la creación: Policromías

CajaGRANADA despidió el año 2012 inaugurando una completa Colección de Arte compuesta con lo mejor de sus fondos propios, para ser expuesta de forma continua en una de las Salas de su Museo.

Para comenzar el año 2013, y con el fin de vincular entre sí las diversas actividades e iniciativas puestas en marcha por la Obra Social CajaGRANADA, la programación cinematográfica que propone la entidad nos invita a bucear en las entrañas de la creación y a profundizar en el conocimiento de determinados creadores de la historia del arte, centrando este ciclo en pintores de diversas épocas, escuelas y estilos.

Policromías Anverso

La pintura es un arte estático. Una vez que el artista fija los colores en el lienzo, el cuadro terminado quedará expuesto en una pared, para disfrute y deleite de los afortunados que puedan contemplarlo en un museo, en una galería, en una colección privada o, sus reproducciones, en revistas y libros de arte.

Pero la creación del cuadro -su génesis, idea, bocetos y ejecución definitiva- conforman un proceso vivo, apasionado y, en muchas ocasiones, tempestuoso y torturador. Y así ha sido, también, la vida de muchos de los grandes pintores de la historia.

AulaCine CajaGRANADA se adentra en las entrañas de la creación y presenta un ciclo de películas que narran las biografías de algunos artistas y muestran cómo se pintaron algunas de sus obras más conocidas y emblemáticas.

El cine, el arte, la vida y la pulsión creativa se dan la mano en un apasionante ciclo que dará color a este frío invierno, con películas como “La joven de la perla”, que abre la muestra el martes 15 de enero, para continuar con títulos como “El loco del pelo rojo”, “Sobreviviendo a Picasso”, “Frida”, “Pollock”, “Basquiat” y, para terminar, dos películas españolas tan arriesgadas como interesantes: “El sol del membrillo”, el último filme hasta la fecha de Víctor Erice, protagonizado por el pintor Antonio López y “Los pasos dobles”, la polémica película de Isaki Lacuesta que se alzó con la Concha de Oro del Festival de San Sebastián de 2011 y en la que participa el artista multidisciplinar Miguel Barceló.

Cine Caja granada

Un ciclo de cine a través del que la Obra Social CajaGRANADA trata de acercar el mundo de la pintura a los espectadores, invitándoles a adentrarse en las entrañas de la creación artística para descubrir cómo fue la vida de algunos de los pintores más famosos de la historia y cómo fue el proceso que les llevó a pintar sus obras más señeras.

The Master

Vamos a empezar con algo útil: la diferencia entre el ser y estar. Y lo haremos utilizando un ejemplo. Por una parte, “La noche más oscura” está de P.M. Por otra, “The Master” es una P.M.

¿A qué está claro?

Ahora, trataré de desmenuzar tan sesuda crítica.

 The Master

Como sabéis, de un tiempo a esta parte, venimos proponiendo lo que hemos dado en llamar Visión en Conjunto de algunas películas. La idea es hacerlas con filmes españoles: juntarnos un grupo de gente en los cines de Neptuno, ver la peli, subir a “El Secreto del Buen Hacer” a tomarnos unos tercios de Alhambra Especial y disfrutar de sus excelentes tapas y sus memorables croquetones y, por fin, rematar la velada escuchando el jazz o el blues que, en directo, suene en el Rembrandt.

Este viernes se estrenaba en España “El muerto y ser feliz”, por la que José Sacristán ha conseguido su primera nominación al Goya. Pero Granada no es España y la película de Rebollo no llegó a nuestra cartelera.

Y, entonces, la luminosa idea: ¿Y si vemos “The Master”, que ha cosechado grandes críticas y está bien nominada a los Óscar? Podía haber elegido “Las sesiones”. O el “Amor” de Haneke. Pero no. Fuimos a “The Master”.

¡Me declaro culpable!

¡Me declaro culpable!

¿Cómo te llamas? ¿Cómo te llamas? ¿Cómo te llamas? ¿Cómo te llamas?

¡Menos mal que el grupillo que nos juntamos ayer es generoso! Si no, me brean. Porque, digámoslo ya, más claro si cabe: ¡no hay por dónde coger “The Master”!

¿Cómo te llamas? ¿Cómo te llamas? ¿Cómo te llamas? ¿Cómo te llamas?

Sabemos que la película cuenta, sin nombrarla, el origen de la Cienciología. Y sabemos que Paul Thomas Anderson es un director especial, difícil y que suele ir a contracorriente. Pero ello no obsta para que “The Master” sea, en esencia, un coñazo.

¡Claro que tiene imágenes poderosas! ¡Por supuesto que hay momentos brillantes! Indudablemente, hay secuencias de una fuerza arrebatadora. La de la moto, por ejemplo. O la del Maestro, iluminado, bajo un inmenso ventanal en Londres. Las del mar. Y la música, extraordinaria.

 The Master

Vale. Pero… ¿Cómo te llamas? ¿Cómo te llamas? ¿Cómo te llamas? ¿Cómo te llamas?

Y, por supuesto, tanto Joaquin Phoenix como Philip Seymour Hoffman están descomunales. O, se supone. Porque ver esta película doblada es condenarla doblemente al fracaso, hasta el punto de que en el momento de la canción del barco a China, supuestamente muy importante y trascendente; hubo quién no pudo evitar descojonarse de la risa, de lo patético que sonaba.

Hay quien compara a esta película con “El árbol de la vida”, de Malik. Imagino que será porque ambas son difíciles. Pero, mientras una es un poema visual de una fuerza arrolladora, “The Master” es plúmbea, plomiza y muy insoportable. Además, es vacua y vacía hasta el paroxismo. Lo que tiene más delito porque, en teoría, debería ser enormemente trascendente e intelectual.

De esta forma, he perdido bastante de mi crédito con los habituales a las Visiones en Conjunto. ¡Justo ahora que estamos pensando en hacer una convocatoria salvaje y descomunal! Porque, lo que ando rumiando para el próximo viernes, No es propuesta para melifluos, precisamente.

En fin. Ya veremos.

¿Quieres vengarte de alguien? Recomiéndale vivamente “The Master”. ¿Tienes alguna penitencia pendiente? Ve a ver “The Master”. ¿Tienes una vena masoquista? Ponte en manos de “The Master”.

 The Master

Dicho lo cuál, repito: ¿Cómo te llamas? ¿Cómo te llamas? ¿Cómo te llamas? ¿Cómo te llamas?

Y así… hasta en infinito. Pero no mucho más allá.

Jesús Lens

Ahora, a ver los 12 de enero de 2009, 2010, 2011 y 2012

Candidaturas Goya 2013

Aquí, todas las nominaciones. Y, ahora, por orden: “Blancanieves” es una joya. Que fue un error su selección para representar a España en los Óscar se ha demostrado al no pasar los primeros cortes realizados por la Academia norteamericana, pero sus 18 nominaciones a los Goya son más que merecidos y me alegro un montón de que la Academia española haya reconocido la valentía y la calidad de la cinta de Pablo Berger y de todo el equipo que participó en la gestación y producción de una cinta histórica.

Las 14 nominaciones de “Lo imposible”, sobre todo las de carácter técnico, igualmente impecables. Lógico es que el bombazo de taquilla que ha supuesto la cinta de Bayona tenga su justa correspondencia por parte de la Academia, aunque no sé si Torrente Segura estaría muy de acuerdo con esta afirmación.

Me alegro mucho, también, por el reconocimiento a “El artista y la modelo”, cuyo sugerente blanco y negro pasó más desapercibido que el de Blancanieves, pero que es otra maravillosa película sobre el proceso de creación y las relaciones, siempre íntimas, entre el arte y la vida.

Igualmente bien parada ha salido “Invasor”, con Antonio de la Torre como mejor actor secundario (también es candidato al mejor actor principal, como ahora veremos, lo que no hace sino redundar en nuestra afirmación de que, hoy por hoy y libra por libra, es el mejor actor español en ejercicio) y con varias nominaciones a Goyas de carácter técnico. ¡Y uno muy especial: al de mejor guion adaptado! Por este nos alegramos doblemente ya que, al estar basado en una novela de Fernando Marías, que venimos defendiendo con ahínco, lo sentimos más cercano.

Y no. No me he olvidado de “Grupo 7”, que es un peliculón. Lo que pasa es que, de las anteriores, ya habíamos hablado, como queda de manifiesto con todos los enlaces que ahí están incluidos. “Grupo 7”, por alguna extraña razón, no la vi en el cine. ¡Craso error! Prometo que, aun habiéndola visto ya, si la reestrenan en el cine haremos una Visión en Conjunto de la misma, en Neptuno.

Una película policíaca de ley. Seca y áspera, como un puñetazo en la boca del estómago, en la que se cuenta la lucha contra droga en la Sevilla de los años anteriores y posteriores a la Expo, a través de la vida de un grupo de polis que van por libre y no se amilanan, que actúan con decisión y contundencia cuando a otros les tiembla el pulso… y que terminan pagando las consecuencias. O quizá no. Depende del espectador.

Magníficamente interpretada por Antonio de la Torre y Mario Casas, con un elenco de secundarios de lujo, un diseño de producción brillante y una dirección portentosa, “Grupo 7” es una de esas películas de factura norteamericana, en el mejor sentido de la expresión, hecha en España, en Sevilla, y con participación granadina en la producción. ¡Enhorabuena por lo que os toca, José Sánchez Montes y Ático 7!

Y muy contento, también, por la nominación de “Hijos de las nubes” y su repaso a la historia del conflicto del Sahara como mejor documental. Ojalá tenga que añadir a mi libro de cine y África, recién terminado, una coda con la consecución del premio.

De “Carmina o revienta” aún tenemos que hablar. Pronto. Muy pronto.

Y tres decepciones. La primera y más importante, que el valiente y entregado enterismo de El Cabesa y El Culebra no haya tenido reconocimiento por los académicos por su fresca y necesaria, descarada y proverbial “El mundo es nuestro”  , que el prodigioso guion de “Con una pistola en cada mano” tampoco esté entre las nominadas. Menos mal que la grandiosa Candela Peña sí que ha obtenido nominación (la reseña, muy pronto) y que no haya ni rastro de “El cuerpo”.

Nunca llueve a gusto de todos, pero las nominaciones a los Goya de este año sí demuestran una cosa: ¡qué grande es el cine español!

(Y lo que nos queda, felizmente, por ver).

Jesús Lens

El cuerpo, la película

Si te gusta, te gustará mucho. Pero mucho, mucho. Te reirás, te divertirás, te asustarás y… ¡te sorprenderás!

Si no te gusta, te parecerá una pollada cósmica, con perdón; más falsa que Judas, más tramposa que un trilero y más mentirosa que… bueno sí. Qué Pinocho.

 

Así las cosas, en este mundo hay dos tipos de personas: a los que les gustan películas como “El cuerpo” y a los que no.

Tú, ¿en qué categoría estás?

Yo, claramente, me encuadro entre los fanáticos de ese tipo de cine. Un cine que juega al despiste, basado en un guion portentoso en el que todas las piezas de un puzzle, aparentemente irresoluble, terminan encajando a la perfección.

¿Te gustan los rompecabezas? ¿Te gustan películas como “El golpe” o “Sospechosos habituales? ¿Te gustan las tomaduras de pelo, en el mejor sentido, en absoluto peyorativo, de la expresión?

Ve a ver “El cuerpo”.

Además, la película comienza con una muerta. ¡Y menuda muerta! La protagonista, nada menos. Desde “La mujer del cuadro” y “Laura”, pasando por “El crepúsculo de los dioses”; me encantan las historias cuyo protagonista empieza siendo un fiambre.

 

Es un tour de force para el guionista y para el director, conseguir que el espectador se mantenga imantado a la pantalla, para saber cómo, cuándo y por qué murió el personaje central de la historia. Y quién lo mató claro. Eso sí y la verdad sea dicha: en la mayoría de los casos, se trata de mujeres, las víctimas propiciatorias para este tipo de narración.

Como Mayka (terrorífica Belén Rueda), una de esas mujeres fuertes, que dirige una multinacional farmacéutica y que vive a lomos de un avión, aunque volar le da pánico. Una mujer que ha muerto por un ataque al corazón (¡Ay, el estrés!)… y cuyo cuerpo ha desaparecido del Instituto Anatómico Forense, un lugar siniestro, aislado, popularmente conocido como la Morgue.

Además, el vigilante nocturno de la Morgue, ha sido atropellado por un coche, cuando huía despavorido en mitad de la noche. ¿Quién y por qué le perseguía? Y, sobre todo, ¿dónde está el cuerpo de Mayka?

Concentrada en una sola, lluviosa, tormentosa e infausta noche, “El cuerpo” goza de noventa minutos para desentrañar tanto misterio. Jaime Peña, un poli-con-trauma interpretado por José Coronado, se hará cargo de la investigación. Un poli cuyo aspecto es radicalmente opuesto a aquel maravilloso Santos Trinidad de “No habrá paz para los malvados”.

 

Aunque, la verdad sea dicha, hay momentos en los que el reciente viudo, interpretado por un Hugo Silva que no parece tan afligido como debiera, consiga sacar de sus casillas al poli y ganas le provoquen, a buen seguro, de decirle aquello de “Te estás ganando una hostia…”

Interrogatorios, pistas, saltos en el tiempo, flashbacks, giros en la trama, sustos, risas, pastillas, copas… y el amanecer. Y la resolución, claro. ¡Joder, con la resolución!

 

Ya te digo. O te flipa, te encanta y te lo pasas pipa o sales del cine pensando que se han burlado de ti. No hay término medio.

Yo soy de los primeros.

¿Y tú?

Jesús Lens

A ver, los 7 de enero de 2009, 2010, 2011 y 2012

Paisphoca: un amigo invisible de cine

Como estoy yéndome y no me da tiempo a explicarlo, os enlazo aquí con la genial idea de José Enrique Cabrero y su Salto de Eje. ¡Paisphoca!

Yo voy a participar. ¿Y tú?

Nos esperan Las Alpujarras.

¡Sé feliz!

Jesús Lens

¡Apadrina un libro!

¿Qué te parece? Si, cuando la leas, te gusta la idea, escríbeme: jesus.lens@gmail.com

Esta podría ser o podría no ser la portada de ese libro en el que he estado trabajando el último año. ¿Te gusta?

Ojo. El libro todavía no existe. Ni está terminado. Esta Navidad vamos a rematarlo. Pero sí es un anticipo, el prólogo, la declaración de intenciones, la idea. El concepto, o sea.

¿Cómo lo ves?

19 páginas, muy bien editadas y maquetadas por mi amigo, socio y cómplice, José Manuel Vargas. Con varias imágenes e ilustraciones. Y el Garabato “Una Ventana Africana”, de mi querido Colin Bertholet.

Junto a ello, otra novedad.

¿A qué mola?

Este logo para Café-Bar Cinema lo diseñó, también, Colin Bertholet. Y el cuento… bueno. Está feo que yo lo diga, pero es un cuento muy chulo que me reportó quedar entre los finalistas de un concurso internacional de Relatos. Aquellos de Cerveza Ficción de los que hablamos hace unos meses.

Un cuento de trece páginas, compuesto por cuatro capítulos, todo él basado en cafés, bares, encuentros… y una sorpresa final. Un cuento que hemos ilustrado con las maravillosas fotografías del famoso Robert Doisneau.

Y os pongo en antecedentes de todo esto porque hemos hecho una única tirada de Cuadernillos, con ambas historias, que nunca más se volverá a hacer.

Reconozco que, lo que me pide el cuerpo, es regalarlos.

Pero este año no están las cosas como para tirar cohetes, que las ventas de libros son bajas; las presentaciones, las cañas y las tapillas cada vez cuestan más… ¡y queremos publicar en 2013 ese nuevo libro, para tener ocasión de volver a vernos en presentaciones, On the roads y encuentros varios!

Por todo ello, los Cuadernillos están en venta.

1 ejemplar x 3 euros.

3 ejemplares x 5 euros.

5 ejemplares x 10 euros.

Con la promesa de que, cuando salga el libro de África, en el primer trimestre del 2013, con mi querida editorial Almed, como siempre; a quién se haya llevado este Cuadernillo, le haremos un notable descuento en la adquisición de su ejemplar.

Y si todavía no tienes alguno de mis libros anteriores; “Café-Bar Cinema” o “Hasta donde el cine nos lleve”, dímelo. Te haré una oferta que no podrás rechazar y te harás con esta rareza que hoy presentamos de totalmente gratis.

La gente de Alcalá la Real ya tiene algunos. Y algunos compañeros de la peña de baloncesto. Y por Salobreña, ya rulan. Y alguno se ha visto por el Cubo.

¿Alguien que ya lo tenga, que diga qué le parece el Cuadernillo?

Venga va. Anímate. No es mucho dinero y así contribuimos a dinamizar esto de la edición, los libros, las imprentas y la cultura.

¡Gracias!

Jesús marketiniano Lens