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Tag Archive for 'Cine'

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Mi otro yo

¿Cómo? ¿Qué la directora española Isabel Coixet ha rodado una película de terror adolescente con estética japonesa en la Gran Bretaña del siglo XXI? ¿En serio?

¡Y tan en serio!

“Mi otro yo” se titula la cinta y, aunque reconozco que entré a la sala del cine cargado de prevenciones, reticencias y suspicacias, no tardé en apartarlas para sumergirme en una historia de terror que, sin ser arrebatadora ni espeluznante, se deja ver con agrado y con un cierto desasosiego.

 Mi otro yo

Ignoro si, como sostiene Coixet en las entrevistas de promoción de la película, la adaptación de la novela de Catherine MacPhail le ha resultado, en efecto, interesante y atractiva o si estamos ante una película puramente alimenticia y filmada por (legítimas) razones crematísticas…

(Si tienes interés en continuar leyendo esta reseña –lo que obviamente me agradaría lo que es muy mucho ;-) puedes seguir leyendo aquí, en Lensanity, el espacio web que me reserva Cinema 2000 para hablar de La película de la semana)

Jesús Lens

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Las dos caras de enero

¿Eres una persona de principios o de finales?

No. No es una pregunta baladí. Si eres de principios, “Las dos caras de enero” te va a gustar. El planteamiento es tan atractivo como interesante. Los personajes son de los que te llevan a su terreno y haces tuyos sus vidas, obras y milagros, aunque ellos anden caminando por una Atenas achicharrada por el sol y tú estés cómodamente sentado en la platea del cine.

 Las dos caras de enero

Y precisamente por ahí comienzan las diferencias entre el guion de la película y la novela de la escritora Patricia Highsmith en que está basada: en el material literario original, los protagonistas transitan por una Atenas invernal, desapacible, vacía, lluviosa, brumosa y triste. En el filme, disfrutamos de una Atenas cálida, bulliciosa, alegre y vitalista en la que cientos de personas se arremolinan en los mercadillos, los cafés y los restaurantes de la capital helena: hay que tener en cuenta, además, que estamos a comienzos de los sesenta, mucho tiempo antes de que la crisis económica y la troika comunitaria se cebaran con Grecia y la convirtieran en un lugar caótico y depresivo.

(Sigue leyendo en la sección Lensanity de la web de Cinema 2000, una de las páginas de cine en las que colaboro)

Jesús Lens

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La isla mínima

De las películas que más ganas tengo de ver este año. “La isla mínima”, de Alberto Rodríguez. Se estrena el 26 de septiembre y como no venga a Granada, me voy a Málaga a verla y gastarme mis cuartos en la ciudad hermana, meca cultural del primer orden, escueza a quién escueza.

 

Una película que quiero ver por varias razones, además de por gusto y por placer. Pero es otra historia de la que pronto hablaremos. O no.

La isla mínima poster

Apunta:

La isla mínima

Antes, claro, habrá que volver a ver “Grupo 7″, una de las grandes películas del 2013.

 

¿No?

 

Jesús Lens

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X-Men: Días del Futuro Pasado

Mienten. Mienten quienes dicen que se han perdido en el argumento de la nueva y valiente entrega de X-Men, la traslación a la pantalla grande de las historias de los mutantes de la Marvel.

 x men dias del futuro pasado

Y mienten porque si yo, que no soy fan de la saga ni de los superhéroes, he conseguido enterarme sobre qué va la historia y he sido capaz de seguirla; cualquiera puede.

Cualquiera que, prescindiendo de sus prejuicios, le ponga un cierto interés y cariño a tarea, claro. Y teniendo en cuenta que no hablamos de picar piedra, sino de ver una película, cómodamente sentados en la confortable butaca de una sala de cine, frente a una gran pantalla, tomando un refresco y algo de picar, cautivados por un sonido envolvente; tampoco parece tan complicado, ¿verdad?

Sigue leyendo la reseña de esta película en mi nuevo espacio para el cine de estreno: Lensanity

¡Seguimos!

Jesús Lens

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Cines que miran al Sur

Hoy publico estas reflexiones en IDEAL, sobre Cines del Sur, un festival, efectivamente, IM-PRES-CIN-DI-BLE.

Todavía restan varias proyecciones del festival Cines del Sur. Hasta el viernes 13 hay tiempo de seguir viendo películas, pero el grueso de la programación ya ha terminado y el pasado sábado se fallaron los premios de la Sección Oficial de la octava edición de una cita cinematográfica absolutamente imprescindible.

El jurado, el director del Festival y las películas premiadas. Foto cortesía de Ramón L. Pérez

El jurado, el director del Festival y las películas premiadas. Foto cortesía de Ramón L. Pérez

Tengo que agradecer a José Sánchez-Montes la oportunidad que me ha brindado este año de conocer un poco más y mejor este festival, al haber formado parte del maravilloso jurado, compuesto por la cineasta Andrea Herrera y las profesoras Bárbara Zecchi y Ana Martín.

Desde su arranque, allá por el año 2006, he seguido muy de cerca Cines del Sur. Sin ir más lejos, aquel primer año ya hice las críticas de todas las películas a concurso para IDEAL y, después, he procurado ir al mayor número de proyecciones posible, así como participar en las diferentes y atractivas actividades paralelas de cada certamen. Por ejemplo, nunca olvidaré aquel vibrante, feraz y provocador diálogo entre el director mexicano Arturo Ripstein y su esposa y a la vez guionista, Paz Alicia Garciadiego.

 Cabrero Cines del Sur

Gracias a Cines del Sur hemos tenido en Granada a Omar Shariff, a Gael García Bernal, a Jafar Panahi o al japonés Kobayashi, por ejemplo. Pero, sobre todo, hemos tenido las películas. Porque, por mucho que nos pueda seducir la alfombra roja, lo realmente importante de un Festival de cine son las películas que los espectadores pueden disfrutar en pantalla grande y en las mejores condiciones de reproducción.

Y Cines del Sur nos ha traído decenas de grandes e importantes títulos y autores. Por ejemplo, en Granada hemos podido disfrutar de las brutales películas del filipino Brillante Mendoza antes de que se alzara con el premio al mejor director de Cannes en 2009. Y, precisamente este 2014, la Palma de Oro del festival más famoso del mundo ha sido para el turco Nuri Bilge Ceylan, cuya anterior película, “Tres monos”, fue una de las exhibidas en Granada, en la edición de 2011.

Sirva esta relación de películas y nombres para demostrar que los programadores de Cines del Sur saben, y muy bien, lo que se traen entre manos. Por eso, este año, al preguntar a la gente las razones que les llevaban a ver las películas del Isabel la Católica me decían que no las conocían ni habían leído nada de ellas, pero que confiaban en el criterio de los organizadores. Sabia decisión.

Artículo publicado en prensa tras la quinta edición de Cines del Sur

Artículo publicado en prensa tras la quinta edición de Cines del Sur

A nadie escapa que estamos saliendo de lo peor de la crisis pero que, de haberlos, los brotes verdes ni han llegado al mundo de la cultura ni se les espera. Al menos, no a corto plazo. El presupuesto de Cines del Sur de este año ha sido tan, tan ajustado y austero que la gente de la organización va a necesitar una larga cura intensiva de sueño, relajación y descanso. Y no solo por las horas echadas -esas ojeras y voces cascadas, el sábado noche, de Reyes y Pedro- sino por la colosal y heroica multiplicación de funciones. ¡Hasta el infinito y más allá!

Aún así, Cines del Sur ha vuelto a llenar el Teatro Isabel la Católica de un público entregado que ha respondido fielmente a esta cita anual, viendo las películas, comentándolas, votando por sus favoritas al final de cada proyección, etcétera. Y, de nuevo, el ambientazo en la Plaza de las Pasiegas, gracias a esa monumental pantalla al aire libre, frente a la Catedral. Cine gratuito que ha cosechado llenazos absolutos, cada noche. ¡Ni la lluvia pudo con el Bollywood filmado en España, entre Tomatinas y San Fermines!

La UGR y la Alhambra, los otros grandes aliados del Festival junto a las empresas que aportan su granito de arena para que el milagro sea posible, pueden estar satisfechas de un Festival que da visibilidad a un cine habitualmente invisible y que permite conocer las realidades de países geográfica y/o culturalmente a años luz de España, como Birmania, Japón, Uzbequistán, Túnez, Turquía, Uruguay, Kenia, India, Líbano o Irán.

 Cines del Sur Garnata 2

Un cine que cuenta sus historias de forma diferente a los estándares habituales del cine comercial occidental. Un cine con otros tempos y registros que, sin embargo, habla de temas universales: la emigración, las tensiones de las sociedades en transformación, la complejidad de las relaciones familiares y, por desgracia, el de la violencia contra las mujeres; muy presente en el palmarés de esta edición de 2014.

Enhorabuena, pues, a la consejería de cultura de la Junta de Andalucía por mantener su compromiso con Cines del Sur, un festival imprescindible que ya se ha hecho un hueco en el corazón de Granada y que tiene dos desafíos por delante: el primero, tratar de fidelizar al público más allá de estas dos vibrantes semanas de junio, buscando la forma de seguir proyectando cine invisible a lo largo de todo el año.

 Cines del sur 8

La segunda: dar continuidad a una estructura estable del Festival, aunque sea mínima, que permita buscar, ver y conseguir las mejores y más atractivas películas del mercado, de cara a su proyección en Granada.

En este mundo cada vez más competitivo, homogéneo, colonizado y clonado; un festival como Cines del Sur es un privilegio que contribuye a diferenciarse y a destacarse como referente internacional. ¡Nada menos!

¡Sigamos apoyándolo, entre todos y larga vida a Cines del Sur!

Jesús Lens

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Cines del Sur 2014

Hoy domingo comienza una semana que va a estar presidida y gobernada por tres palabras: Cines del Sur.

Si todos los años, desde hace ocho, trato de buscar hueco para ir a disfrutar de una de las citas cinéfilas más especiales del año en Granada; en esta ocasión tengo que encontrarlo ya que, como jurado, tengo el enorme privilegio y la gran responsabilidad de ver las diez películas que forman parte de la Sección Oficial.

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¡Ahí es nada!

Diez películas en apenas cinco días. Diez películas distintas y a contracorriente, de nacionalidades poco o nada habituales en la cartelera granadina.

Como no quiero hacerme ideas preconcebidas, no sé ni sus nacionalidades, ni he mirado quiénes son sus directores ni siquiera sé de qué van. Sé que el trabajo de selección de José Sánchez Montes y su equipo es extraordinario y que, por tanto, las diez candidatas a la Alhambra de Oro tendrán un gran nivel.

Mi intención es entrar en el Teatro Isabel la Católica, diez veces, para disfrutar de la proyección de diez películas de las que nada sé, con el ánimo de ser lo más justo posible a la hora de enjuiciarlas.

Porque ser jurado implica ver las películas y, después, elegir. Debatir, discutir, votar y mojarse. Ser jurado, siempre, implica todo ello. Y, a veces, no es fácil. Puedes creerme.

Hasta ahora he sido jurado en muchas y diferentes convocatorias literarias, tanto de novelas publicadas como de textos inéditos. También he sido jurado en tres certámenes cinematográficos, dedicados a los cortometrajes. Y siempre ha sido una experiencia muy, muy enriquecedora. Pero compleja.

El primer año de Cines del Sur ya vi todas las películas de la Sección Oficial, como crítico de IDEAL. Y este año… ¡de nuevo unido a uno de los certámenes imprescindibles de Andalucía! Ocho años. ¡Enhorabuena a Cines del Sur!

 Cines del sur presentación

Por razones obvias, esta semana voy a pasar muchas horas en el Isabel la Católica. Me encantaría que nos viéramos por allí y poder disfrutar del placer de ver películas en compañía de buena gente.

Los precios son más que asequibles: 4 euros la proyección o 30 euros un bono para 10 películas.

¿Te animas?

Jesús Lens

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Godzilla

¿Por qué ahora y otra vez, Godzilla?

Podría ser una pregunta pertinente, máxime después de que Roland Emmerich ya le diera una nueva vuelta de tuerca a uno de los mitos recientes más explotados por el cine de la segunda mitad del siglo XX.

Vuelve “Godzilla”. Y lo hace a rebufo del terror nuclear despertado en el mundo entero, pero sobre todo en Japón, tras el desastre de Fukushima. Y vuelve, claro, a lo grande.

 Godzilla panorámica

El director de esta nueva entrega del monstruo nipón es Gareth Edwards y el guionista es Max Borenstein. Datos que, en realidad, nos resultan intrascendentes. Porque estamos ante una de esas películas en las que el factor humano es lo menos importante de todo. Ni siquiera que en el reparto figuren Bryan Cranston o Juliette Binoche nos dice nada, especialmente en el caso de la francesa. Esperemos que, al menos, disfrutara de unas vacaciones en alguna isla exótica, durante el rodaje, porque su papel… Ken Watanabe sí tiene más presencia. Y Aaron Johnson, el musculitos de turno con mirada tierna. Pero dejémonos de veleidades artísticas, que aquí todos hemos venido a ver… al monstruo. Que, en el caso que nos ocupa, resulta venir por partida triple.

 Godzilla chaval

“Godzilla” (pronúnciese “Góchila”, con acento en la Ó) es una de esas películas que conviene ver en pantalla grande, cómodamente sentados y acompañados de refrescos y garguerías. Una de esas películas que conviene ver sin tratar de buscarle las fisuras al guion, que ya aparecen por sí solas, sin necesidad de rascar. Una de esas películas que conviene ver desde la óptica disfrutona de los grandes espectáculos repletos de efectos especiales.

Personalmente, además del despertar, el levantar y el rebuznar de Godzilla, una imagen icónica; lo que más me gusta es la estética postapocalíptica de Honolulu, Las Vegas y San Francisco. Porque, junto a la crítica nuclear (ya sabes que el mito de Godzilla nació en Japón, en los años 50, tras las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki), esta nueva versión del monstruo nos invita a reflexionar sobre la crisis energética que podría estar por venir y sus terribles consecuencias.

 Godzilla poster

Y es que, más que la hecatombe nuclear, lo que ahora debería darnos miedo, mucho miedo; es el Gran Apagón. ¿Somos conscientes de lo rápido que se iría nuestro mundo al garete, de producirse un gran apagón? No durábamos ni una semana.

 Godzilla grito

Si a todo eso le añades el inevitable tsunami que toda película catastrofista de gran presupuesto del siglo XXI está obligada a tener, “Godzilla” ofrece dos horas de puro entretenimiento, lo que no es chica cosa. No es de extrañar, pues, que la película se haya encaramado en lo alto del Box Office, terminando de devorar los restos de “Ocho apellidos vascos” y a la espera de los grandes blockbusters del verano.

Jesús Lens

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Apocalypse Blue Ray

A veces me exprimo más de la cuenta y hago crack. Me pasó el pasado fin de semana, por lo que el martes, ya más entero, me dio un ataque de feroz actividad.

Lo más chungo de estar chungo es el desánimo que te invade, ese desánimo que te quita las ganas hasta casi de respirar. Por eso, nada más volver a estar medio bien, te asaltan las ganas de recuperar el tiempo perdido.

 apocalypse now blue ray

Por ejemplo, el martes me dio por hacer algo que ni se me hubiera ocurrido intentar, en otras circunstancias, a mí solo: meterle mano a la instalación televisiva y cambiar el reproductor de DVD y el obsoleto Home Cinema por un recién adquirido Blue Ray, que me he agenciado a precio de ganga coleccionando cupones de periódico.

Y, como soy una persona de ciclos y de rancias costumbres, lo estrené con la misma película con la que estrené esos DVD y Home Cinema que, tras años de servicio, acabo de jubilar: Apocalypse Now.

O, más concretamente, con la secuencia de los helicópteros.

 apocalypse now helicópteros

Y… ¡oiga! ¿Qué puedo decir?

Pues que la Alta Definición es la caña y que la jungla camboyana luce mucho mejor en Blue Ray que en DVD. Que es otra dimensión. Que el río por el que asciende Willard es más ominoso y amenazador y que las llamaradas y el olor a napalm por la mañana se perciben más nítidamente. Con mayor intensidad. Que es la bomba, vamos.

El problema es que, ahora, toca rehacer una filmografía largamente coleccionada. No toda, claro. Pero sí la básica.

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La primera ya sabéis cuál es: una gozosa edición de coleccionista que incluye la versión original de Apocalypse Now, la edición Redux que editó Coppola hace unos años y… ¡el documental que rodó su esposa, Eleanor, sobre la filmación de la película, que ya ardo por ver! Hay postales, páginas con el storyboard… una gozada para los cinéfilos que, además, somos fetichistas.

 apocalypse now

Muy, muy recomendable.

Jesús Lens

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The lunchbox

¿Hay un restaurante indio en tu ciudad? ¿Lo hay cerca del cine al que suelas ir? En Granada, por ejemplo, tenemos el clásico Muglia…

¿Por qué lo digo? Porque, si vas a ver la película “The lunchbox”, es conveniente que reserves para después mesa en el Indio más cercano, dado que la película te va a provocar unas casi, casi irresistibles e irrefrenables ganas de ir a tomarte un pollo tika masala o un cordero vindaloo.

 The Lunchbox

Sí. Una peli india. Que transcurre en la cosmopolita y elefantiásica ciudad de Mumbai, anteriormente conocida como Bombay. Y que transcurre ahora mismo. Hoy. Ayer. Mañana. O sea, que es radicalmente contemporánea.

Todo comienza con una mujer que cocina. Y lo hace siguiendo los consejos de su tía, que la guía a voces, a través de la ventana. Cocina. Y no es una comida cualquiera, la que guisa. O quizá sí. Está cocinando para su marido. Que lleva un tiempo pasando bastante de ella. Que está, pero así como ausente.

 The lunchbox cocina

Y como a los hombres se les (re)conquista por el estómago, ahí tenemos a la mujer, madre de una niña de unos seis años, esmerándose en una comida que su esposo se comerá… en su lugar de trabajo.

Porque en Mumbai existe un sistema de transporte de comidas tan eficiente que ya lo querrían para sí cualquiera de las cadenas de Tele-Condumio de nuestras ciudades. En este caso, la comida va de la cocina de casa a la mesa de la oficina. Se trata de tener, todos los días, comida casera. Pero casera de verdad.

 The lunchbox mercado

Ahora bien. ¿Y si un día falla el sistema y esa suculenta comida, preparada con amor, picardía e intención; termina en la mesa de trabajo de otra persona?

A partir de un planteamiento tan sencillo como delicioso, Ritesh Batra dirige una agridulce comedia repleta de momentos que sacan sonrisas, pero también de otros que te dejan congelada esa misma sonrisa en la cara. Porque, como la vida misma, de todo hay en una película que rezuma realismo por los cuatro costados.

 The Lunchbox protagonista

A través de la relación epistolar más improbable y sui géneris de la historia del cine, los protagonistas de “The Lunchbox” se descubren, se conocen, se imaginan y se sueñan. Sueñan mucho. Sueñan, por ejemplo, con el reino de Bután, donde la riqueza del país no se mide en términos de PIB, sino de la felicidad de sus habitantes.

Si ahora te digo que los actores protagonistas de la película son  Irrfan Khan, Nimrat Kaur, Nawazuddin Siddique, Denzil Smith, Bharati Achrekar y Nakul Vaid; lo mismo te quedas cuajado.

Pero no. No pasa nada por el hecho de que no haya un solo rostro occidental en la cinta. No hace falta. “The Lunchbox” es encantadora y deliciosa tal y como es. Asomarse a un patio de vecindad de la Mumbai del siglo XXI y disfrutar de esos bocados de realidad tan lejanos como contemporáneos es un privilegio. Y si, además, te ríes y te sonríes; mejor que mejor.

 The Lunchbox protagonisto

Yo no la dejaría escapar.

Jesús Lens

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El viento se levanta

“¡El viento se levanta! ¡Debemos aprender a vivir!”

Además, debemos (volver a) aprender a ir al cine. Sin complejos. Sin ideas preconcebidas. Sin aprioris.

 El viento se levanta

Porque ir al cine a ver la última (en todos los sentidos de la expresión, por desgracia) película del genio japonés Hayao Miyazaki es una de las mejores ideas, propuestas y decisiones que, ahora mismo, puedes tomar.

La película comienza con los versos de Paul Valery con que arranca esta reseña. Y, de inmediato, nos encontramos a Jiro, un chaval japonés cortito de vista, pero largo de sueños. Un chavalito que sueña con el viento, el aire y el cielo. Que sueña con esos aviones que, en los años veinte, comenzaban a elevarse para surcar ese vasto océano que tenemos sobre nuestras cabezas.

 El viento se levanta

Un niño inquieto que dialoga con el italiano Caproni, uno de esos genios visionarios que, no sabiendo volar ni queriendo aprender a hacerlo, diseñó algunos de los aeroplanos más importantes en la pionera historia de la aviación. Un niño que decide convertirse en ingeniero para dar rienda suelta a su pasión por los aviones y que no permitirá que nada ni nadie le aparte de su camino.

A través de un prodigioso guion, Miyazaki hace coincidir la vida de Jiro con algunos de los hitos históricos más importantes del Japón de los años 20 y 30, como el brutal terremoto de 1923, la Gran Depresión económica que llevó a la quiebra a cientos de miles de personas y empresas, la epidemia de tuberculosis y, sobre todo, la Guerra entre China y Japón, prolegómeno de la Segunda Guerra Mundial.

 El viento se levanta fábrica

Porque uno de los ejes de la película, más sugerido que directamente planteado, es la responsabilidad de la sociedad civil en todo lo referente a la guerra que asolaría el mundo entre 1939 y 1945.

Sin embargo, la película es hermosa, poética, bella y deliciosa y, aunque los aviones son los grandes protagonistas, no dejaremos de ver a los personajes viajar en tren, en carro, en barco y a pie. Los trenes, sobre todo, tienen una importancia extraordinaria en la película. Aunque también hay momentos para la quietud. Como todo el episodio que acontece en el hotel de montaña. Uno de esos hoteles a los que uno hubiera ardido por ir.

 El viento se levanta Jiro

La cantidad de sugerencias que hay en cada plano, las relaciones entre los personajes, la historia de amor, la mezcla de sueños y realidad, de realidad y fantasía, de creación artística y de recreación histórica; convierten a “El viento se levanta” en una joya de visión obligatoria para cualquier espectador con un mínimo de sensibilidad y buen gusto.

 El viento se levanta viaje

De la teoría de Caproni sobre que la creatividad de una persona solo dura diez años y que, después, hay que retirarse, ya la comentaremos. Sobre todo porque el propio Miyazaki ha anunciado que ésta es su última película.

Y, visto el grado de perfección alcanzada, me parece sencillamente intolerable esta actitud.

 El viento se levanta trenes

Pero, como digo, ya lo hablamos más adelante. Mientras, id a ver “El viento se levanta”. Y disfrutad.

Jesús Lens

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