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Tag Archive for 'Bogart'

ÚLTIMO DE TODOS

Hoy, en IDEAL, publicamos un largo reportaje, en las páginas de Cultura. Y todo parte de esta foto.

¡Ese humo, hombre de Dios!

Venga, venga. Lo mejor es comprar el periódico, que impreso queda de fábula. Pero, por si no está a vuestro alcance, lo dejamos aquí enlazado. A ver qué os parece. Yo creo, inmodestamente, que ha quedado muy curioso. Pero es solo una opinión. Y subjetiva, por supuesto ;-)

 

Jesús ultimator Lens.

EX-APESTADO

En realidad, me gustaría ser fumador. En serio. Como juntaletras y pegapalabras, me gustaría ser un fumador contumaz, vicioso y enganchado para, estos días, escribir alguno de esos artículos entre lo iracundo y lo nostálgico; lo desgarrador y lo hipercrítico con la entrada en vigor de la Ley Antitabaco.

Hay que reconocer que se están escribiendo piezas literarias muy atractivas, entre lo montaraz y lo libertario, sobre el hecho de fumar. Joder. Y yo aquí. Quieto parado. Sin poder decir esta boca es mía. Porque, a lo que parece, queda fatal eso de salir apoyando la Prohibición. Es como si renegáramos de Bogart, mismamente. Y de los cowboys. Y de la hombría. Y de la seducción femenina. O sea.

Estos días, a los no fumadores, nos toca jodernos, agachar la cabeza, cerrar la boca… y sonreír. Pero sonreír de forma disimulada. Sonreír sin llamar la atención cuando, por ejemplo, veamos a nuestros más cercanos amigos levantarse de la banqueta, subirse las solapas del abrigo y salir a la calle. A fumar.

No. No haremos fiestas con todo ello. Y sufriremos con vosotros, los que a las 8 am, en lo más crudo del crudo invierno, apuráis el primer café mañanero sobre la barra y le echáis arrestos para enfrentaros al frío matinal con tal de echar un pito.

De verdad. Estamos con vosotros.

Y me jode, también.

Sufriremos en nuestras carnes vuestro desánimo y vuestra zozobra, cuando no hayáis terminado de rebañar la tapa del plato y ya estéis buscando cómplices con los que compartir un poquito de humo, en el tranco de la puerta del bar.

Venga va. Entre plato y plato, esperaremos a que volváis, durante las comidas. No pasa nada por ralentizar el ritmo del almuerzo o la cena. ¡Así haremos mejor la digestión!

Pero, por favor. Una cosa. No digáis que esta Ley Antitabaco, que felizmente ha entrado en vigor hoy, os convierte en unos apestados. No tengáis ese morrazo. Porque durante cuarenta años, ¡cuarenta!, el apestado he sido yo.

Yo he sido el que ha llegado a casa, tras una noche de juerga, y ha tenido que echar la ropa a la lavadora y pasar por la ducha, antes de dormir.

Yo he sido el que tenía que sacar mi chupa apestosa de cuero a la terraza, para que se oreara.

Yo he visto cómo el humo de tu apestoso cigarro se cernía asquerosa y amenazadoramente sobre mi tostada, desayunando, por la mañana, en la cafetería.

Querido fumador, créeme: estoy contigo. Y de vez en cuando te acompañaré mientras eches un cigarrote, por no dejarte solo. Pero, por favor, ¡DEJA DE QUEJARTE DE UNA PUÑETERA VEZ!

Jesús, ex – apestado, Lens.

PD.- Y sí. Me gusta tomar cerveza. Que es un vicio muy pernicioso. Pero ni voy por ahí rociándote de vino o de salpicaduras de ron para que te apeste la ropa, te apeste el pelo y apestes tú y, en el improbable caso de que la birra provoque cirrosis, me la quedaré para mí solito y no la compartiré personalmente contigo, ni activa ni pasivamente.

Así que, en serio, querido fumador. En este duro trance, toda mi solidaridad, comprensión y apoyo. Si decides dejarlo, te aguantaremos el mal humor con la mejor de las sonrisas. Y, si engordas, nos haremos los suecos. ¡PERO DEJA DE LLORIQUEAR DE UNA VEZ!

Bogart no lo haría, tipo duro.

:-D

BOGART: EL TIEMPO QUE NO PASA

Este reportaje lo publicamos el pasado sábado en IDEAL. Estuvo casi todo el día entre lo más leído de la edición digital del periódico. Y es Bogart sigue siendo Bogart. Todo lo que contamos en estas líneas (menos lo del alcalde) volverá a ocurrir miércoles y jueves, a las 23 horas, en el Aliatar. Y esta vez podrá entrar todo el que quiera, libremente. 

 

 

-         “Tócala Sam. Toca “El tiempo pasará”.

 

Eso era exactamente lo que Ingrid Bergman le decía al pianista del Rick’s Café Americano en “Casablanca”, antes de que Woody Allen popularizara el “Tócala otra vez, Sam” que anoche se podía escuchar, una y otra vez, en la sucursal granadina del café más famoso de la historia del cine.

 

Es difícil encontrar una mejor ubicación para el bar de Rick que el Aliatar, un antiguo cine cargado de historia que, convertido en uno de los locales de copas más reconocidos de Granada, ha sido transformado en trasunto del garito norteafricano gracias al buen hacer de Miguel Serrano, director de la compañía García Lorca. Para llegar al Rick’s Cafe, lo mejor es subir por la Carrera de la Virgen, engalanada con una glamourosa alfombra roja y festoneada con enormes carteles de las películas de Bogart. Además, en el Zaida hay una exposición en que se encuentra el verdadero piano que tocaba Sam y otros objetos auténticos de “Casablanca”. De esta forma, uno sube las escaleras del Aliatar perfectamente metido en ambiente, dispuesto a disfrutar de un montaje que, a nada que uno le ponga un poquito de imaginación, le lleva a las ardientes noches de Casablanca.

 

En la velada inaugural, el alcalde de esta Granada/Casablanca fue recibido por el prefecto de policía, Renaud, en lo que parecía ser el principio de una hermosa amistad. Tras recorrer las mesas de juego y conversar con algunos de los jugadores que en ellas se apostaban toda su fortuna, el alcalde se acercó al piano de Sam, junto al que sentó cómodamente. Y con ello dio el pistoletazo de salida a una fiesta que comenzó con las inevitables palabras “you must remember this”, entonadas con pasión por el solista de la banda Retroback, dando inicio a la canción “El tiempo pasará” y, con ella, a la segunda edición de un festival que, por unos días, nos invita a mirar al pasado con ilusión, nostalgia y cariño por un cine que ya no se hace.

 

En la enorme pantalla que el Aliatar ha mantenido intacta, en recuerdo de su pasado como una de las salas de cine más queridas de Granada, se proyectaba de forma ininterrumpida, obviamente, el clásico de Michael Curtiz, una “Casablanca” convertida en auténtico mito de la historia del cine. Una mitología que, más allá de la indudable calidad cinematográfica que atesora, tiene que ver con el carisma de sus protagonistas y, sobre todo, con las especiales circunstancias en que se filmó la película, en plena II Guerra Mundial, cuando los nazis eran una auténtica amenaza para la paz mundial y no sólo los malos de los guiones de las películas.

 

Los cientos de invitados en esta gala inaugural disfrutaron de una velada muy especial en que más de cuarenta figurantes ayudaron a hacernos soñar con Rick, Elsa, Renaud y los demás protagonistas de un filme inmemorial. Eso sí, una cierta confusión reinaba en la calle, en los aledaños de Puerta Real, dado que las informaciones publicadas estos días en los medios de comunicación daban a entender que el acceso a la fiesta era público y no estricta y escrupulosamente restringido.

 

Los camareros, tan serios como amables, servían las cervezas y los canapés ataviados con un turbante rojo y chaleco a juego. Además, por el bar circulaban figurantes que representaban a jugadores, croupiers, gángsteres, músicos, espías, policías… y oficiales de las SS. De hecho, cuando uno de éstos se te acercaba, su inequívoco parecido con el Coronel Strasser te provocaba ganas, si no de acribillarlo a balazos, sí al menos de cantarle la Marsellesa en plena cara, como de hecho terminó ocurriendo en uno de los momentos más emotivos de la noche. Y es que durante la hora y media que duró el espectáculo, lo mismo se sucedían persecuciones por parte de los gendarmes hacia sospechosos traficantes que una cantante se subía al escenario y deleitaba al respetable con una emotiva canción de época.

 

Además, la banda del local, rigurosamente vestida con un elegantísimo smoking blanco, amenizó la velada con su vivo jazz añejo, tocando antiguos estándares y animando la noche con la banda sonora de toda una vida cinéfila y nostálgica.

 

Con una inauguración tan especial como singular, Retroback nos conduce por el túnel del tiempo a un cine en blanco y negro, de buenos y malos, en que un tipo duro como Bogart siempre terminaba demostrando que tenía su corazoncito. Ojalá que en próximas ediciones del Festival haya iniciativas tan curiosas como ésta. Entre tanto, no duden en pasarse por el Aliatar y, con un poquito de imaginación, déjense envolver por esa atmósfera tan particular del cine clásico. Un cine que, como Bogart decía en “El halcón maltés”, está hecho del material con que se fabrican los sueños.

 

Jesús Lens Espinosa de los Monteros.

UNA DOBLE DE CINE

Hoy, en IDEAL, escribimos de cine. Y lo hacemos por partida doble. Por una parte, tenemos un reportaje (que también está en otros periódicos del grupo Vocento y que podéis leer, bien maquetado e ilustrado) sobre todo lo que rodea al fenómeno de “Avatar” y que hemos titulado “Volver a Pandora” y que podéis leer (y votar, comentar, recomendar, enviar, etcétera) AQUÍ.

 

Por otra parte, contamos cómo arrancó Retroback, con la fiesta en que el Aliatar se convirtió en el mítico Rick´s Café de Casablanca. En las mismas condiciones, AQUÍ está “Bogart: el tiempo que no pasa”.

¡A ver qué os parecen sendos reportajes!

 

Jesús Lens. 

THE PI SONG, UNA SECUENCIA Y UNA FRASE

La frase, de un sobre de azúcar, del café de esta mañana:

“Hay que incitar a pensar, reír y pelear contra la apatía, el aburrimiento, el pensamiento único y la idiotez que provoca la indiferencia”.

Música y números pueden casar bien:

La secuencia, de “Tener o no tener”. Bogart y Bacall en estado puro. Ella, a sus 19 añitos, debutaba en el cine. Y lo hizo por la puerta grande. Momentos y diálogos como éste hacen que el cine sea el gran arte por excelencia: