web analytics

Relatos salvajes

Haya sido como conductor, como pasajero o como peatón, todos hemos sufrido momentos en los que, con los nervios erizados y el labio superior temblando de rabia e indignación, nos hemos tenido que morder la lengua para no ciscarnos en la concha de la madre de alguien.

 Relatos salvajes

Sensación de impotencia parecida a la que te invade cuando has de tratar con un teleoperador o con un humano que, aun estando tras un grueso cristal, te tiene bien agarrado por las pelotas, al trabajar en algún tipo de administración o ente burocrático que controla tu vida y ante el que te sientes indefenso, impotente, desnudo y desprotegido.

 Relatos salvajes puente

¿Quién no se ha imaginado alguna vez, arremetiendo contra los representantes de ese entorno kafkiano que nos rodea? ¿A quién no le habría gustado, de vez en cuando, pararle los pies a ese matón que, por circular sobre cuatro ruedas, se permite todo tipo de tropelías? ¿Quién no ha estado, en mil y una ocasiones, harto de la justicia poética y le hubiera gustado cobrársela, no ya en prosa, sino en mayúsculas?

 Relatos salvajes ventanas

Pues todo eso y más es “Relatos salvajes”, la película argentina producida por los Almodóvar y que, escrita y dirigida por el joven y airado Damián Szifrón, representará a los ché en los próximos Óscar. Obviamente no ganará, dado que el contenido de algunos de sus relatos puede provocar el infarto de los académicos más sensibles. Pero, ¿te imaginas que…? (Sigue leyendo la reseña en el Espacio Lensanity, que es de lo más jugosa ;-) )

Jesús Lens

Firma Twitter

¿Te atreves a Tuitear con la etiqueta #Gatillazos ?

Porque ésa, Gatillazos, es la palabra clave, la etiqueta para la Tuiteratura de esta semana, en la sección El Cazador de Tuits que hago con Jesús Vigorra en El Público, de Canal Sur.

A @jafloresvera se le ocurrió el siguiente Tuit, la pasada semana: “A pesar de que nacieron #cuatrillizos, ella siempre insistió que aquella noche no fueron más que cuatro gatillazos” y ganó por abrumadora mayoría. Me encanta cómo lo cuenta en su Blog, que puedes seguir aquí.

Tuiteratura

Y como hacemos Cadáveres Exquisitos, pues los protagonistas de la semana son ellos, los Gatillazos. Ya sabes que participar en la Tuitearura es muy sencillo: Un tuit con la etiqueta correspondiente en el Timeline de @elpublicocsr o en el mío personal @Jesus_Lens

Los martes, en directo, estamos con Jesús Vigorra comentando los más ingeniosos, chispeantes, creativos y divertidos. Y los viernes… ¡la gran final!

Recuerda que cada mes hay premio (un viaje de fin de semana de carácter cultural) y que vamos a editar un libro con la selección de los mejores Tuits que, cada semana, vayamos recibiendo.

Gatillazo

¡Vamos, vamos! No me digas que te quedas impotente, a la hora de inventar un buen Tuit que incluya #Gatillazos … Por ejemplo, a mí se me ha ocurrido el siguiente: “Para #gatillazos, los del Lejano Oeste: Si fallabas si Tombstone o Arizona, no pasabas vergüenza. Pasabas a mejor vida”.

Jesús Lens

Firma Twitter

Torrentismo como síntoma

Hace unos días que escribí este artículo, pero lo tenía en la nevera. Sin embargo, al leer ayer domingo el titular que vais a ver más abajo… ¡tenía que ver la luz!

Salgo del cine de ver la última entrega de la saga de Torrente y me conecto a Internet para conocer la última hora sobre el estado de salud de Teresa Romero. Lo que me encuentro, sin embargo, es la Red incendiada por Excalibur.

 

Mientras camino, voy leyendo a decenas de expertos opinar sobre la evolución del virus del Ébola… en los perros. ¡Increíble! Hablamos de un virus que se ha cobrado miles de vidas humanas y para el que todavía no hay cura, pero en sus muros de Facebook, decenas de compatriotas parecen saberlo todo sobre sus efectos… en los animales.

Acto seguido, leo un reportaje sobre los protocolos seguidos por las autoridades ¿competentes? en el Carlos III. Y pienso que el inefable Torrente perfectamente podría haber estado a la cabeza de la gestión de todo el tinglado.

 Torrentismo

No sé si han visto la película. Posiblemente sí, dado que ha sido el mejor estreno cinematográfico del año y, en un solo fin de semana, reunió a más de medio millón de espectadores en las salas españolas. Más allá de procacidades como las del Segoviano o las arcadas –lo de las pajillas es otra cosa,  habiendo pasado ya a formar parte de nuestra cultura popular- la última película de Santiago Segura nos habla de un país decadente y lamentable, expulsado de la UE y con una Cataluña independiente. Un país cuya moneda es la Nueva Peseta, repleto de ruinas, con flamantes aeropuertos sin aviones y un Eurovegas de saldo.

 Torrente pajillas

Y ahí van Torrente y su troupe de desgraciados, con Jesulín a la cabeza, a atracar el casino. El plan, diseñado por un maquiavélico norteamericano, es digno de la saga de Ocean, trufado de los mejores momentos de Misión Imposible. Su efectiva ejecución, sin embargo, es más propia de Pepe Gotera y Otilio. ¡Typical Spanish!

Y ahí es donde radica el éxito de la saga de Torrente. En que es un espejo en que no nos queda más remedio que mirarnos… y reconocernos. Un espejo deformado, como los del Callejón del Gato de los esperpentos de Valle Inclán. Un ejercicio de exageración que, por desgracia, deja al descubierto las costuras y las vergüenzas de una sociedad casposa y ridícula en la que siempre tendemos a criticar a los otros. A los del otro lado. A los vecinos. A los compañeros. A los rivales. Y, sobre todo, a los de arriba, a los que mandan, a los que dirigen el cotarro. Como si fueran marcianos que han llegado del espacio exterior, y no los representantes públicos elegidos en las urnas por nosotros mismos.

 Torrentismo histórico

De la gestión del Ébola a la implantación de la LAC, pasando por los EREs, los impuestos, la crisis, el paro, la educación y la evasión fiscal; todos sabemos, todos opinamos y, por supuesto, todos tenemos LA solución. Lástima que después, para su ejecución, solo nos quede Torrente.

Jesús Lens

Firma Twitter

Perdida

En realidad, se titula “Gone Girl”, un nombre mucho más ambiguo, sugerente y enigmático que “Perdida”, pero también es verdad que, dado el arranque de la última y extraordinaria película de David Fincher, da lo mismo.

 Perdida

Porque, efectivamente, una mujer se ha perdido.

O al menos, eso parece. Porque, cuando el día de su quinto aniversario, su esposo llega a casa; ella no está. Y el salón muestra señales de lucha que hacen pensar en el traumático secuestro de Amy, interpretada por una excelente y camaleónica Rosamund Pike.

A partir de ahí, Nick, el atribulado esposo al que da vida un perplejo y necesariamente atontao Ben Affleck; se verá desbordado por una situación que no tarda en escapársele de las manos, hasta que dos horas y diez minutos después…

 Perdida affleck

Lo siento, pero no. No puedo decir nada más sobre la diabólica trama de una película que es un preciso artefacto, un mecanismo de relojería en que cada secuencia conecta con la anterior. Y con la siguiente. Una trama en la que el espectador va de sorpresa en sorpresa, sin poderse creer todo lo que está viendo en pantalla, aunque todo es perfectamente creíble. Por desgracia.

Y para seguir leyendo, tendrán que darte un salto al espacio Lensanity, ¿vale?

Jesús Lens

Firma Twitter

30 años de Fotoperiodismo con Ramón L. Pérez

Un grupo de gente tuvimos la suerte de ver ayer, en compañía de su autor, la exposición “30 años de fotoperiodismo en portada” que, hasta el 7 de diciembre, hace un profundo repaso de un apasionante período de nuestra historia a través de 42 fotografías de Ramón L. Pérez, jefe de fotografía y editor gráfico de IDEAL.

Es una exposición colosal, que yo no me perdería. Y, desde luego, me compré el catálogo que, con la dedicatoria de Ramón, se ha convertido en una de las joyas de mi colección, por las fotos y por los textos, en los que el autor explica el cómo, el cuándo y el porqué de las imágenes.

Tal y como señala Ramón, “No todas las fotografías de la exposición son las que ocuparon las portadas de IDEAL, sino que, en algunos casos, hemos elegido otras distintas en las que prima más el valor artístico que el propiamente informativo”.

Efectivamente, el diálogo entre lo que pudimos ver en las portadas de IDEAL -que también forman parte de la muestra -y ese antes o ese después que Ramón L. Pérez nos invita a descubrir en la exposición se convierte en un apasionante juego de espejos que refleja, de manera extraordinaria, no solo la historia de Granada de los últimos 30 años, sino también su intrahistoria, lo que ocurre tras las bambalinas, el paisaje después de la batalla política o la relajación de determinados personajes históricos, una vez terminadas las poses oficiales.

Porque las imágenes de un buen fotoperiodista deben contar historias por sí mismas, al margen del texto al que acompañan. Como señala Antonio Jara, presidente de CajaGRANADA, en el imprescindible catálogo de la exposición: “Hace tiempo que el fotoperiodismo dejó de ser una expresión adjetiva, estática y pasiva, orientada a la simple complementariedad informativa. El fotoperiodista ofrece su propio discurso y vehiculiza mensajes propios.”

Foto de CajaGRANADA Fundación

Foto de CajaGRANADA Fundación

O, como también comenta Eduardo Peralta, director de IDEAL, en el catálogo: “La fotografía capta solo un instante de la realidad, el más llamativo o único, capaz de llamar la atención, hacer a uno sonreír o sobrecogerse. Ese momento, el encuadre y todos los elementos técnicos dependen de quién pulse el disparador”.

En este caso, la persona que lleva 30 años pulsando el disparador es un fotógrafo que comenzó su andadura profesional en su Extremadura natal, un fin de semana, durante un partido de baloncesto. “Yo iba como aprendiz de Alfonso, fotógrafo del diario Hoy. Cubríamos los partidos de fútbol y baloncesto. Yo hacía las fotografías en las primeras partes y, después, Alberto se encargaba de documentar gráficamente las segundas partes y los desenlaces de los encuentros. Un día, al llegar al descanso de un partido de basket, le iba a pasar la cámara cuando me dijo que no. Que aquel partido era completamente mío. Entonces empezaron a temblarme las manos. ¡Menos mal que había sacado buenas fotos, sin presión, durante el primer tiempo!… Eso sí. Cuando al día siguiente vi el periódico, con mi foto y mi nombre, supe que quería dedicarme profesionalmente a esto. Y hasta ahora”.

Foto de CajaGRANADA Fundación

Foto de CajaGRANADA Fundación

Treinta años después, la exposición y el catálogo se cierran con una imagen icónica de Granada: un concierto de Miguel Ríos, reivindicando a Granada como potencia cultural. Ramón L. Pérez, también destaca la importancia del catálogo de la exposición y agradece a CajaGRANADA, IDEAL, Ámbito Cultural El Corte Inglés y ESCO que lo hayan hecho posible: “En el catálogo hay más fotos relativas a cada historia y aprovecho para contar las anécdotas que conllevó su obtención, cómo me sentí y qué hay detrás de cada uno de este medio centenar de momentos, rescatados de entre más de 1.000 portadas que he firmado a lo largo de estos 30 años. Ha sido complicado, pero el trabajo realizado con la comisaria de la exposición, Isabel Soler, me ha ayudado a hacer la selección”.

 Ramón L. Pérez corrillo

Información práctica:

 

Lugar: Centro de Exposiciones de CajaGRANADA en Puerta Real

Acera del Casino, 7. Granada Telf.: 958 227 791

 

Fechas: Desde el 2 de octubre de 2014 al 7 de diciembre de 2014

 

Horario de la sala:

De martes a viernes de 18.30 a 20.30 horas.

Sábados: de 12 a 14 horas y de 18.30 a 20.30 horas

Domingos y festivos: de 11 a 15 horas.

Lunes cerrado

Un millón de gotas

Monumental. La última novela de Víctor del Árbol es monumental, totémica y espectacular. Y no solo porque se trata de un tocho (en el mejor sentido de la palabra, en absoluto peyorativo) de 650 páginas; sino por la ambición de su planteamiento, abarcando cerca de un siglo de historia(s), repleto de personajes y sagas cuyas vidas, aventuras y desventuras están condenadas a encontrarse, cruzarse y enfrentarse, una y otra vez.

 Un millón de gotas

Todo comienza hoy. O ayer. A comienzos del siglo XXI. En 2001. Advertencia: una vez que el lector termine el prólogo, ya no podrá dejar de leer “Un millón de gotas”. ¿Queda claro? Porque el prólogo es tan brutal que te sacude como un puñetazo en pleno rostro. Uno de esos ganchos que te elevan hasta las nubes. De las que Víctor del Árbol ya no te dejará bajar hasta que, anhelante y entusiasmado, llegues al final de una historia increíble. Por inaudita. Por insospechada. Por sorprendente. Por su radical ausencia de maniqueísmo.

Pero empecemos por el principio. Y al principio nos encontramos a Gonzalo, uno de esos abogados que nunca quiso serlo. Pero que ahí está, llevando casos civiles, separaciones matrimoniales y divorcios. También aparece Laura. Policía. Una Laura que lo primero que hace, apenas la hayamos conocido, es suicidarse. A esas alturas, sin embargo, ya tenemos noticias de Zinoviev. Y de un tal Siaka. Y de Alcázar. Y todo ello, en apenas un puñado de páginas que ya nos han puesto al rojo vivo… antes de que el autor nos embarque en un súbito viaje espacio-temporal:

Moscú. 1933.

 Un millón de gotas autor

Y será allí donde tendremos las primeras noticias de Elías Gil, el auténtico y verdadero protagonista de la novela. ¿O no? ¿Es él, realmente, el protagonista?

En realidad, da igual. Porque hablamos de una novela en la que el peso de la historia –no es una expresión baladí -se reparte entre muchos y variados personajes. Lo que en cine describiríamos como un reparto coral. Personajes que pertenecen a estirpes solo aparentemente muy diferentes y alejadas entre sí, repartidas entre la Unión Soviética, Francia y España.

El peso de la historia. Y su paso. Lento, cruel y sinuoso. La historia, que sí que hace rehenes. Y se cobra un rescate por ellos. Rescates, a veces, muy elevados. Muchísimo. La historia. Que nunca es como nos han contado. Los unos y los otros. ¡Ay, la historia, llena de historias! Y de cuentos.

De verdad. Lean “Un millón de gotas” y sientan cómo se escribe la historia. Y no. La historia no siempre la escriben los vencedores. ¡Eso les gustaría a ellos! Y no. No se van a perder en su abigarrada trama, como podrían pensar al leer esta caótica reseña.

 Un millón de gotas victor del arbol

La sólida arquitectura con la que Víctor del Árbol ha construido su novela y la agilidad con la que cuenta las múltiples historias que la componen, permiten que el lector esté permanentemente situado y ubicado en la trama, en los diferentes tiempos y en los diferentes espacios. Y eso que se va a encontrar con sorpresas. Muchas sorpresas. Múltiples y variadas.

En la última Semana Negra a la que acudí, recuerdo que Sergio me recomendó vivamente que leyera “La tristeza del samurai”, asegurándome que era grandiosa. Otra de las novelas de Víctor del Árbol, “Respirar por la herida”, también cosechó loas y parabienes de los lectores más exigentes. Ahora me arrepiento de no haberles hecho caso.

 Un millón de gotas otras

En realidad, las lecturas son libres y no pasa nada por empezar según qué casas por el tejado. Así que me comprometo a leer las anteriores novelas de un autor que –más vale tarde que nunca –se ha convertido en mi mejor descubrimiento del este año literario 2014.

Jesús Lens

Firma Twitter

Ellas, nuevo ciclo de CajaGRANADA

Un nombre directo, concreto y sonoro; el que le hemos querido dar al nuevo ciclo de AulaCine CajaGRANADA, que arranca el martes, a las 19 horas, con un clásico tan extraordinario como “Eva al desnudo”.

 Ellas Eva al desnudo

Para celebrar el 25 aniversario del Instituto Andaluz de la Mujer, proyectamos un ciclo de películas que, en versión original subtitulada, están protagonizadas por mujeres.

Mujeres fuertes, aguerridas y valientes. Mujeres duras y, a veces, sufrientes. Mujeres pioneras, temperamentales y libres que navegan a contracorriente y cuyas vidas, en pantalla, resultan de lo más inspiradoras.

 Ellas Johnny Guitar

¿Nos vemos? ¡En el cine!

Programa: 

Martes 21 de octubre: “Eva al desnudo”. De Joseph Leo Mankievich.

Martes 28 de octubre: Johnny Guitar. 1954. Nicholas Ray

Martes 4 de noviembre: El milagro de Anna Sullivan. 1962. Arthur Penn

Martes 11 de noviembre: Gorilas en la niebla. 1988. Michael Apted

 Ellas Gorilas en la Niebla

Martes 18 de noviembre: Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto. 1995. Agustín Díaz Yanes

Martes 25 de noviembre: Las horas. 2002. Stephen Daldry

Martes 2 de diciembre: La vida en rosa. 2007. Olivier Dahan

Martes 9 de diciembre: Hannah Arendt. 2012. Margarethe von Trotta

¡Seguimos!

Jesús Lens

Firma Twitter

Cuatrillizos es la etiqueta para la Tuiteratura de esta semana

Porque el Tuit (que ya es palabra admitida por la RAE) ganador del concurso semanal del programa El Público de Canal Sur ( @elpublicocsr ), que dirige Jesús Vigorra es el siguiente:

#Ah… Eso fue lo único que dijo mi marido cuando se enteró de que va a ser padre de cuatrillizos…

Enhorabuena a @evabt1979 y ahora… ¡todo el mundo a poner en ebullición sus neuronas!

 Tuiteratura

Es un desafío complicado. Cuatrillizos. ¿Pero a quién no le gustan los retos?

Recuerda que cada mes sorteamos un viaje cultural de fin de semana entre los Tuits ganadores.

¡Me gusta esto de ser Cazador de Tuits! Así que… ¡venga! Anímate a escribir textos chispeantes, ingeniosos, divertidos, trágicos… lo que se te ocurra.

Cuatrillizos

Porque la Ficción Súbita es así y… ¡Seguimos!

 

Jesús Lens

Firma Twitter

Los corruptores

Entiendo que el mundo de las redes sociales, amén de desconocido, sea incómodo, molesto y un coñazo manifiesto para decenas de autores de novela negra, no necesariamente mayores de treinta y cinco años.

 Los corruptores portada

Pero, ¿es creíble una novela policíaca cuya acción transcurra en la segunda década del siglo XXI, sin alusiones a Youtube, Facebook o Twitter?

Lo que son los prejuicios, los aprioris y los lugares comunes… Mi querido Paco Camarasa, el librero Negro y Criminal, me hace llegar “Los corruptores”, de Jorge Zepeda Patterson y, al leer la contraportada, leo: Ciudad de México… actriz… cuerpo salvajemente mutilado…

Y ahí sale el listo que todos llevamos dentro. El Listorrillo de los Cojones, como lo describía mi hermano: “Bueno, pues ya está. Otra novela mexicana sobre el narco, las decapitaciones y la manifiesta brutalidad de dicha sociedad”. Y listo. Ea. Ahí va. Al montón de las Lecturas Pendientes… Sin Excesiva Urgencia.

Hace unos meses, cuando se anunciaron las cinco novelas candidatas al Hammett a la mejor novela policíaca del año 2013 escrita originalmente en español, junto a la magistral (y a la postre ganadora) “La estrategia del pequinés”, encontré un título que me sonaba. “Los corruptores”. De Jorge Zepeda Patterson.

 C_Los corruptores ok.indd

Efectivamente: la novela, editada por Destino (cuyo formato alargado me parece de lo más elegante) pasó al montón de las Lecturas Urgentemente Pendientes.

Y sí. La historia comienza con el asesinato de Pamela, popular actriz mexicana ya entrada en años. Pero, de inmediato, un nombre: Britney Spears. Y un concepto: leer un artículo de prensa… en una pantalla. Y el PRI. Pero no el PRI de toda la vida, sino el nuevo PRI. El que sustituyó al PAN en el gobierno… ya entrados en 2012.

A partir de ahí, los nombres de Cristina Kirchner irán de la mano de conceptos como Hashtag, redes sociales, hackers, localización por satélite, twitter, facebook, youtube, etcétera.

 Los corruptores

En pocas palabras, que junto a las novelas de Lorenzo Silva, “Los corruptores” es la narración más contemporánea que he leído últimamente. Contemporánea en el sentido de conectada con su tiempo. Contemporánea porque pone al servicio de la trama y de los personajes toda esa tecnología que, unos con más gusto y otros con más pesar, todos utilizamos en nuestro día a día. O casi.

Jesús Lens

Firma Twitter

Winter Sleep

No seré yo quien te recomiende ir a ver “Winter Sleep”, aunque sea una película excelente, de las que dejan huella, tanto visual como emocional.

 Winter Sleep cartel

Pero se trata de una cinta de tres horas y unos minutos de duración… en la que no pasa nada. Nada, en el sentido convencional que el concepto “pasar” tiene cuando hablamos de cine, acostumbrados a disparos, persecuciones, traiciones, giros en la trama y emociones extenuantes.

Y, paradójicamente, de todo ello hay en la última Palma de Oro del Festival de Cannes, pero, como te digo, nada que ver con el cine habitual.

 Winter Sleep Palma de Oro

Película de nacionalidad turca que, por una vez y esperemos que sirviendo de precedente, ha sido estrenada en Granada, en tiempo y forma, en una gran sala de cine como es el Madrigal y en versión original subtitulada.

La película de Nuri Bilge Ceylan es dialogada, lenta, premiosa, morosa y… ¿dijimos lenta? Pues sí. Solo que no es una descripción peyorativa ni valorativa. Es descriptiva.

Todo comienza en un hotel de montaña, en la Capadocia, cuando llega el invierno y apenas hay clientes en las hermosas instalaciones regentadas por Aydin, un actor retirado que, por herencia paterna, no solo es dueño de ese hotel, sino de otras propiedades inmobiliarias de los alrededores, arrendadas la mayoría de ellas.

 Winter Sleep poster

Un día, en la carretera, un niño arroja una piedra contra su coche, rompiendo la ventanilla y dándole un susto de muerte. Aydin iba en el vehículo con uno de sus subalternos, su mano derecha en el hotel. Será éste quien tome las riendas de la situación, prendiendo al chaval y llevándolo a casa de sus padres. Unos padres que, no por casualidad, son arrendatarios morosos de Aydin.

Un hilo argumental.

Ayrin está casado. Ella es guapa y más joven que él y aunque Ayrin sería lo que podríamos definir como un maduro galán… Ella está muy implicada en la mejora de las escuelas de la zona, habiendo hecho de ello una cruzada personal. Segundo hilo argumental.

 Winter Sleep pareja

En el hotel, sobre el que empieza a llover, helar y, finalmente, nevar; se ha refugiado la hermana de Ayrin, recién divorciada. Tercer hilo argumental.

A partir de ahí, las conversaciones de los protagonistas irán girando sobre diversos temas, que al final acaban confluyendo en uno y en el mismo: la rendición.

En las reseñas y análisis de esta película que he podido leer se habla de la compasión. Cierto. Pero a mí me pesa más todo lo que tiene que ver con el orgullo. Y con el ensoberbecimiento que conlleva. En su despreciable y letal capacidad para corromper relaciones, para anular afectos y echar por la borda cualquier sentimiento parecido al amor.

Los contrastes entre los interiores en que viven los personajes, oscuros, grises y melancólicos; y ese exterior, cada vez más helado, gélido, frío y, por tanto helador son un excelente termómetro para medir la temperatura de los protagonistas. Está, también, el papel de los intelectuales en la sociedad. Y su comportamiento.

 Winter Sleep despacho

Pero es hora de dejar de hablar de una película que es un reto para los cinéfilos de pro. Un desafío. ¿La has visto? ¿Lo vas a hacer?

Martes. 20.30 horas. Entre treinta y cuarenta personas en la sala. Comienza la proyección. Un poco después de las 22 horas, un alto en el camino. Cinco minutos para estirar las piernas, aliviar la vejiga y comprarse unas Alhambras en el bar del cine (bendita costumbre esta de llevar las Especiales a las salas).

Nos levantamos y los asistentes intercambiamos miradas de complicidad entre nosotros. Estamos disfrutando de un rito para iniciados. Y lo sabemos. La empresa no es fácil. Pero sí muy, muy estimulante.

¡Viva el cine!

¡Viva ese otro cine que, también, resulta imprescindible en nuestras vidas y que, compartido en la oscuridad de una sala, se disfruta el doble!

 Winter Sleep

Gracias a quienes lo han hecho posible.

Jesús Lens

Firma Twitter