Un semáforo, por favor

El ruido del choque me sorprendió terminando de leer el periódico. Instantes después comenzaron las voces y los gritos. No entendí muy bien si uno de los muchachos le gritaba a otro que le iba a matar o le echaba en cara que les podría haber matado, pero antes incluso de asomarme al balcón, supe lo que había pasado: otro accidente en la confluencia entre el final de la Avenida de Cádiz y la calle Baden Powell.

Cogí el móvil y bajé a la carrera. Cuando llegué, los ánimos se habían calmado, por fortuna. Pero el espectáculo era terrible, con un coche destrozado, la acera reventada y el poste con el espejo que debería ayudar a los conductores, arrancado de cuajo y tirado en mitad de la calzada, buena prueba de su inutilidad. Por fortuna, no había que lamentar daños personales graves.

Accidente tráfico Zaidín

Lo peor del asunto es que a ninguno de los vecinos nos sorprendió lo que había pasado. Porque ya estamos acostumbrados. De hecho, la terraza del café Il dolce far niente, que da justo al cruce señalado, sería muy apreciada por los protagonistas de “Crash”, la película de David Cronenberg protagonizada por un grupo de personas extrañamente subyugadas por los accidentes de tráfico.

Cuando tengo tiempo, después de correr, me gusta bajarme a leer al sol, tomando una cerveza en la mencionada terraza. Si pasas allí más una hora, tienes muchas posibilidades de presenciar conatos de accidente. Como mínimo, te sobresaltarán un par de pitadas, el chirrido de los neumáticos y algún intercambio de reproches más o menos agrio.

Desde que inauguraron el puente sobre el río Monachil que conecta el Zaidín con el PTS y la autovía, esto es un sindiós. Y no quiero pensar lo que será cuando abran el nuevo hospital y el Nevada.

Hace falta un semáforo que regule el tráfico en este punto negro para la circulación, en el Zaidín. Porque, además, muchos coches están tan pendientes de sacar el morro tras los STOP, comprobando si pueden pasar en una zona de escasa visibilidad, que cuando lo ven más o menos claro, arrancan a toda velocidad sin reparar en los peatones que cruzan por los pasos de cebra.

Que no tenga que pasar algo irreparable, como apuntaba un airado vecino del barrio, para que se tomen medidas que arreglen esta situación.

Jesús Lens

Twitter Lens

Vuelta al mundo familiar

Van a recorrer cerca de 70.000 kilómetros en una autocaravana, visitando 49 países de Europa, América, Asia y Oceanía. Se llaman Natividad y Javier. Los padres. Carla y Alejandro. Los niños. De nueve y siete años de edad, respectivamente.

ACenfamiliaRTW2

Tuve ocasión de conocerles ayer, en Sevilla, que estuvieron contándole a Jesús Vigorra su proyecto, un rato antes de que hiciéramos nuestra sección de #Tuiteratura en directo, en el programa El Público de Canal Sur. Y lo más significativo es que las redes sociales ardían, con personas que mostraban su apoyo a la familia y otras que no entendían que los niños fueran a pasar tres años viajando por el mundo, fuera de su colegio y sacados de su entorno.

Partiendo del hecho de que Carla y Alejandro van a seguir un programa educativo admitido por el sistema y perfectamente homologado, con sus controles on line y exámenes presenciales en las embajadas y consulados de los países por los que van a pasar; tengo una enorme envidia por los horizontes vitales que se abren ante estos chavales. Lo que no es de extrañar, teniendo en cuenta que a mi Blog lo bauticé como Pateando el Mundo.

FullSizeRender

Enhorabuena a Natividad y a Javier por ser tan valientes y ofrecer a sus hijos la que va a ser una de las grandes aventuras de sus vidas. Parten el 4 de julio y harán un parón en Navidad para volver a casa y pasar unos días con la familia. Viajan en una caravana, tras haber vendido una casa en Mallorca y haber alquilado su vivienda de Sevilla. Comentaba Natividad la cantidad de cosas que han vendido y donado, en este proceso de mudanza. Y ahí está la clave: en lo mucho que nos cuesta soltar amarras y desembarazarnos de objetos, rutinas, posesiones y costumbres que, en vez de aportarnos y enriquecernos, nos atan, amordazan e inmovilizan.

Siento envidia de Carla y Alejandro. ¡Lo que van a aprender, viviendo, a lo largo de estos tres años! Geografía, arte, historia, costumbres, ciudades, naturaleza, culturas diferentes, sociedades distintas… en vivo y en directo. En primera persona.

ACenfamilia4

Y lo mejor de todo es que lo van a contar. Día a día. En un Blog: autocaravanaenfamilia.com Ya lo he añadido a mis favoritos. ¡Cómo lo vamos a disfrutar con vosotros, osada y ejemplar familia autocaravanera!

Jesús Lens

Twitter Lens

200 años de regresión creativa

Ayer jueves, 16 de junio, Villa Diodati abrió sus puertas en el centro de Madrid, en el Espacio Fundación Telefónica, para acoger la que pudo ser la última reunión de los Hijos de Mary Shelley, convocados por el escritor Fernando Marías para conmemorar y celebrar los doscientos años del nacimiento de una criatura inmortal: Frankenstein. Y a ello dedico mi columna de IDEAL, además de dejarte señalada esta entrada de El Rincón Oscuro, mi sección Noir de IDEAL, en la que hablo más en extenso de esta noche mágica y de su significado. Y no olvides este repaso al imaginario cinematográfico nacido a partir de aquella noche, que lo repasamos en Moon Magazine.

Hijos de Mary Shelley Marías

16 de junio de 1816. Un grupo de románticos ingleses se encierran en Villa Diodati, a orillas del lago Leman suizo. Cae la noche. Y deciden inventar historias de terror. Y allí nació el vampiro. Y la criatura inerte, fabricada de retales de muertos, a los que el científico da vida.

16 de junio de 2016. Un grupo de escritores, músicos, dibujantes, actores y narradores, tratamos de revivir aquella velada, reunidos en torno a la presentación de uno de esos libros que ya son codiciada pieza de coleccionista: “Las noches de Clairmont”, la última recopilación de relatos de los Hijos de Mary Shelley.

Hijos de Mary Shelley Foto Mavi

Una cita que trasciende lo literario y lo artístico para entrar en lo paranormal, al haberse convocado a espectros y espíritus, al alma de personas que no está claro que existieran. Aunque tampoco consta que no existieran. Como ese músico que compuso una nana maldita que condujo a la destrucción al mismísimo doctor Polidori, creador del primer vampiro de la historia de la literatura.

Y estuvieron Lord Byron, Percy B. Shelley, su esposa Mary y Claire, su hermana. Estuvieron representadas y dibujadas, convertidas en los fascinantes personajes de la portada del libro “Las noches de Clairmont”, realizada por Javier Olivares, Premio Nacional de Cómic por su álbum sobre Las Meninas. Y también hicieron una enigmática aparición a través de dobles y fantasmas, adoptando su propia forma y personalidad.

Hijos de Mary Shelley Frankenstein Jesús Conde

Porque esta reunión de Hijos de Mary Shelley coincidió con la inauguración de una exposición sobre monstruos, dobles y autómatas. Porque el terror adopta muchas formas. Pero, siempre, lo más terrorífico anida dentro de cada uno de nosotros. Lo más habitual es mantenerlo encerrado y a buen recaudo. Sin embargo, a veces, alguna gente deja salir a su Mr. Hyde particular. Y pasa lo que pasa.

Otros, por fortuna, transformamos en arte y creatividad esa dimensión salvaje y monstruosa de nuestro ser. Y es así como, poco a poco, nos convertimos en esos inquietantes y terroríficos Hijos de Mary Shelley.

Jesús Lens

Twitter Lens

El Fomento del Odio

He dudado. He dudado si escribir “odio” en el titular. Odio es una palabra muy fuerte. Podía haber usado cansancio, aburrimiento, hastío, cabreo o indignación. Pero lo que he sentido, al saber de la doble cancelación de la entrevista entre Paco Cuenca y Fomento, es odio. Y de ello hablo hoy en IDEAL.

JUAN DE OÑA JUNTO A LAS VIAS DEL TREN FOTO: RAMON L. PEREZ
JUAN DE OÑA JUNTO A LAS VIAS DEL TREN
FOTO: RAMON L. PEREZ

Porque Cuenca, al que nos hemos acostumbrado a llamar con la familiaridad con la que tratamos al vecino de toda la vida, además de ser Paco, un tipo muy majo, sencillo y accesible; es el alcalde de Granada. Y cuando ningunean, se ríen y se mofan del alcalde de nuestra ciudad, nos menosprecian, insultan y hacen escarnio de todos los granadinos, más allá de filiaciones y querencias políticas.

Me da en el hocico que Fomento canceló la reunión porque había mucha gente sacando pecho de que Paco Cuenca había conseguido en unas semanas lo que Torres Hurtado llevaba meses intentando: que alguien se le pusiera al teléfono y le diera audiencia. Y como no podemos olvidar que Fomento es un ministerio que, en funciones, sigue siendo del PP, el ridículo empezaba a ser sonrojante. Así las cosas, es posible que algún lince, uno de esos Ojos de Halcón que hay en todos los partidos, pensara que lo mejor era cancelar la cita. Otra vez. Y darle con la puerta en las narices a Paco Cuenca, ese alcalde del PSOE que desalojó al PP de la Plaza del Carmen.

AVE Marea Amarilla

Y, lo siento, pero la cosa ya me provoca algo más que cansancio, hastío e indignación: está empezando a sacar lo peor de mí mismo. ¡Basta ya de hacer política con el AVE, la estación, el soterramiento y nuestra desconexión ferroviaria! La situación que estamos viviendo en Granada, desde hace más de un año, es bochornosa y exige soluciones inmediatas, compromisos creíbles, plazos razonables y el libramiento de los fondos necesarios.

La nueva cita entre Fomento y el alcalde de Granada es el próximo martes. Y parece que aquí. En Granada. Una reunión entre el alcalde, Fomento y representantes de colectivos e instituciones. Esperemos que, de Madrid, traigan una actitud algo más que dialogante, de forma que se pueda llegar a un acuerdo satisfactorio para todas las partes.

Ira fuego

En caso contrario, si Fomento vuelve a dar una vuelta cambiada o una patada seguir al balón, será hora de dejar de llorar y plantear acciones más enérgicas.

Jesús Lens

Twitter Lens

 

 

La noche más Noir

El jueves 16 de junio se celebra el doscientos aniversario de una de las noches más oscuras y terroríficas de la historia de la literatura. Una noche tétrica que, en realidad, duró tres días. Una noche que, paradójicamente, alumbró a algunas de las criaturas más fascinantes y misteriosas del género de terror.

Porque en la noche del 16 de junio de 1816, un variopinto grupo de personas se encerraron en Villa Diodati, a orillas del Lago Leman. Entre ellas, el poeta Lord Byron, que había alquilado la monumental residencia para pasar el verano haciendo excursiones por la montaña, nadando y navegando en las aguas suizas y disfrutando de una naturaleza exuberante. También participó en aquella velada J.W. Polidori, el médico personal de Byron. Y otro gran poeta: Percy Bysshe Shelley. Junto a ellos, dos mujeres. Dos hermanas: las jóvenes, impetuosas y aguerridas hijas del también poeta William Godwin: Claire y Mary.

Hijos de Mary Shelley diodati

Todos ellos habían huido de una Inglaterra encorsetada, puritana, pacata y muy cerrada sobre sí misma, en la que se asfixiaban tanto su voluptuosa juventud, su romanticismo y sus ansias de aventuras como su amor por los espacios abiertos y sus ansias de disfrutar de una naturaleza violenta y salvaje.

Hijos de Mary Shelley Byron

Pero, aunque la primavera debería haber dejado paso al verano, el 16 de junio fue un día gélido que obligó a los exiliados ingleses a refugiarse entre los muros de Villa Diodati y a encender un gran fuego que les hiciera entrar en calor. Y llegó la noche. Y, por la mañana, no salió el sol. Porque  1816 pasó a la historia como “El año del verano que nunca llegó”, en feliz expresión del escritor colombiano William Ospina.

Hijos de Mary Shelley Ospina

Lean, lean el libro que, con dicho título, publicó Ospina el pasado año, en la editorial Random House. Lean una fascinante investigación que cabalga entre lo histórico y lo literario y que da varias vueltas al mundo. Hasta llegar a aquel memorable 16 de junio de 1816.

Busquen, también, los cuadros que Turner pintó durante esos meses, con aquellos atardeceres incendiados en rojo sangre o en violentos morados. Porque en 1815, llovió sangre. Y llovió barro. Y el cielo fue un espectáculo multicolor. Y es que durante meses y meses estuvo lloviendo la ceniza del volcán Tambora, cuya salvaje erupción, el 5 de abril de 1815, provocó un tsunami que mató a muchos miles de personas. Además, la cantidad de azufre que el Tambora expulsó a la atmósfera produjo un cataclismo climático que se alargó durante meses y meses, volviendo loco al tiempo, literal, cromática y metafóricamente.

Hijos de Mary Shelley Tambora

Por eso, la noche del 16 de junio de 1816 abrió las puertas del invierno, en Suiza. Y las del infierno, en Villa Diodati. Una noche que duraría tres largos días y que el grupo de románticos literatos que se habían dado cita en la casa decidió ocupar y enriquecer a base de fantasía e imaginación.

¿Quién sería capaz de inventar la historia más terrorífica y misteriosa, de entre todos ellos? ¿Sería el Lord Byron del que media Europa hablaba, escandalizada? ¿El Shelley cuya poesía conmovía… a la poca gente que le había leído?

La respuesta es no.

Porque las historias más impactantes, las que parieron a las criaturas más salvajes y llegaron a aterrorizar a los residentes en Villa Diodati, las narraciones que trascendieron y se convirtieron en clásicos de la literatura universal fueron la del doctor Polidori y la de una insultantemente joven Mary, casada por aquellos entonces con el propio Shelley, del que había adoptado el apellido. Y es que, aquella noche, el médico sacó a la luz a la figura del vampiro y Mary, a la del hombre resucitado de entre los muertos, al que bautizó como Frankenstein. O el moderno Prometeo.

Hijos de Mary Shelley Vampiro

Pocas veces en la historia de la literatura, una noche fue tan fructífera. Muchas fueron las causas que desembocaron en aquella velada mítica, la del 16 de junio de 1816 que, doscientos años después, todos los que somos Hijos de Mary Shelley nos aprestamos a celebrar.

Porque, desde hace un tiempo, el escritor Fernando Marías ha ido reuniendo a una nutrida pléyade de narradores, escritores y creadores en torno a la figura de Mary Shelley. Antologías de cuentos y relatos, monólogos, obras de teatro, poesía, cómics, dibujos, ilustraciones y un largo etcétera de las más variadas manifestaciones artísticas conforman un proyecto, en continuo crecimiento y expansión, que confluye en esta página web: http://www.hijosdemaryshelley.com/

Obra original de Jesús Conde
Obra original de Jesús Conde

Una página web que está en pleno proceso de transformación y cuyo rostro definitivo se alumbrará mañana jueves, 16 de junio, en Madrid. Porque los Hijos de Mary Shelley tenemos una cita a la que no podemos faltar. En Espacio Fundación Telefónica. A partir de las 12 de la mañana. Con la etiqueta #200Diodati  Y hasta que el cuerpo aguante. Porque el programa confeccionado en torno a los “200 años de Diodati” comienza a mediodía. Y sus actividades se alargarán, oficialmente, hasta las nueve de la noche. Oficialmente, insisto. Porque bien sabemos que la noche es oscura y alberga horrores, ¿verdad?

Hijos de Mary Shelley

Volveré para contarlo. Espero.

Jesús Lens

Twitter Lens