Nos PISA la esquizofrenia

Atentos a esta demoledora imagen.

PISA Adultos

Y me invade la esquizofrenia. Por un lado, tenemos este lugar común: la Crisis está obligando a emigrar a la generación mejor formada de la historia de España. Por otro, los docentes y los padres no dejan de rasgarse las vestiduras porque los estudiantes, cada año, tienen un nivel formativo más bajo, rayando en el analfabetismo.

Que no lo digo yo. Que lo dicen los profesores de los colegios, de los institutos y de la universidad. ¡Qué levante la mano el que no haya oído esa cantinela, un puñado de veces!

Entonces llega el Informe PISA de adultos para acreditar que tampoco era todo lo que relucía entre las brillantes generaciones anteriores, las Pre-ESO, las de la EGB y el BUP.

¿Quizá la única conclusión que nos queda sacar es que, en España, la formación, los estudios y el nivel educativo son, han sido y, lo que es peor, seguirán siendo mediocres, tirando a malos?

PISa no pensar

Entonces leo que el programa de entretenimiento “Uno de los nuestros”, de la televisión PÚBLICA española ha relegado a “Informe Semanal” a la madrugada y que, por tanto, sus niveles de audiencia han bajado un 44%.

Y lo empiezo a comprender.

Millón de moscas

Jesús Lens

En Twitter: @Jesus_Lens

  • manuel

    Y quien dice que la encuesta no viene de los tiempos de la enseñanza no obligatoria , que de cada 1.000, soldados que entraban en un reemplazo había un 10% de analfabetos totales

  • Aurora

    Me he reído mucho con tus dos posts “enfadado con el mundo” y estoy de acuerdo en todo, me permito darte un consejo: no hagas mucho caso de los informes, bueno, dos consejos: las críticas, ¡ni las leas! el crítico es un humano más, no sabe más que los demás, pero tiene que aparentar que sí, por eso finge enriquecerse espiritualmente con lo aburrido y aburrirse con lo divertido.
    El tema de que los programas buenos son de madrugada y los malos acupan LA P… TARDE ENTERA…, es terrorífico… Saludos!

  • Aurora, a veces hay que dar un puñetazo encima de la mesa 😀

    Manuel, que somos una pena, hombre. Es una pena, pero lo somos.