Es que no lo pueden evitar. Es que, si no fuera porque es lamentable y provoca ganas de llorar, además de una máxima indignación; daría risa. Pero en realidad, es asco.
Sobre las utilidades que podría tener el bastón, mejor no entrar, ¿verdad? O sí. Por ejemplo, embutírselo. Un, dos, tres; responda otra vez…
Es curioso que ahora, en Italia, el malo sea Beppe Grillo.
Claro. Como se descojonaron de él durante tanto tiempo (ya sabes, esa condescendencia de los poderosos: un payaso, un cómico, un irreverente, un bufón…) no entienden que ahora él, Beppe, pase de ellos, cuando le reclaman todas esas cosas importantes de la alta política: responsabilidad, conciencia, compromiso…
¿Perdona? ¿Res… qué? ¿Comproqué…?
¡AndalaMierda!
Lo de Beppe es mucho más serio de lo que nos quieren hacer creer. Hasta el punto de que, los bufones, los auténticos imbéciles, son los otros. Los que no se enteran de nada, los que no son conscientes de que todo está cambiando y de que son ellos los que van a terminar por dinamitar esta Europa fosilizada, corrupta e inmovilizada. Por su culpa.
Pensemos en España. Imaginemos que los Chanantes deciden dar un paso adelante y constituirse en movimiento que, después, se convertiría en partido político para concurrir a las elecciones. Y que, como portavoz, llevaran al Gran Wyoming.
Piensa en ti mismo, el día de las elecciones, en la intimidad de cabina electoral. De verdad, ¿serías capaz de NO votarles?
- ¡Las sobras! ¡Yo le pedí que me diera las sobras! Las sobras del solomillo, para que se las comiera mi perro… -sostenía el pobre hombre, mientras sangraba profusamente por las numerosas heridas causadas por la paliza que le dio el maitre del restaurante, indignado al pensar que le estaba exigiendo un soborno.
El Vaticano ha amanecido esta mañana sobrecogido. El ujier encargado de abrir la Capilla Sixtina en que ha de celebrarse el Cónclave para elegir a un nuevo Papa, no dio crédito cuando miró hacia arriba, como suele hacer todas las mañanas, y se encontró con que los famosos frescos de Miguel Ángel se han transformado en… golfos.
Sobre la marcha, la Interpol ha emitido orden de busca y captura contra… Cecilia. La artífice del Ecce Homo.
Y es que, como dice nuestro sabio amigo Paco, no somos ná…
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Posiblemente, el mejor resumen de los Goya, lo han hecho Ricardo y Nacho, a través de esta viñeta. Y es que los espectadores asistimos estupefactos, como Goomer y su esposa, al debate cultural actualmente vigente en España. Sobre el cine… y sobre cualquier otra disciplina artística.
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Conforme lo escuché, el domingo, en mi quiosco, me paré y lo escribí en la BlackBerry para no olvidar ni un matiz, ni una coma.
Llega el cliente y coge un periódico. Mi quiosquero, que es un tipo estupendo, le saluda con alborozo, como en él es habitual. A fin de cuentas, a primera hora todos vamos dormidos y medio zombies.
Atentos:
- ¡Paquito! ¿Que dices?
- Lo que cantan las perdices.
- ¿Perdices? ¡Si ya no cantan! ¿No ves que ya no hay?
- Y a mí que me importa.
Paga el periódico, pide una bolsa por si llueve y el malafollá sigue su camino, como si nada.
Pero si queremos ser más comedidos, siempre nos quedarán Matías y su célebre…
Esta de Mauricio, más afectada, creemos que tiene menos empaque. En cualquier caso, también puede ser útil, con una entonación más despreciativa que explosiva:
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Segunda entrada de frases célebres y manual de urbanismo para momentos desesperados. Si hay ocasiones en que alguien se pone pesado, en vez de amenazarle a la manera de Santos Trinidad, quizá un tanto exagerada y expeditiva, podemos reaccionar como el grandioso Fernando Fernán Gómez.
Tenemos dos versiones de su explosivo ¡A la mierda! La primera, concentrada.
La segunda, contextualizada.
¡Grande, Fernando!
Y no olvidemos a otro gran mandador a la mierda: ¡Labordeta!
¿Cuántas veces no has ido a entrar a un bar y, sin saber porqué, te das la vuelta y dices a tus acompañantes un rotundo “No”? Y ellos, sin preguntar, se fían de tu criterio y seguís camino, en busca de otro garito que de mejores vibraciones y que invite a disfrutar de su barra, sus taburetes, sus Alhambras y sus tapas.
Pues, con ciertos carteles de películas, pasa algo parecido.
Por ejemplo, con este.
¿No tira para atrás, por mucho que aparezcan en él los nombres de Joel y Ethan Coen?
No tengo ni idea de cómo estará la película. Pero no me veo, el día del estreno, haciendo cola en la taquilla, para verla…
Por cierto y hablando del Kistch más sangrante… ¿cómo ves lo de Eurovegas, sin entrar en la cuestión de si se podrá o no fumar? En concreto, si ya funcionara: ¿irías?
Con su Times Square de pega, su Circo del Sol, sus espectáculos… ¿seguro que no? ¿Seguro que sí?
Recién dicho…