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Lo que hay que leer

Hace unos días comentábamos aquí dos novelas imprescindibles para este invierno, “Caríbal” y “El hombre de arena” (la acabo de empezar y pinta pero que muy bien).

 

Ahora nos llegan los ecos de la publicación de otros tres libros que darán que hablar:

 

Las señoras de ParanáFantasmas del desierto orsiMuerto el perro SalemJesús Lens

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Carlos Bassas del Rey, Premio de novela negra Ciudad de Carmona con “El honor es una mortaja”

El escritor catalán Carlos Bassas del Rey ha sido el ganador del VII Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona con su obra El honor es una mortaja, un galardón que recibirá hoy vienes a las 20:30 horas en la antigua Capilla de la Residencia de San Pedro de Carmona de manos del Alcalde de la ciudad, Juan Manuel Ávila Gutiérrez, y de Manuel Pimentel Siles, presidente de la editorial Almuzara.

 Carlos Bassas del Rey

El honor es una mortaja es una novela de lenguaje descarnado y diálogos punzantes y ágiles. Una narración trepidante por la que discurre un elenco de personajes que remite al más clásico género negro: policías de diferentes pelajes y generaciones, asesinos profesionales, matarifes novatos, un detective de oscuro pasado, mujeres que pagan por los pecados de sus maridos y un turbio empresario del crimen. Pero es también un recorrido por distintas formas de entender la venganza, el honor y el deber en dos culturas muy lejanas, pero quizá no tan distintas.

Para su autor se trata de una historia de venganza a la que se le ha eliminado todo el componente emocional.

“Me interesaba explorar la posibilidad de un personaje que decide acometer una venganza sin odio, sin que sus sentimientos jueguen un papel en su motivación, sino por simple sentido del deber, como un supuesto samurái clásico. Por una cuestión de obligación. Ver si ese hecho anula el propio concepto de venganza tal y como lo entendemos en occidente; si la venganza, para ser comprendida como tal, necesita de esos mimbres o no. Así es la pena de muerte, por ejemplo: una venganza fría, institucionalizada y mecanizada en la que se aplica un deber sin que los sentimientos jueguen un papel en ello”.

 Bassas del Rey

La historia comienza cuando un rumano es asesinado con el cubo de una fregona; un inmigrante muerto que no importa a nadie, salvo al hombre que ha querido arrebatarle la vida y al policía que habrá de ocuparse del caso. Al primer cadáver le seguirá el de un cómplice, ambos crímenes unidos en apariencia por el mismo asesino, torpe pero resuelto.

El inspector Herodoto Corominas tira del hilo hasta relacionar estos crímenes con un atraco ocurrido dos años atrás en el que muere una mujer y su hijo, cuyo padre amnésico está condenado a olvidar quién fue el asesino. ¿Por qué iba alguien a vengar la muerte de dos completos extraños, a los que no recordará jamás?

El honor es una mortaja es una novela que entronca ejemplarmente con los cánones clásicos del noir, un ámbito literario en el que la tradición de los Chandler, Hammett y compañía pesa lo suyo y ha ejercido desde siempre un notable influjo entre los incondicionales del género. Bassas ha urdido una trama en la que la venganza juega un rol esencial, y en la que los diálogos, chispeantes y cargados de sarcasmo e ironía, constituyen una baza ganadora de primer orden.

Manuel Pimentel, editor y activista cultural

Manuel Pimentel, editor y activista cultural

“Me gusta el género negro porque, más allá de las tramas policiales, detectivescas, criminales, es un género social muy apegado al terreno, al día a día. De un realismo a veces doloroso, otras irónico, otras mordaz. Al menos el género negro que a mí me gusta, el que parió Manuel Vázquez Montalban y el que practican Camilleri y Petros Márkaris, otros dos grandes referentes; y el que nos regalan escritores como Guillermo Orsi, Lorenzo Silva, Fred Vargas, Leonardo Padura o Amir Valle: compromiso con la realidad, crítica social, personajes de la calle, que uno se encuentra por la vida. Es la novela negra que inició Hammett”, comenta el autor.

Carlos Bassas del Rey (Barcelona, 1974) es Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra. Completó su formación como guionista con seminarios internacionales impartidos por maestros como Richard Walter o Linda Seger y es escritor audiovisual de diversas productoras, labor que compagina con la docencia en la Universidad Pública de Navarra y en la Escuela de Imagen y Sonido de Pamplona.

Ha escrito cortometrajes, documentales, largometrajes, videoclips y spots publicitarios para empresas nacionales y multinacionales. También ha dirigido e impartido numerosos cursos de escritura creativa y narrativa audiovisual, ciclos de cine y conferencias sobre el séptimo arte, además de ser comisario de dos exposiciones («De Altamira al cinematógrafo: una odisea de la imagen» y «Navarra y el cine»).

En 2007 fue galardonado con el Premio Plácido al Mejor Guión de Largometraje en el IX Festival Internacional de Cine Negro de Manresa, y su guión Malinche fue subvencionado por el ICAA en las Ayudas al Desarrollo de Guión de Largometraje. Ha desempeñado labores como director de fotografía y montador, además de ejercer la crítica de cine en diversos medios y ser jurado en certámenes de cortometraje (Peralta, Bidasoa, Pamplona).

En 2009 fue coordinador del libro Tasio 25, editado por el Gobierno de Navarra con motivo del aniversario de la película de Montxo Armendáriz, y es Vocal de Cine del Ateneo Navarro.

 

Justo lo veía claro

A esa conclusión es a la que he llegado, tras leerme tres años de columnas de Justo Vasco.

Que lo veía claro.

Me explico:

Justo Vasco es un extraordinario escritor cubano que se vino a España allá por los noventa. Y se afincó en Gijón.

Fotografía de Daniel Mordzinski

Fotografía de Daniel Mordzinski

Durante tres años, escribió colaboraciones semanales en la prensa asturiana. En “La Voz de Asturias”, concretamente, bajo la denominación de “Fabulaciones”.

Justo escribía sobre todo. Lo que le daba la gana. Sobre lo divino, pero mucho más a menudo, sobre lo humano. ¡Y nada de lo humano le era ajeno!

Lo mejor de todo es que buena parte de las columnas de Justo, leídas diez años de haber sido escritas y publicadas, no solo siguen teniendo vigentes y se leen con la misma frescura que si hubieran sido escritas hoy; si no que demuestran que Justo era un visionario y que predijo buena parte de la cochambre que ahora estamos sufriendo.

Justo alertó contra los excesos del sistema financiero, sobre los despropósitos en materia de educación, contra el delirio nacionalista y contra las ínfulas imperialistas. Justo, además, no se casaba con nadie. Y, por eso, no le tiembla el pulso a la hora de denunciar las barbaridades y las burricies de los unos y los otros. De los de aquí y de los de allí. De los diestros y de los siniestros.

Justo Vasco y Guillermo Orsi; dos escritores de talla y altura

Justo Vasco y Guillermo Orsi; dos escritores de talla y altura

Desde hace un mes, en la web dedicada a Justo Vasco se están poniendo on line sus columnas semanales, justo el día en que fueron publicadas, allá por 2002, 2003 y 2004.

Échales un vistazo.

No solo vas a redescubrir a un preclaro analista de la realidad sino que, además, disfrutarás de una exuberante prosa ácida, sarcástica y afilada. Más afilada que la hoja de un cuchillo jamonero.

Ya sabes.

AQUÍ: Todo Justo Vasco.

Fdo.- Jesús Lens

En Twitter: @Jesus_Lens

El género negro, heredero del realismo social

Aunque este despiece NO es el que abría el reportaje que publiqué en IDEAL el pasado domingo, viene bien para contextualizar el mundo de las letras negras y criminales en Granada.

 

A ver qué os parece como introducción:

Una de las novelas del célebre Michael Connelly comenzaba cuando Los Ángeles ardía por los cuatro costados como consecuencia del famoso caso de Rodney King. Y, en la costa este de los Estados Unidos, Dennis Lehane está tejiendo un impresionante fresco sobre la historia de la ciudad de Boston a partir de las andanzas de un policía muy poco convencional y nada conformista, en los años veinte en los que el anarquismo, la Idea, había prendido con fuerza en la joven nación norteamericana. ¿Se podría entender, en fin, el fin del sueño americano y el asesinato de Kennedy, sin las novelas de James Ellroy?

 Negra y Criminal Michael Connelly

Para saber cómo el PRI escamoteó unas elecciones al PRD, es imprescindible leer al escritor méxico-asturiano Paco Ignacio Taibo II y, si queremos entender qué supuso el período especial en Cuba, nada mejor que sumergirse en las sugerentes, ácidas y preclaras novelas de Leonardo Padura, Justo Vasco, Amir Valle o Lorenzo Lunar.

 Negra y Criminal Taibo

En Argentina, Guillermo Orsi y Raúl Argemí saben bien que, hasta hace poco, el héroe de una novela policíaca nunca podía ser, precisamente, un policía. Porque cualquier ciudadano de bien, al ver a un poli, se cruzaba de acera. Y los escritores nórdicos de novela negra son los que nos permiten atisbar la amargura que puede albergar el sueño de la socialdemocracia más moderna y sofisticada.

En España, autoras como Cristina Fallarás han ganado el Premio Hammett de Semana Negra con una novela como “Las niñas perdidas”, en la que narra una historia de pederastia que investigó como periodista, pero que solo pudo contar como novelista.

 Negra y Criminal Fallarás

Y es que, en nuestro país, el testigo de autores de cómo Benito Pérez Galdós o Pío Baroja lo han tomado autores que, como Manuel Vázquez Montalbán, nos contaron la transición en clave negra y criminal, a través de su personaje, Pepe Carvalho. O Mariano Sánchez Soler, que se ha hecho con el premio L’H Confidencial con “El asesinato de los marqueses de Urbina”, después de haber metido el escalpelo de su afilada pluma en temas como el de los neonazis en España o el de la trata de blancas.

Otro de los padres fundadores del género negro en España, Andréu Martín, ganó el premio Crims de Tinta con su novela “Sociedad Negra”, en la que las protagonistas son las tríadas de la mafia china que empiezan a extender sus tentáculos por Barcelona y otras grandes ciudades españolas.

 Negra y Criminal Andreu Martín

Y el lector que quiera saber, con precisión quirúrgica, cómo se lleva adelante una investigación policial, tendrá que leer obligatoriamente a Lorenzo Silva y su saga protagonizada por Bevilacqua y Chamorro, una pareja de Guardias Civiles que hacen de la naturalidad, la sencillez y la credibilidad su divisa por antonomasia.

 Negra y Criminal Silva

Sirvan estos ejemplos como muestra de que la literatura negra y criminal es la más y mejor conectada con la realidad que traen las páginas de los periódicos de cada día. Y no solo en la extinta sección de Sucesos, la Tinta Roja de la prensa sudamericana, por desgracia.

El lector que quiera comprender lo que hay más allá de los titulares de las noticias del día a día, cómo crece y se fomenta la corrupción y cómo se pudren algunos de los pilares básicos del estado del bienestar; tiene a su alcance un instrumento barato, asequible, cómodo y atractivo: la novela negra y criminal. La buena. La de calidad. La mejor. Que hay mucho subproducto por ahí pululando, apuntado a la moda del negro, tratando de engañar al personal.

En Twitter: @Jesus_Lens

¿Y los 20 de mayo de 2008, 2009, 2010, 2011 y 2012… qué blogueé?

 

Caso cerrado, de César Girón, Premio Novela Negra Ciudad de Carmona

Me dio mucha alegría que Javier Ortega me propusiera formar parte del jurado que acaba de hacer público el fallo de la sexta edición del Premio de Novela Negra Ciudad de Carmona, convocado por la editorial andaluza Almuzara y que tantas alegrías nos ha dado en los últimos años.

Autores que también son amigos, como Amir Valle, Antonio Lozano, José Luis Muñoz o Guillermo Orsi se hicieron con el prestigioso galardón en alguna de sus anteriores ediciones. Precisamente fue en Carmona donde se estrechó mi amistad con Orsi, aquel año en que pasamos horas y horas hablando de literatura, de Argentina, España, economía, política…

Creo que he leído casi todos los Premios Ciudad de Carmona. Aunque me falta, paradójicamente, el del año pasado, de Ángel Remis-Saucedo, compañero jurado este año. Una laguna que pienso llenar más pronto que tarde.

Tres archivos digitales y cientos de páginas por leer. Y no mucho tiempo por delante. Pero sarna con gusto no pica y, tirando de iPad, nos atiborramos de mucha y buena literatura criminal. Tres novelas, tres pseudónimos, tres historias.

¿Fue casualidad? No lo sé. Pero me llevé un sobresalto cuando, al empezar a leer el tercer archivo (el concepto “manuscrito” ya es pura arqueología), me encontré con unas primeras referencias a Granada. Ya me había gustado el arranque, con un abogado como protagonista. Y con unos secundarios con presencia y fuerza en la narración. Y, además, ¡Granada!, negra y criminal.

Ahí me saltaron las alarmas. Recuerdo que paré en seco la lectura, me calcé las zapatillas y salí a correr. ¿No me estaría dejando influir por un cierto provincianismo lector, al discurrir los personajes por la Granada de finales de los sesenta, entre la Carrera del Darro, Plaza Nueva, el Rey Chico y algunos de sus bares y cafeterías?

Redoblé mis alarmas lectoras, al regresar a la lectura. Incluso volví a leer parte de lo leído… ¡y no! En absoluto. Para nada. La novela me estaba enganchando con toda justicia y lo mismo me habría gustado si aconteciera en Segovia o en Sebastopol. Aunque, desde luego, me gusta, me encanta que sea Granada el escenario de una historia que rezuma realismo a raudales. Por ejemplo, el momento en que IDEAL y su joven director, Melchor Sáiz Pardo, juegan un papel importante en la trama.

Y llegó el final de la lectura. Y la discusión y la votación. Y los nervios. Y el veredicto de un jurado que determinó que sí. Que la ganadora era “Caso cerrado”. Con todo merecimiento, pero sin desmerecer a las otras finalistas.

Un jurado que, en el acta, “valora especialmente la minuciosa y absorbente narración de un turbio suceso acaecido en la Granada de las postrimerías del franquismo, que revela el influjo de los poderes dominantes entonces, así como la sobresaliente evocación de la sociedad de la época en sus más variados perfiles. Asimismo, se pondera la figura del personaje central de la trama, un jurista comprometido, capaz de poner su conocimiento y tesón al servicio de causas poco lucrativas, erigiéndose así en símbolo de una solidaridad, hoy como entonces, tan necesaria.”

Una novela cuya “trama de la obra transcurre en los estertores de la dictadura franquista, en la que un afamado criminalista, Celso Costa, se encarga de la defensa de un cliente que se ha confesado culpable del homicidio de un hombre cuyo cadáver apareció bajo el bosque de la Alhambra. El imputado es un guardacoches tullido al que seguidamente se relaciona con la desaparición de una joven prostituta. A Celso le atrae la singularidad del acusado y acepta el defenderlo para saldar una antigua cuenta pendiente. Un caso que abarcará más de treinta años de su vida profesional que si consigue resolverlo, estará en condiciones de poner punto final a su brillante carrera jurídica.”

La sorpresa, la alegría, al abrir la plica y saber que el autor de la novela es César Girón, afamado abogado granadino con un profundo conocimiento no solo de su profesión, sino de la historia y la geografía granadinas, con especial atención a su historia negra y criminal, en la que es un auténtico especialista, como ha puesto de manifiesto en varias de sus publicaciones anteriores.

¡Enhorabuena a César y a la editorial Almuzara! Estoy seguro de que “Caso cerrado” tendrá el éxito que se merece y que será una novela que dará mucho, pero que mucho que hablar, al narrar una historia radicalmente basada en hechos reales. Unos hechos que, seguramente, incomodarán a más de uno…

Jesús jurado Lens

Notas para hablar de Género Negro

(Hoy, un texto sin elaborar ya que son las notas que voy a usar en una charla sobre género negro a la que me ha invitado Alejandro Pedregosa, que está haciendo un taller en la Biblioteca de Andalucía. ¡A ver cómo nos sale!)

Saludo, agradecimiento y disculpas por tener que salir zumbando ya que el concierto de Dave Holland & Pepe Habichuela no me lo pierdo.

Y entrar en materia señalando que, después, tengo una cita con la tele que no me pienso perder: el desenlace de “The killing”.

(Meter vídeo???)

Preguntar a la gente.

Y hablar de la televisión y de las series.

Godard: Ver cine te permite ir con la cabeza alta. Ver televisión te empequeñece.

¡Ya no hay que pedir perdón por ver la tele!

Hacer referencia a los tres tópicos:

- El mejor cine del siglo XXI se está haciendo en la televisión.

- Familias como los Soprano serían los protagonistas de los dramas de Shakespeare.

- Si Balzac o Dickens vivieran actualmente serían guionistas de la HBO o la AMC.

Hacer referencia a la anécdota de Al Gore y Los Soprano.

Y sacar a colación el nombre de David Simon, blandiendo el Babelia del pasado sábado.

Hablar de “The Corner” y “The Wire”

Y pasar a la literatura, comentando que “Homicidio” y “La esquina” están publicados en España.

Recordar La Sala de Guerra y la frase: “Que se joda el espectador medio”

Hablar de Semana Negra de este año y del encuentro con Dennis Lehane, posiblemente, el mejor escritor anglosajón del momento, sin etiquetas. (¿Vídeo?)

Y de su vinculación con la serie.

Y de otros guionistas de la misma como Richard Price o George Pelecanos, autores de novelas negras fantásticas.

Hablar de los repartos corales y de los personajes.

¿Qué personajes os gustan?

Recordar paradojas como que en México, un poli que no sea delincuente o corrupto no es creíble.

Repasar nombre sesenciales del Neo-Polar sudamericano, con Paco Ignacio Taibo II a la cabeza. Raúl Argemí y Ricardo Orsi. Leonardo Padura, Lorenzo Lunar o Amir Valle.

Hablar del ¿Quién? y el ¿Por qué?, recordando a Ken Bruen.

Y volver a los escenarios del crimen.

Hacer referencia a Alajandro Pedregosa y a su definición de esas pequeñas miserias, envidias y asquerosidades que nos corroen a los europeos.

Referencia a la sociología de la novela negra.

Y a cómo trata, siempre, los temas más actuales.

- Inmigración

- Medios de comunicación

- Corrupción

- ¡Y la crisis!

Hacer referencia a Petros Markaris y su última novela “Con el agua al cuello”

Hasta ahí (y a partir de ahí), confiar en la memoria, la imaginación y la improvisación.

Jesús noir Lens

Otros 17 de noviembre, seguro que escribimos con más orden: 2008, 2009 y 2010.

El agente protegido

Ustedes sabéis que yo lo admiro. Mucho. Y que la humillante derrota de los Lakers, este año, frente a Dallas, me dolió especialmente por él. Por el Máster Zen. Por Phil Jackson, también conocido como “El Señor de los Anillos”, el entrenador más laureado de la historia de la NBA y del baloncesto mundial.

Lo que quizá ustedes no sepáis es que Jackson tiene un rancho en Montana y que, en cuanto termina la temporada de baloncesto, huye de la agitada, cosmopolita y glamourosa Los Ángeles para refugiarse en el conocido como Territorio de los Hombres Libres.

Allí, cabalgando por las montañas de uno de los paisajes más impresionantes que en el mundo se pueden contemplar, Jackson podría haber coincidido, perfectamente, con David Crow, un misterioso y solitario vaquero que se ha instalado en un pequeño pueblo de las rocosas, sin que nadie sepa quién es ni de dónde ha salido.

Deborah y John, compañeros de trabajo, y Hooper, el dueño del rancho en que trabaja, sólo saben que David es un trabajador infatigable que no habla mucho y que vive en una cabaña a la que solo se puede acceder a caballo. O andando. Por una antigua senda india. Pero le tienen aprecio. Tanto como para invitarle a que participe en el rodeo que, el 4 de julio, se celebrará en el pueblo.

La primera parte de la novela de James Nava, recién publicada en España por la editorial Sniper Books, es un western clásico, al estilo de las mejores películas de John Ford, en las que el paisaje es un elemento más de una narración basada en la camaradería de los personajes.

Pero desde el principio, también, encontramos elementos distorsionadores, como si Sam Peckinpah quisiese tener su protagonismo en la historia. Porque, aunque los protagonistas monten a caballo, duerman al raso y beban ese café recién hecho en una hoguera, estamos en el siglo XXI. Y David arrastra tras de sí una especie de maldición: la fatwa que los integristas musulmanes de Afganistán han dictado contra él. Porque David es un ex agente de la CIA que, para escapar de la referida fatwa, se ha escondido en Montana. Y, sin embargo, nunca, ninguna tapadera es perfecta.

A través de una narración muy descriptiva, en la que los paisajes y el territorio de Montana tienen tanto protagonismo como los mismísimos personajes, James Nava nos hace avanzar a través de un western contemporáneo con toques de John Le Carré y John Forsyth.

Es cierto que la novela tiene muchos tópicos y lugares comunes. Pero no es menos cierto que, cuando un sábado a mediodía, en invierno, nos sentamos en el sofá para ver una película del Oeste, lo que queremos son tópicos y lugares comunes: cabalgadas, duelos a pistola, riscos, nieves, bosques, abetos y, por supuesto, el aroma del café recién hecho, al amanecer, después de haber dormido bajo las estrellas. Sensaciones que la mayoría de nosotros ya no somos capaces de disfrutar y que James Nava se encarga de reproducir, con toda su intensidad, en esta apreciable novela.

Jesús Lens Espinosa de los Monteros.

Miércoles: cita obligatoria

A ver. Mis Estimados, mis Queridos Habibis, amigos, lectores, seguidores, etcétera. Este miércoles, 11 de mayo, a las 20 horas, en la Sala de Exposiciones de CajaGRANADA de Puerta Real, entre aviones, os quiero ver.

Porque estaremos acompañando a este hombre:

Manuel Villar Raso

Para hablar, entre otros, de este tema:

Con ocasión de la presentación de este libro:

Estaremos, junto a Manolo, el prodigio de hombre que es:

Jesús Conde

Y un servidor, tan centrado, al menos, como en esta charla:

El hombre que susurraba al oído de los loros

Y prometemos pasarlo así de bien.

We want you for the Presentation!

O más.

¡Animaos!

Y sí. Luego nos echamos unas birras y nos ponemos al cabo de la calle de nuestras vidas. Ya sabéis… ¡a ver si nos vemos!

Jesús esperante Lens

MARCHANDO

“El regreso” me suena a película sobre el Vietnam. Y, sin querer herir susceptibilidades (ya estamos con la jodienda de lo políticamente correcto), me veo en el espejo, escribiendo estas líneas (¿por qué cojones habrá un espejo frente al microescritorio de mi habitación?) y me veo no ya ojeroso y con el pelo arracimado y estropajoso, sino también hinchado y macilento, perjudicado, barbudo y horroroso.

Yo no sé si el saber ocupa lugar, pero los libros, desde luego, sí lo ocupan. Tengo que cerrar la maleta y no sé cómo hacerlo. Además, la lucidez no me acompaña a estas horas, aunque haya estado terminando de pulir un artículo y haya desayunado con ese tipo prodigioso, Raúl Argemí, uno de los mejores contadores de cuentos que he conocido. Argemí conseguiría que hasta el pronóstico del tiempo en televisión fuera algo exquisito y excitante, sin necesidad de que apareciera en pantalla alguna chica guapa y bien dotada por la naturaleza.

Antes había despedido a Paco Jurado, a Frankie, mi compañero de habitación de estos días. Cuando cerraba su maleta decía que parecía llevar en Gijón una eternidad. Y es cierto. Los días (y las noches) se viven tan intensamente que cada 24 horas parecen 48.

Me llevo de Semana Negra 2010 un puñado de tarjetas y un alijo de buenos propósitos y mejores intenciones. De leer, de escribir, de agitar, provocar y conseguir que la buena literatura de género tenga mayor visibilidad y mejor acogida. Para todo ello, el nacimiento de la Andalucía Connection va a ser capital. Ya lo veréis. Pronto. Muy pronto.

Por todo ello, necesitaremos vuestra complicidad. Ha llegado la hora de sacudirnos la modorra y convertirnos en militantes de una literatura de alta calidad, pero de alta tensión, también. Julio de 2010 va a ser importante. Muy importante.

Anoche, cenando en la Iglesiona, nuestras camareras amigas flipaban en colores escuchando el proyecto de novela-bomba que están preparando los integrantes de la Generación Torrezno: Biedma, Salem, Tristante y de Paz. Una barbaridad que se atragantará a más de uno. Y de una. Pero que dará que hablar. Hacía tiempo que no reía tanto y tan fuerte que estos días.

También hubo tiempo para escuchar hablar sobre literatura y corrupción. Y de debatir sobre si la moda vampírica y sueca está haciendo que el género derive del Negro al Rosa, en el peor sentido de la expresión.

Amigos, el tiempo se me echa encima. Tengo que publicar esto, desconectar el ordenata, terminar de empacar y empezar a repartir abrazos, besos y parabienes entre el montón de amigos que ahora se estarán empezando a desperezar y asomar por el Don Manuel. Aunque, conociéndome, fijo que termino despidiéndome a la francesa. Porque los tipos duros no bailan y, sin encima son altos, está muy feo que lloren en las despedidas. Así que, vaya desde aquí el abrazo que me gustaría daros a tantas y tantas personas maravillosas que convierten estos 10 días de Semana Negra en, posiblemente, los mejores del año.

PIT II, Paloma, Cristina, Marina, Marisa, Jorge Iván, Ángel, Rocío, Marta, Mauricio, Javi y todos los demás… un año más habéis hecho el milagro. Y ya van 23. No tenemos dudas de que, muy pronto, estaremos brindando, en las bodas de plata.

Para lo que necesitéis, aquí estamos. Porque esto es la Semana Negra y, desde Granada, sigue.

Jesús Lens, nostalgioso, aún antes de partir.

PD.- Para que vayáis tomando contacto con la Andalucía Connection, para saberlo todo sobre los premiados de esta edición de Semana Negra y, también, sobre las presentaciones que me tocó hacer de Guillermo Orsi ,  y Paco Jurado, pinchad ESTA, ESTA y ESTA reseñas…

COMIENZA EL FIN

La edición número 23 de la Semana Negra de Gijón reúne a una pléyade de autores andaluces adscritos a la literatura de género más variada y popular.


LA ANDALUCÍA CONNECTION ASALTA GIJÓN

Miedo dan. Cuando se juntan, los andaluces pueden provocar el pánico en Gijón. Y eso que el marco, la Semana Negra, no es propicio para gente timorata o asustadiza, precisamente. Pero en la edición del 2010 son tantos y tan distintos los autores andaluces congregados en el festival cultural más populoso de Europa que, sin duda, no pasan inadvertidos.

Más o menos así comenzará el reportaje que esperamos publicar en IDEAL el próximo lunes, cuando la Semana Negra de Gijón haya echado el cierre e, inevitablemente, todos estemos esperando la llegada y el comienzo de la edición número 24, aunque pueda parecer algo ansioso y desproporcionado.

Pero no lo es.

Como todos los miembros de la Andalucía Connection podrán acreditar: Nerea Riesco, Rafa Marín, Javi Márquez, Paco Jurado, Teo Palacios, Juan Ramón Biedma, Carmen Moreno o José Manuel Fajardo, lo que pasa en Semana Negra, el buen ambiente y la inyección de creatividad que supone, no ocurre en ningún otro lugar del mundo.

Quizá por eso, cuando pasadas las dos de la mañana salimos todos juntos del Don Manuel, tras disfrutar de una intensa tertulia, nos conjuramos para intentar mantener vivo este espíritu, una vez que hayamos vuelto a nuestra tierra.

Y ojalá que el reportaje que preparamos para IDEAL contribuya a ello.

Porque creemos en la novela de género. Popular. Y en la novela transgenérica. Creemos en una literatura divertida, apasionante y adictiva. Y de calidad, por supuesto. En ella creemos y a ella defenderemos.

¿Quién se une a la cruzada?

Y ahora, alimentemos el ego. Un poquito más. Porque, honestamente, creo que la presentación de “Benegas” nos salió muy bien a Paco y a mí. Fue divertida y, a la vez, ilustrativa. Creo que captamos la atención de la gente, que despertamos su curiosidad y, a la vez, que les hicimos pasar un buen rato.

Y es que Paco es mucho Paco.

Pero ya hablaremos otro día de este Room Mate que escribe desde el rencor y que, sin embargo, disfruta de la alegría de la fiesta como el que más.

Hoy me toca presentar a Guillermo Orsi. Otra enorme responsabilidad. Porque Orsi, además de ser un escritor brillante, grandioso… es un ser humano de talla excepcional.

Termino ya.

Que esto también empieza a terminarse. Y me invade la melancolía. Además, quiero buscar “A quemarropa”, el periódico oficial de Semana Negra, a ver si se publican los cuentos finalistas del Concurso de Relatos Policíacos de Semana Negra y al que un servidor mandó uno, en la esperanza de que gustara al jurado. Y ya ardo por saberlo.

La gente empieza a hablar de la vuelta, de los trenes, los buses y los aviones. Pero aún queda tela por cortar y no cejaremos. Para empezar, tenemos que destripar a Orsi y su “Ciudad Santa”, esta tarde. Si estáis por Gijón, venid. Si no, ¡espero que estéis con nosotros de pensamiento y palabra!

Jesús Lens, frente al principio del fin.