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Monthly Archive for junio, 2011

Miedo & Monstruos

Hoy he tenido que ir al hospital, por un asunto de cirugía menor. Llegué con tiempo y me fui a una cafetería, a tomar un desayuno.

Estaba leyendo. Un libro. Este libro.

Tenía que acabar su lectura en poco tiempo así que iba mordisqueando la tostada mientras estaba embebido en las páginas del libro.

Entonces, alguien me tocó el hombro.

Era la camarera.

Me giré y sufrí un sobresalto, casi una conmoción.

Porque la cara de la camarera era la de la chica de la portada de la novela. El mismo pelo. Los mismos ojos. Casi la misma expresión.

Pero sin sangre.

A veces, el sueño de la literatura produce monstruos. Aunque sean tan bellos como éste.

Jesús insomne Lens

¿Qué (o a quién) habrá visto?

Da tu opinión, expresa tu idea, inventa tu cuento...

Personalmente, creo que acaba de cruzarse con la Prima de Riesgo… ¿y tú? Por cierto, ¿cómo se llama la peli en qué salía este menda? Dudas, dudas, dudas…

Hace justo un año, tal día como hoy, Pateábamos esto

Última hora: Riesgo, en la calle, después de pasar unas horas detenido

Confirmado. Aunque le detuvieron a última hora de la tarde del lunes, lo soltaron de madrugada. Por falta de pruebas.

Riesgo sigue libre y, preguntado por este reportero, señala lo siguiente:

- “Siento lo que está pasando, pero no soy responsable de los excesos de mi Prima”.

Efectivamente, las autoridades españolas, cuando la Prima de Riesgo llegó a rondar los Trescientos, provocando más miedo en las Bolsas que los espartanos en las Termópilas, tomaron cartas en el asunto.

Riesgo, sin embargo, se defiende:

- “Es verdad. Mi Prima está desbocada, pero no es mi culpa. No sé quién es el responsable y, desde luego, lo que no puedo es identificar y desenmascarar a los auténticos villanos de esta función: los Mercados.”

¿No puede o no quiere?

- “No puedo. No les conozco. Pero reconozco que, si los conociera, sentiría pánico sólo de pensar en ponerles nombre y apellidos. Los Mercados son lo peor. Son terribles. Mi prima me lo tiene dicho: a los mercados, ni agua. Ni acercarse. Son insaciables. No tienen ni límite ni hartura. Yo, cuando los Mercados me miran de frente, me pongo de lado, a ver si así no me ven.”

¿Hasta dónde estará dispuesta a llegar la Prima de Riesgo? ¿Quiénes son los Mercados? ¿Está la Prima de Riesgo conchabada con ellos?

Queremos saber.

Pero nos da miedo preguntar.

No obstante, seguiremos investigando.

Y se lo contaremos.

Sigan atentos.

PD.- El año pasado, Pateábamos por aquí…

El silencio de la inocencia

Lo compré porque, pensé, debía leerlo.

Y acabé soñando con él.

El próximo viernes, CajaGRANADA hace entrega de su Premio de Cooperación Internacional a Somaly Mam, por su compromiso con la defensa de las mujeres y su decidida acción en la erradicación de la esclavitud sexual en países como Camboya, Laos o Tailandia.

Buscando información sobre ella, para preparar su presencia en Granada, vi que la editorial Destino había publicado su libro, “El silencio de la inocencia”, subtitulado “Cómo me liberé de la prostitución infantil e inicié mi lucha contra las mafias del sexo”.

Lo adquirí justo antes de irme unos días de vacaciones, a Senegal, y me propuse como deberes el leerlo por las mañanas, mientras hacía tiempo para encontrarme con mi amiga Ndeye, que vive a una hora de Dakar y con la que quedaba, por tanto, hacia las doce del mediodía.

Nunca me canso de recordar una máxima literaria que me dio mi querido Manuel Villar: cuando se viaja, hay que leer libros que contribuyan a potenciar los efectos del viaje en cuestión. Lo suelo hacer leyendo libros sobre el sitio que visito, pero en este caso, ha sido diferente. Más que potenciar, los precipitaba.

Por la mañana leía las barbaridades que los hombres hacen con las mujeres, a veces niñas todavía, descritas con todo naturalismo (sin crudeza, pero sin disimulos o paños calientes) por Somaly Mam, y luego hablaba con Ndeye, vendedora de artesanía de la Isla de Goreé, y me contaba cómo hay clientes que sólo quieren comprar productos si las vendedoras se los llevan, personalmente y solas, a las habitación de sus hoteles. Clientes que las invitan a comer e intentan emborracharlas o que les prometen opíparas cenas, pero sólo en los hoteles en los que ellos campan a sus anchas. Potenciales abusadores. Hijos de perra. O los que les ofrecen alquilarles un piso al que ellos irán cuatro o cinco veces por año, cuando consigan escapar de la tiranía de sus esposas.

Hay capítulos en el libro de Somaly en que confiesa haber tenido ganas de asesinar a algunos de los hombres que peor la trataron en su vida. Y no podía evitar acordarme de Lisbeth Salander y de “Los hombres que no aman a las mujeres”. Sí. Matar, a veces, debe ser una opción válida y razonable.

Porque Somaly fue vendida, cuando era niña, a un viejo cabrón que, después de manosearla y de permitir que fuera violada, la vendió a un proxeneta que la prostituyó y la hizo entrar en una espiral de miseria, violencia, sevicias y corrupción demoledora.

Aún así, Somaly tuvo fuerza. Y arrestos. Y suerte. Y consiguió salir de ese mundo, en parte, con la ayuda de algunos hombres buenos. Que algunos hay. Y decidió ayudar a otras niñas y jóvenes que, por miles, son violadas, abusadas, prostituidas y vendidas como esclavas en el Sudeste asiático. En su libro cuenta, además de su historia, la de otras decenas de niñas que, como ella, han sufrido en sus carnes las peores barbaridades que se pueden imaginar. Como que les cosan la vagina, en carne viva, para hacerlas pasar por vírgenes y que los clientes paguen más por acostarse con ellas.

En su libro, Somaly reparte responsabilidades entre todos los implicados en estas tramas de trata de mujeres. Que son muchos. Y variados.

“El silencio de la inocencia” se convierte, así, en grito que denuncia culpabilidades. Y que remueve conciencias. Y que impacta. Aunque sólo leía a Somaly por la mañana, después, cuando me iba a dormir y apagaba la luz, acababa teniendo pesadillas provocadas por la lectura de un libro que cualquiera que tenga pensado irse a hacer algo parecido a turismo sexual, debería leer antes de ponerse en marcha.

Para pensárselo.

Jesús Lens Espinosa de los Monteros.

Blues del lunes a primera hora

“Y los vecinos se sintieron profundamente abatidos, aquel lunes por la mañana, al constatar que el único local de la calle en levantar sus persianas y abrir sus puertas, era la oficina del INEM”.

Jesús Lens.

Viajar para…

¿A qué famoso aforismo clásico respondería esta imagen?

Hace un año, pateábamos el mundo por aquí

Y, por favor, no olviden esta cita tertuliano-literaria del martes 28.

(8)

¿Dónde está Lens?

- “Es un cándido. De bueno, a veces, tonto”.

Así le describe su amiga Silvia, que le conoce bien.

El conocido bloguero Jesús Lens, está missing. Ha desaparecido. Está perdido. Se fue hace unos días al Senegal y, allí, se le ha perdido la pista.

¿Otra vez al Senegal? Sí, hijo, sí. Otra vez.

- “Es un cansino. Cuando le da por algo…”

Ahora es Álvaro, otro de sus amigos, el que habla de Lens. Álvaro también le conoce bien. Compañeros de trabajo, baloncesto, barras de bares y viajes, ha compartido habitación con Jesús en varias ocasiones. Una de las últimas, precisamente, en un viaje anterior a Senegal.

- “Y conste de no hablo desde el resquemor o la inquina de que me metiera una mascá, una noche, mientras dormía. El caso es que viajamos en diciembre, antes de Navidad. A un Festival de Música y Artes Negras. Allí conocimos a una chica, en la Isla de Goree. Dijo llamarse Macoumba. Era muy chiquita, recogida y poquita cosa. Pero simpática y divertida. Nos encasquetó algunos abalorios y, a Pepe y a Jesús, les llegó a endilgar unas camisas que no había por dónde cogerlas. Luego comimos juntos, con ella y una hermana, en un chiringuito junto a la playa. Volvió a Dakar en nuestro mismo barco. Habló, sobre todo, con Jesús. Al despedirse se intercambiaron números de móvil y direcciones de mail y quedaron en escribirse. Lo normal en estos casos. Con la diferencia de que, por una vez, así lo hicieron”.

Hemos intentado hackear el portátil de Lens, a ver si en las tripas de su ordenador podría encontrarse alguna pista sobre su paradero. Pero no ha sido posible. Es decir, no ha sido posible dar con nada revelador porque piratearle el sistema informático fue cosa de niños, dada la ínfima ¿seguridad? con que protege sus accesos cibernéticos.

¿Por qué volvió a Senegal, por tercera vez, en vez de quedarse a disfrutar de ese Corpus granadino que tanto le gusta, con las casetas, las sevillanas, las faralaes y demás fanfarria típica de estas fechas?

- “No tengo ni idea. Pero a ninguno nos ha sorprendido. De hecho, pocas cosas de Lens nos sorprenden ya. Con decirle que tenemos una Cuenta Ahorro Rescate que sus compañeros de la Peña GastraCafres constituimos cuando se fue a Yemen, dedicada únicamente a pagar una posible indemnización en caso de secuestro…”

Pedro se muestra tranquilo, impávido y para nada preocupado sobre la desaparición de Lens. Casi podría decirse que lo estaba esperando, como dice Miranda, otro Gastrocafre…

- “Es que ya me dirá usted: Etiopía, Siria, Líbano, Jordania, Tanzania, Guatemala, Yemen… el sitio más normal al que éste se ha ido fue a Rusia, la pasada Semana Santa…”

Su Cuate Pepe rompe una lanza por él, con la anuencia de Panchi:

- “Le gusta moverse por el mundo y conocer nuevas culturas. ¿Por qué volvió a Senegal? Pues porque, en estos meses, había consolidado una cierta amistad con la frágil y Petit Macoumba. De hecho, le mandó dinero una vez que ella estaba enferma y no tenía ni para comprar medicinas. Y, después, la ayudó a que montara su propia tienda en la Isla de Goreé, en el mercado. Estaba muy contento por haberle podido echar una mano y quería conocer un poco mejor a la buena gente de Senegal, dejarse invadir por su famosa Teranga, descubrir un Dakar diferente, de la mano de una de sus habitantes”.

Lens salió para Senegal hace unos días. Confirmó por SMS que había llegado bien. Y tomó su habitación en el hotel Farid, muy céntrico, cercano al Marché Kermel y al puerto del que salen los Ferries para Gorée. Conseguimos conversar con uno de los empleados del hotel, un tipo hermético, silencioso y poco hablador. Un tipo extraño que respondía al improbable nombre de Teniente Daniels:

- “Sí. Aquí está alojado. No da un ruido. Lee mucho. Y escribe. Y come. Como una lima. Y fuma pipas de agua. Pero hace tiempo que no le vemos.”

Y se queda tan pancho. ¿Qué piensa José, su hermano, sobre todo esto?

- “El disgusto del año. Este chico es que nos sale a disgusto por año. Cuando no nos dice que se va a probar fortuna en Hollywood, amenaza con correr una Maratón entre las fieras africanas. Así que hemos aprendido a relativizar…”

¿Y su sobrina? ¿Qué opina su sobrina?

- ¡Cuarentón!

¿Será posible que, el muy mastuerzo, aún no haya asumido los 40, y siga en crisis, un año después? Hablamos con María Jesús, otra sufridora de las paranoias lensianas que señala que, antes de salir, había contactado con un tal Álex por Twitter, otro español que tiene montado un chiringuito de comidas españolas en Dakar, cerca de la Universidad:

- Vamos, que amenazaba con hacerse senegalés y retirarse allí a vivir, después de la jubilación…

Irene está de acuerdo con dicho análisis:

- Yo lo veía como Lens el Africano. Tanto sur, tanto sur… pero no pensé que fuera a quedarse en Senegal. De hecho, creo que este verano tenía pensado cruzar el charco y visitar Argentina, Chile, Bolivia, Brasil y toda esa zona. Espero que vuelva. Que me gustaría saber qué le parece el cuadro que tengo pensado para su proyecto “Café-Bar Cinema”…

Así las cosas, ¿saldrá su nuevo libro en otoño, como anunció hace unos días? En fin. Puestos en contacto, por teléfono, con la Petit Macoumba, le preguntamos por Lens. Y se mostró muy parca en palabras, seguramente por el desconocimiento del idioma español:

- Está en sitios. Viendo cosas.

Y, excepto una oferta para vendernos unas pulseras, poco más de provecho pudimos arrancarle a la, por otro lado, encantadora vendedora de la Isla de Goreé.

Y ahora, ¿qué?

En teoría, Lens tiene billete de vuelta para el próximo domingo. Esperaremos a ver si reaparece por estas latitudes o si, por el contrario, se confirma su desaparición. ¡Qué cosas!

Cronista de Áfricas

PD.- El pasado año, el autor de este blog escribía esto…

XXIV Jazz en la Costa. Almuñécar 2011

JAZZ EN LA COSTA Almuñécar.

XXIV edición. Del 17 al 23 de julio de 2011.

Conciertos a las 22.30 h. Parque El Majuelo. Aforo limitado.

Domingo, 17 de julio

MAVIS STAPLES

Lunes, 18 de julio

KYLE EASTWOOD BAND

Martes, 19 de julio

STEFANO BOLLANI & I VISIONARI

Miércoles, 20 de julio

RANDY BRECKER & BILL EVANS SOULBOP con MEDESKI, MARTIN & WOOD

Jueves, 21 de julio

TEA FOR 3 con DAVE DOUGLAS, ENRICO RAVA y AVISHAI COHEN

Viernes, 22 de julio

CHUCHO VALDÉS & AFRO-CUBAN MESSENGERS

Sábado, 23 de julio

DEEP INNER GROOVE

con Chuck Loeb,Till Brönner, Eric Marienthal, Pat Bianchi y Harvey Mason

En paralelo:

Sábado, 16 de julio

POTATO HEAD JAZZ BAND

Plaza de la Constitución. A partir de las 22.00 h. Concierto gratuito

Domingo, 24 de julio

Concierto: Especial Jazz

BANDA DE MÚSICA DE LA ESCUELA MUNICIPAL DE ALMUÑÉCAR

Plaza de la Constitución. A partir de las 22.00 h. Concierto gratuito

Precio por concierto: 15 euros. Abono: 80 euros + regalo Cd

Venta de entradas:

Granada:

Teatro Isabel La Católica. Acera del Casino s/n. Riff Raff: Verónica de la Magdalena, 29. MelgaMusic. Pedro Antonio de Alarcón, 45. Carrefour. Ctra. de Armilla, s/n. Agencias de Halcón Viajes. Almuñécar:

Halcón Viajes. Plaza Madrid, 1.

Internet: www.ticketmaster.es

Venta telefónica: 902150025 y red nacional de puntos de venta ticketmaster

Organizan:

Diputación de Granada – Ayuntamiento de Almuñécar

Patrocina:

Cervezas Alhambra

Colabora:

Junta de Andalucía. Consejería de Cultura

Produce:

Oficina Técnica. Festivales de Jazz

www.jazzgranada.es

PD.- El año pasado, Pateando el Mundo paseaba por aquí…

Un mal paso

Que llega el verano no sorprenderá a nadie. De hecho, ya está aquí. Y conjugar el binomio “verano y vacaciones”, en tiempos de crisis, puede ser letal. Después de unos años en que irse quince días al Caribe parecía más sencillo que bajarse a Carchuna a comer unos espetos, el viajar se ha vuelto a convertir en un placer que no suele suceder… a no ser que tengas espíritu inquieto, buenas piernas y presencia de ánimo a la hora de dormir en populosos albergues de peregrinos. Porque, cuando llega el verano, una opción económica es irse a hacer el Camino de Santiago. Solo, o en compañía de otros. Todo, o en fragmentos seleccionados.

El director de un periódico piensa que, para amenizar el estío a sus lectores, sería bueno que un redactor hiciese el Camino y fuese contando los avatares y sucedidos que le salieran al paso. ¿Qué redactor podría ser el más inapropiado para ello? Pues uno de esos contestatarios, irreductibles, independientes, levantiscos y… profundamente alcohólico. En recuperación.

Y ahí va el hombre, entre ampollas, cuestas, calor, soledad y olor a pies en los albergues, contando lo que va pasando, lo que va viendo, los encuentros que va teniendo… Encuentros como el de Manu, un Tarzán cuyos quesos apestan a queso… de Cabrales. O Tino, un fotógrafo uruguayo, ché. O Edurne & Co., dos chicas fuertes y atléticas. O el japonés que, no enterándose de nada, sonríe sin parar y dice que sí a todo. O la cabeza cortada de un desconocido que aparece bajo un puente.

Lo hemos dicho, escrito, defendido y publicado: la esencia de los viajes son los encuentros que provocan. Sobre todo, cuando son sorprendentes, enigmáticos y que se salen de lo normal.

Por ejemplo: una cabeza.

Una cabeza humana, solitaria, desconocida; producto de una decapitación ejecutada con suprema maestría.

¿De quién es la cabeza? ¿Quién la cortó? ¿Por qué? ¿Por qué aparece en mitad del Camino de Santiago, precisamente en un año de jubileo y justo cuando se ha anunciado la presencia del Papa en Santiago de Compostela?

Preguntas, preguntas, preguntas…

¿Ha resucitado Alvaro Cunqueiro? ¿Son los 16 años una edad adecuada para que una chica tenga un preservativo en su mesita de noche? ¿Cuántas tazas de Ribeiro puede beber, como máximo, un poli antes de reunirse con una subordinada para comentar un caso? ¿Puede, la arqueología, ser un instrumento de la geopolítica israelí? ¿Son los romano-italianos tan irresistibles como ellos se creen? ¿Quién es la madre del demonio?

Preguntas, preguntas, preguntas…

¿Y las respuestas? En “Un mal paso”, un libro que, calentito calentito, supone un soplo de aire fresco, por su humor irreverente, en este ya incipiente y tórrido verano. Novela negra, cargada de humor. Negro. Escrita por el granadino Alejandro Pedregosa y publicada por Ediciones B. Una de esas novelas para cuya lectura siempre buscas tiempo, hasta que la terminas. Y, entonces, ¿qué?

Entonces te quedan muchas ganas de hablar con el autor, de preguntarle, de saber.

Y la fortuna quiere que podamos hacerlo, el próximo martes 28, a la vuelta de Corpus, en la librería “Babel” de San Juan de Dios. El autor y un servidor nos echaremos un mano a mano en el que esperamos contar con vuestra presencia.

¡Apuntadlo!

Jesús Lens Espinosa de los Monteros.

PD.- El año pasado, Pateando el Mundo decía esto…

Lección & objetivo 2012

La lección, la aprendí esta mañana, leyendo El Viajero de El País. Y viene en el mejor posible de los formatos: un proverbio africano, que dice así:

“Cada mañana, una gacela se despierta pensando que debe superar al más rápido de los leones o morirá.

 

Cada mañana, un león se despierta pensando que ha de correr más rápido que la gacela más lenta para poder comer.

 

Da igual que seas un león o una gacela, en cuanto sale el sol, toca correr.”

Seas león, seas gacela; cuando sale el sol, toca correr

Sin palabras.

El objetivo, atlético-viajero-aventurero-demencial y ecológico, para el 2012, es éste: correr un maratón por la sabana africana, “una de las más duras y emocionantes, con tempraturas de hasta 35 grados y una altitud media de 1.700 metros sobre el nivel del mar…”

¿Quién se viene?

Se celebra en la reserva Lewa, a 200 kilómetros de Nairobi, Kenya. Alberga cebras, rinocerontes blancos y negros, leones, búfalos y guepardos en sus 250 kms. cuadrados. Para garantizar la seguridad de los corredores, dos helicópteros sanitarios y Rangers armados vigilan el trazado de la prueba,

¿Quién se apunta, para el año que viene por estas fechas?

Tened en cuenta que el mundo se acaba el 21 de diciembre de 2012. Y que el final se acerca. La cuenta atrás avanza inexorablemente…

Seas león o seas gacela, toca correr.

Jesús safari Lens

PD.- Hace un año, Pateando el mundo, pasaba ESTO.

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