Los padres quieren llevar al Congreso el problema de los deberes escolares

Buenas, soy Emilio Calatayud. Leo en ‘El País’ que las asociaciones de padres de la escuela pública quieren llevar al Congreso de los Diputados el problema del exceso de deberes escolares para que sus señorías debatan sobre este asunto y fijen alguna norma al respecto. Yo siempre digo que las tareas escolares deben ocupar a los niños no más de media hora diaria y eso como máximo. Lo que no puede ser, y ahora ocurre, es que haya familias enteras que se queden ‘atrapadas’ en casa porque uno de los niños tiene demasiados deberes y hay que echarle una mano -o dos, me han contado casos en los que han tenido que implicarse hasta los abuelos porque había ejercicios para todos-. Eso sólo sirve para crispar y el niño no aprende nada. No tiene tiempo.

Que tengan suerte los padres con su iniciativa…, porque igual van al Congreso y se encuentran con que no hay ningún diputado. Se ve que los parlamentarios también tienen muchos deberes…. ¿No?

Más sobre las vacaciones escolares de verano

Buenas, soy Emilio Calatayud. ¡Vaya debate que se ha liado con lo de las vacaciones escolares de verano! Los políticos hablando del sexo de los ángeles y resulta que los temas que interesan a la gente no están por esas alturas.

Bueno, a lo que vamos. En general podemos concluir que los coles y los institutos no son un ‘aparcaniños’. Si queremos menos vacaciones escolares de verano que sea por otro motivo, no para deshacernos de nuestros hijos.

Y, además, si los maestros españoles tienen más vacaciones que otros es porque aquí tenemos mejores sindicatos docentes que por ahí. ¿O no?

¿Son demasiado largas las vacaciones escolares de verano?

Buenas, soy Emilio Calatayud. El otro día vi en la ‘tele’ una información sobre las vacaciones escolares de verano en España. Decía la noticia que no hay otro país occidental que tenga tantas vacaciones de verano como España. No sé si será verdad o no. Lo que sí tengo claro es que un maestro de Primaria se merece seis meses de vacaciones como mínimo y un monumento. Y un profesor de ESO, tres cuartos de los mismo. A los de Bachiller ya se las dejaría en un par de meses y los de Universidad, con diez días van que chutan. Y hablo por experiencia, porque he sido alumno de Primaria y de ESO -aunque no se llamaban así- y fui más malo que un dolor. Y también he sido profesor universitario. Un saludo.

Los deberes escolares son para los hijos, que los padres ya los hicimos (se supone)

Buenas, soy Emilio Calatayud. Es habitual que me pregunten por los deberes escolares: si deben ser muchos o pocos o cuál debe ser el papel de los padres, por ejemplo. Yo soy partidario de pocos deberes: una hora como máximo al día, que luego encima los metemos en las extraescolares y tienen una agenda más apretada que un diplomático. Y los deberes escolares son para los hijos, que los padres ya los hicimos. Bueno, se supone, porque, como digo siempre, bastante bien salen algunos niños con los padres que tienen.

Esto no quiere decir que no podamos echarles una mano con las tareas escolares (si es que sabemos, que esa es otra), pero lo que no es recomendable es que seamos nosotros los que llevemos su agenda, etc. Tienen que hacerse responsables… O que se busquen una secretaria/o y que la paguen ellos.

Los deberes escolares en Primaria: “Poquitos, no más de media hora”

Más sobre la conferencia de ayer en Granada de José Antonio Marina (sus charlas no se acaban nunca). Un asistente le hizo esa pregunta que la mayoría de los padres siempre tenemos en la boca: “¿Deberes sí o deberes no?”. Según Marina, en Primaria debe haber “poquitos” deberes para casa, que los niños no tengan que dedicar más de media hora a esa tarea. En su opinión, hay que aprovechar la Primaria para enseñar idiomas a los niños, ya que hasta que cumplen los diez años tienen una capacidad extraordinaria para aprender lenguas. Y deberes, los mínimos posibles. Luego en Secundaria, añadió, es bueno apretar un poco más.

No es por nada, pero la impresión general es que se hace justamente lo contrario de lo que recomienda José Antonio Marina: muchos deberes y pocos idiomas (nos referimos a Primaria).