Qué un adolescente dude sobre su futuro es normal, lo raro es que no quiera ser ‘na’ ni hacer ‘na’

Martín Olmos.

No tener las cosas claras en la adolescencia y la juventud es normal y sano. El que tuviera claro qué iba a ser de su vida con 18 años que tire la primera piedra. A esa edad, la incertidumbre ante el futuro y los cambios de opinión son, insisto, síntomas de salud mental.  Lo verdaderamente preocupante es que un adolescente tenga claro que no quiere hacer ‘na’ ni quiere ser ‘na’… Y los hay. Eso sí que es para echarse a temblar. Pero tener 17 o 18 años y más dudas que Hamlet rellenando la Primitiva, es perfectamente natural. Lo raro, ya digo, es no aspirar a ‘na’.

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