Los políticos de la Transición tenían más razones para odiarse que los de ahora y llegaron a acuerdos

Buenas, soy Emilio Calatayud. El próximo 26 de junio, a votar de nuevo y nada parece haber cambiado. Como cuando íbamos al colegio, este no se ‘ajunta’ con aquel y el de más allá no se habla con el de más acá, etc. Los políticos de la Transición tenían más razones para odiarse -las heridas estaban más frescas- y, sin embargo, llegaron a acuerdos que fueron buenos para todos. Pero los de ahora ni siquiera quieren verse ni escucharse. ¿Qué nos ha pasado? ¿Qué nos está pasando? ¿Por qué esas distancias que parecen abismos?

Creo que ya lo he dicho alguna vez: me temo que todo esto se debe a que no hemos sido capaces de hacer una ley de Educación que dure 30 años y unos políticos son de la EGB, otros de la Logse, otros de la Lomce… y, claro, no se entienden.

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