Y alguna vez hasta copié para aprobar…

Buenas, soy Emilio Calatayud. Algunos pensaréis que soy un mal ejemplo por lo que voy a contar, pero todos somos humanos: además de suspender cuando era chaval, también copié en un examen siendo ya algo más mayor. Como esa infracción ya ha prescrito, puedo hablar de ella: pegué un cambiazo y saqué un diez. No estoy especialmente orgulloso de eso, pero tampoco especialmente arrepentido: es la lucha ‘natural’ entre el profesor y el alumno. ¡Pero ojo, sólo fue una vez! Conseguí a aprobar, pero también me arriesgué. Y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

 

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